El Ing. Agr. Édgar Mayeregger, especialista en Agrometeorología y director de la Unidad de Gestión de Riesgos del Ministerio de Agricultura y Ganadería, expresó a Productiva que actualmente estamos en una etapa neutral en cuanto a fenómenos climáticos y que no se esperan eventos extremos hasta, por lo menos, octubre, por lo que se mostró optimista respecto a la nueva campaña agrícola, desde el punto de vista climático. Recordó que, si bien no se aguardan temperaturas extremadamente bajas, la semilla de soja necesita temperaturas superiores a los 18 °C a nivel de suelo para una buena germinación. Agregó que para los meses de noviembre y diciembre existe un 60 % de probabilidad de La Niña, pero su ocurrencia aún está sujeta a ajustes.

 

El especialista señaló que estamos en una etapa neutral, desde el punto de vista de los fenómenos climáticos Niño y Niña. “No tenemos un clima de esta naturaleza en estos momentos, hay un clima considerado normal para nuestro país, asociado lógicamente a lluvias importantes que tuvimos en el mes de julio y parte de agosto”, acotó.

 

Agregó que esta situación está generando un buen almacenamiento de humedad en el perfil del suelo y crea una suerte de optimismo para la siembra. “Esperando que en los próximos días puedan darse nuevamente precipitaciones que podrían ser decisivas para el buen almacenamiento de humedad”, remarcó.

 

De acuerdo con el especialista, las perspectivas climáticas que se manejan hasta el mes de octubre, periodo que abarca la primera etapa de implantación, indican que no se van a registrar eventos extremos.

 

“Las temperaturas van a ir aumentando a medida que vamos acercándonos al periodo primaveral, campaña que puede considerarse bastante optimista desde el punto de vista de clima. Sabemos que tenemos que tomar decisiones con respecto a variedades, fecha de siembra, pero lo importante es saber que el clima va a poder acompañar”, manifestó.

 

Mayereyer recordó que seguimos en la estación invernal hasta el 21 de setiembre y que se pueden esperar todavía temperaturas bajas en el sur y el sureste de la región Oriental, y en el bajo Chaco, aunque en esa zona de la región Occidental no se cultiva la soja, pero el descenso ya no sería a niveles extremos.

 

“Pero hay que tener en cuenta que la soja puntualmente precisa de temperaturas superiores a los 18 °C para tener un confort y una buena germinación a nivel de suelo. Esa es la parte que iría monitoreando; sin embargo, con los días soleados y si esto sigue, hay una posibilidad de respetar la fecha de siembra”, enfatizó.

 

Agregó que setiembre, a pesar de que ya es un mes de toma de decisiones, muchas veces la primera y segunda semana no son muy generosas en cuanto a precipitaciones, que recién se instalan a partir del 15 o 20 del noveno mes para adelante. “Entonces, esta humedad que estamos teniendo ahora creo que le va a ayudar muchísimo a la gente que va a sembrar temprano para que pueda tener la posibilidad de que germine con temperatura adecuada”, resaltó.

 

Por otro lado, señaló que, según los modelos climáticos, hay una probabilidad de ocurrencia del fenómeno La Niña, entre los meses de noviembre y diciembre, pero que hasta el momento no hay una seguridad de que se tenga que presentar dicha situación. “Por lo tanto, tenemos muy buena perspectiva para el rubro soja y otros rubros que están asociados a esa fecha de siembra”, recalcó.

 

Aclaró que el fenómeno La Niña está analizado como probabilidad de ocurrencia, por lo que todavía no se definió si se va a presentar. “En poco tiempo más los modelos estarían acoplando mejor los datos y a partir de ahí vamos a tener una mejor información, pero básicamente existe ese riesgo que hay que manejarlo, por supuesto, las probabilidades de que pueda ocurrir el evento están en un 60 %”, concluyó.

 

[Foto: siembra de soja / Imagen ilustrativa / Archivo / Productiva C&M]