El Ing. Agr. Juan Carlos Caporaso, presidente de la Cámara de Industrias Nacionales de Defensivos Agrícolas (CINDA), mencionó en Nación Productiva que las empresas paraguayas buscan expandirse hacia el mercado más grande en agroquímicos, Brasil, pero lamentó que el proceso para operar en este destino sea bastante lento, ya que algunos registros inclusive se lograron vía judicial. Comentó que dos empresas de la cámara ya están exportando y otras están en proceso de acreditación. Agregó que entre los desafíos del sector está la habilitación de nuevos mercados, considerando que la industria nacional cuenta con capacidad ociosa.

 

Durante el agroclásico de los domingos, ocasión en la que se analizó la disponibilidad de insumos para la campaña agrícola 2025/2026, el titular de la cámara habló del trabajo de expansión de las empresas paraguayas hacia Brasil y otros mercados de la región. En este sentido, señaló que todas las industrias nacionales apuntan al vecino país, considerando que es el más grande del mundo en agroquímicos, pero que la principal barrera para ingresar a este destino es el proceso burocrático para lograr el registro.

 

“Brasil, si bien ahora tiene una nueva legislación, todavía no la reglamentaron, y tienen hasta fin de año para hacerlo. O sea que todos los registros que se están haciendo allá se están haciendo con la base de la legislación anterior, el proceso es lento, toma mucho tiempo, sobre todo en este gobierno, en el gobierno de Bolsonaro se promocionó mucho el agro y salieron muchos registros, pero cuando volvió Lula de nuevo se enlentece el proceso de registros”, manifestó.

 

Explicó que muchos registros salieron vía judicial, ya que la ley anterior estipulaba un periodo de seis meses y cuando se cumplía ese lapso, y si el ministerio no respondía, se podía hacer un juicio.

 

“Entonces, muchos registros están saliendo vía judicial, Brasil es lento y estamos casi todos apuntando ahí, es el mercado más importante y está con su manejo normal digamos, con la lentitud de siempre”, acotó.

 

Según Caporaso, para que la industria nacional pueda tener una presencia fuerte en el vecino país podría llevar más de dos años. “Hay dos empresas de la cámara que ya exportan, pero las otras que están incursionando por lo menos tardarán dos años más, porque un registro nuevo lleva cuatro años más o menos allá”, remarcó.

 

Enfatizó que uno de los principales desafíos del sector es conseguir nuevos mercados, considerando que la industria de defensivos agrícolas de nuestro país cuenta con una capacidad ociosa.

 

“En la cámara nosotros sabemos que tenemos capacidad ociosa, podemos duplicar o triplicar nuestra producción, algunos productos son muy volumétricos y es simplemente poner dos o tres turnos y los producís”, resaltó.

 

Para el gremialista, los otros desafíos que se vienen son las nuevas tecnologías, como las aplicaciones selectivas. “La tecnología que diferencia el verde sobre el verde, o sea que diferencian hojas finas de hojas anchas y todo eso va a hacer que el consumo de agroquímico disminuya y también el otro factor es el avance de los biológicos que no vienen a remplazar los agroquímicos, pero si a acompañarlos va a hacer también que haya una disminución de mercados. Como industrias tenemos que ver para mantenernos industriales”, concluyó.

 

[Foto: Juan Carlos Caporaso / Archivo / Productiva C&M]