El brusone o Pyricularia del trigo, enfermedad causada por el hongo Pyricularia oryzae patotipo Triticum, es una de las principales del cultivo en la región tropical/subtropical de Sudamérica. Las condiciones ambientales que favorecen su aparición son altas temperaturas (>25 °C) y humedad (>85 %) cercanas a la espigazón.
Por Alice Rocío Chávez, Luis Fernando Morel, Liz Alvarenga, Man Mohan Kohli / Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco).
A nivel de campo, la intensidad de la infección es muy variable, dependiendo de la variedad y la fecha de siembra. Como resultado, en variedades moderadamente resistentes la disminución del rendimiento varía entre 10 a 20 %, pero es más de 90 % en variedades susceptibles.

Promedio del crecimiento de las cepas evaluadas con las diferentes concentraciones de los fungicidas
Considerando que el control químico de esta enfermedad en el campo es ineficiente, se evaluó la eficiencia de cuatro principios activos fungicidas utilizados en las formulaciones disponibles en el mercado.
Se evaluaron dos cepas (variantes) del hongo: una aislada en el año 2012 y otra aislada en el año 2024. Estas fueron sembradas en placas de Petri en el laboratorio con diferentes concentraciones de los siguientes principios activos: tebuconazole, benzovindiflupyr, bixafen y azoxystrobin. Las placas fueron incubadas en condiciones favorables de luz y temperatura y se realizó la evaluación 15 días después de la siembra. Para ello se midió el crecimiento del hongo en las diferentes concentraciones de los fungicidas.
Se observó que el crecimiento del hongo fue mayor con el fungicida azoxystrobin para ambas cepas evaluadas, seguido por los fungicidas bixafen y tebuconazole, mientras que el menor crecimiento se observó con el fungicida benzovindiflupyr.
Con base en estos resultados, se recomienda utilizar formulaciones a base de benzovindiflupyr y tebuconazole para el control de la Pyricularia del trigo a nivel de campo. Es importante recordar que las aplicaciones deben ser preventivas, al inicio de la espigazón, para garantizar mayor eficiencia de los productos utilizados.
[Material publicado como Nota Técnica de la edición 129 de Revista Productiva, página 24 y 25]