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Programas

Plagas y enfermedades restan rinde a la soja y exigen más protección

Las enfermedades y las plagas figuran entre los principales factores que impiden a la soja alcanzar su potencial en Paraguay, según el diagnóstico nacional de lotes que presentará Fields Crops este sábado en el Soybean Summit 2026. El Ing. Agr. Pedro Chávez, del IPTA, explicó que los patógenos y los insectos reducen la capacidad fotosintética de la planta y, por ende, la conversión de recursos en grano. Subrayó que para achicar la brecha se debe dejar de lado las recetas generales y avanzar con diagnósticos específicos por lote, ya que el ambiente y el suelo pueden variar en pocos kilómetros.  Las enfermedades y las plagas aparecen también como uno de los principales factores que impiden que la soja alcance su techo productivo en Paraguay, según los datos preliminares del diagnóstico nacional de lotes que presentará Fields Crops este sábado en el Soybean Summit 2026. El Ing. Agr. Pedro Chávez, investigador del IPTA y disertante del evento, explicó en Nación Productiva, que los ambientes de la región son «propicios a la aparición de enfermedades» y que la presión varía según el año, la variedad y la fecha de siembra. Desde la ecofisiología, el problema es directo: el patógeno ataca y reduce la eficiencia de la planta para capturar radiación y transformarla en energía química. «Si tenemos una buena nutrición, una buena protección, todo ese recurso capturado del ambiente y del suelo se transforma finalmente en grano», indicó. Chávez señaló que uno de los hallazgos del trabajo en Río Grande do Sul, Brasil, es el número de aplicaciones. «Un número mínimo de aplicaciones en soja, a partir de cuatro. Con menos de cuatro aplicaciones eso podría estar siendo poco eficiente», afirmó. La clave, dijo, está en usar productos adecuados y en el momento adecuado. «Cuando hay presión del patógeno hay que aplicarlo», remarcó. El mismo concepto aplica para insectos. Al atacar hojas, vainas o granos, las plagas reducen la fábrica de la planta. «Estamos reduciendo la capacidad fotosintética o la capacidad de convertir energía química, agua y nutrientes en granos. Estamos causando esa pérdida y reduciendo la eficiencia de la planta», explicó. Para el investigador, permitir que patógenos, plagas o malezas compitan por recursos es resignar parte del potencial. «La planta requiere nutrientes, requiere agua y no puede estar compitiendo por esos recursos con plantas dañinas», sostuvo. Chávez remarcó que el productor hoy es cada vez más eficiente porque los márgenes son más chicos y no se puede «regalar» productividad. Por eso pidió dejar atrás los promedios y las recetas generales. «Tenemos que hacer el diagnóstico del lote. Dentro de cada lote eso va a variar, porque a unos cuantos kilómetros el ambiente o el tipo de suelo va a ser totalmente diferente. Entonces, ajustar eso, realizar los diagnósticos y consultar», concluyó. El Soybean Summit Paraguay 2026 se realizará este sábado 11 de julio en el auditorio de Agrodinámica, Hohenau, donde el equipo de Fields Crops presentará los resultados del diagnóstico realizado en 17 productores de 6 departamentos. [Foto: Roya de la soja / Archivo / Productiva C&M]

