La superficie destinada a la soja zafriña en este 2025 alcanzó 312.463 hectáreas, lo que significa una merma de 89.824 hectáreas (-22 %), en comparación con la zafriña 2024, cuando la oleaginosa había ocupado 402.287 hectáreas, de acuerdo con el informe del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio). El reporte destaca que, tras varios años de condiciones climáticas adversas, los productores fueron eligiendo la zafriña como ventana productiva.
El informe del Inbio explica que en último periodo de zafriña se sembraron 312.463 hectáreas de la oleaginosa, lo que se traduce en 89.824 hectáreas menos (-22 %) que el año anterior, cuando la soja de segunda zafra ocupó 402.287 hectáreas.
“Tras varios años de condiciones climáticas adversas, los productores también fueron eligiendo la zafriña como ventana productiva, es por ello que el área de soja desde el 2022 fue en aumento”, resalta el informe.
De acuerdo con los datos de los últimos cinco años del Inbio, en el 2021 se sembraron 122.544 hectáreas de soja zafriña, en el 2022, el año de mayor quiebre de la zafra principal, la soja de segunda dio un salto en cuanto a superficie, pues llegó a 459.336 hectáreas; en el 2023 volvió a crecer y alcanzó 482.729 hectáreas, mientras que el año pasado (2024) registró una caída y se ubicó en 402.287 hectáreas; este año volvió a disminuir y quedó en 312.463 hectáreas.
El Inbio informó que para la realización del informe se realizó un estudio técnico orientado a la clasificación y mapeo de las áreas cultivadas de maíz y soja, utilizando herramientas de análisis geoespacial, teledetección satelital y sistemas de información geográfica, de modo a generar información actualizada y georreferenciada de las áreas identificadas.