Programas

Colonias Unidas impulsa investigación en trigo para recuperar área de siembra

La Cooperativa Colonias Unidas busca revertir la caída del área de trigo mediante trabajos de investigación que apunten a nuevas variedades adaptadas a las necesidades del campo, según el Ing. Agr. Eduardo Dietze, gerente de producción. Los trabajos apuntan a ajustar épocas de siembra y evaluar variedades más tolerantes a altas temperaturas y enfermedades de espiga, para anticipar la siembra y liberar los lotes para la soja de setiembre. Agregó que la institución tiene inversión propia y alianzas con IPTA, Capeco, Agro Santa Rosa y Genepar para identificar materiales con mayor sanidad, buen techo productivo y calidad industrial que asegure acceso rápido al mercado. Durante su participación en el programa Nación Productiva, Dietze destacó que, el trigo siempre fue un cultivo muy apreciado por los productores asociados de la cooperativa, de la región y del departamento de Itapúa en general, y siempre cumplió un rol muy importante dentro del esquema de planeamiento de los cultivos. “Tenemos productores que todos los años dentro de su planteamiento incorporan algo de trigo y por sobre todo buscan explorar los beneficios que el trigo aporta. Entonces nosotros estamos tratando de establecer también líneas de trabajo para tratar de rescatar esos aportes positivos que el trigo hace dentro de la combinación de alternativas que tiene el productor”, acotó. Entre los beneficios del trigo destacó que, en las áreas donde se trabaja con el cultivo existen menos problemas para manejo de malezas resistentes, “eso es un beneficio que el trigo nos aporta dentro del esquema de rotación”, expresó. En ese sentido, subrayó que desde la cooperativa apuntan a una serie de trabajos y desafíos que se deben encarar para recuperar el área de siembra, reconociendo que, hay una menor apuesta de parte de la inversión privada en investigación y generación de tecnología. “Yo creo que esa es una deuda que nosotros tenemos con los productores”, afirmó. En ese sentido, remarcó que desde el equipo de asistencia técnica se han replanteado en tratar de recuperar algunos trabajos de validación de tecnología para ayudar a aquellos productores que siguen apostando y que buscan tener buenas experiencias en el cultivo de trigo. “Estamos encarando algunos trabajos de ajustar épocas de siembra, adaptación de variedades, por sobre todo a siembras más tempranas. Hoy en el mercado se habla de materiales que son más tolerantes o más resistentes a condiciones de altas temperaturas y con mayor tolerancia a enfermedades de espiga, lo cual abre la oportunidad de anticipar las épocas de siembra y poder ayudar al productor en esa decisión de tratar de sembrar la soja en el mes de septiembre, sacando el trigo un poco antes”, manifestó. Dietze señaló que se apunta a una línea de investigación de trigo con el propósito de ganarle a la helada. “No por tratar de escapar de ella saliendo de la época reproductiva de forma más tardía, sino anticipándonos un poco las heladas típicas del mes de julio”, explicó. Además, agregó que, hay trabajos nuevos donde se está revalidando la expresión de potencial productivo con las curvas de fertilización. “Tratando de actualizar y por sobre todo, el tema de manejo de enfermedades pensando en sanidad de espiga por sobre todo”, acotó. Enfatizó que estos trabajos pueden generar informaciones útiles para que los productores vean que haciendo un trigo con un planteamiento tecnológico diferenciado se puede tener una experiencia de alto rendimiento. Agregó que es difícil incidir en el precio del mercado, pero que estos trabajos son importantes para ayudar a mejorar la productividad del campo. En ese sentido, mencionó que la cooperativa tiene una inversión propia que se maneja a través de un equipo de desarrollo para aportar nueva información al sector. “Hay una inversión propia de la institución, pero también estamos manteniendo una alianza donde estamos tratando de sumar esfuerzos. Participamos junto a otras empresas, principalmente, enfocados en lo que sería identificar nuevas variedades, por sobre todo, variedades que ofrezcan al productor mayor sanidad, techo de productividad buena y calidad industrial”, enfatizó. En ese sentido, mencionó que la calidad es sumamente importante y tiene que ver con la formación del precio. “Pasa por tener variedades que terminen asegurándonos la calidad industrial que nos permita un rápido acceso al mercado”, afirmó. Recalcó que la cooperativa tiene inversión y trabajos propios, pero que también está fortaleciendo alianzas con el IPTA y con la Capeco para tratar de potenciar el trabajo que ellos ya venían realizando en la selección y formación de variedades. “También existen otros socios que están participando de este trabajo como es la empresa Agro Santa Rosa de Hernandarias, con lo cual tenemos una sociedad y una empresa nacional que trabaja en la formación de variedades también que es Genética Vegetal del Paraguay o Genepar”, concluyó. [Foto: Trigo verde / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

Investigación apunta a medir la captura de carbono en el sistema ganadero

El Dr. Jorge Cabañas, director del Programa de Investigación Pecuaria del Centro de Investigación Barrerito, dependiente del Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria (IPTA), mencionó a Productiva que en el lugar se están realizando varios trabajos relacionados con la medición de índices productivos y económicos en distintos modelos ganaderos, la cuantificación de la captura de carbono en el sistema pecuario, y el diagnóstico de enfermedades parasitarias y reproductivas. Estas investigaciones son ejecutadas mediante un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).   Dentro del marco del proyecto de modernización de la investigación, el IPTA se encuentra ejecutando un préstamo de USD 20 millones del BID, de los cuales UDS 2.5 millones le corresponden al Centro de Investigación Ganadera. “Esto se va a invertir en la parte de infraestructura, maquinarias, equipos de laboratorios y los trabajos de investigación”, señaló Cabañas.   El profesional explicó que la investigación en la parte pecuaria se divide en tres frentes: el primero, “el producto 12”, que se trata de un trabajo de cuantificación y simulación de carbono en el sistema ganadero, que se trata de la estimación de emisión y captura de CO2 y gases. “El objetivo es tener un modelo de simulación de metodología para poder llegar a cuantificar la captura de carbono en el sistema ganadero”, acotó.   El segundo es “el producto 14”, que se trata de un sistema de producción donde se van a desarrollar tres modelos productivos: uno tradicional, uno mejorado o intermedio y otro altamente tecnificado, que busca medir en su primera etapa la eficiencia y los factores que inciden en el porcentaje de preñez y tratar de estudiar la evaluación de fertilidad, registrando todos los índices productivos y reproductivos en el sistema.   Dentro de este proyecto se está realizando el trabajo de inseminación con IATF sobre 600 vacas de distintas categorías: vaquillas, vacas solteras y vacas con cría. Posteriormente, se harán los tres modelos de apotreramiento y en cada uno se instalarán 150 animales y se medirán las distintas variables.   Por último, “el producto 15” es el trabajo de investigación acerca del diagnóstico y cuantificación de enfermedades parasitarias y reproductivas, por medio del cual se buscará identificar los parásitos internos y externos que más le afectan al ganado.   Los tres productos ya están en marcha y cuentan con un plan de investigación elaborado de forma conjunta con consultores externos. Cabañas explicó que dentro del marco de estos productos se pretende medir 23 variables, con el objetivo de evaluar tanto los indicadores productivos como los indicadores económicos y poner a disposición de los productores las buenas prácticas de manejos productivos, reproductivos, nutricionales y sanitarios.   El proyecto arrancó en el 2019 con el préstamo del BID y tendrá un periodo de tres años de análisis una vez que nazcan los primeros terneros, con la posibilidad de disponer de los datos antes del cierre del programa de investigación.   Barrerito fue la cuna de la ganadería moderna en la década de 1940, cuando el Servicio Técnico Interamericano de Cooperación Agrícola (STICA) se instaló en este lugar y a partir de ese momento se iniciaron los grandes avances de la ganadería en Paraguay. Estos trabajos fueron la base para que nuestro país sea hoy uno de los grandes exportadores de la proteína roja a nivel global. El objetivo es que este centro de investigación vuelva a ser un lugar de referencia para la pecuaria nacional.   [Foto icon-camera : Jorge Cabañas / Productiva C&M]     

Agricultura

Inbio le cede al IPTA los derechos sobre Sojapar

A partir de esta zafra 2024/2025 en adelante el Instituto Paraguayo de Tecnología Agrícola (IPTA) se convierte en el propietario exclusivo de la marca Sojapar y de todo el material genético obtenido durante los 11 años que duró la cooperación con el Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio) para el desarrollo del Programa de Fortalecimiento de la Investigación de Soja, que dio como resultado las seis variedades nacionales que se encuentran en el mercado, además del germoplasma en proceso de mejoramiento y selección. El Inbio decidió cederle sin contraprestación monetaria al organismo estatal la parte de los derechos de propiedad intelectual y comercial que le corresponde, según anunció.   Los presidentes del IPTA, Édgar Esteche, y del Inbio, Alfred Fast, firmaron este jueves 19 de setiembre un acuerdo interinstitucional mediante el cual el Inbio le cede al IPTA el 100 % de los derechos de propiedad intelectual y de marca de Sojapar. La firma del documento contó con la presencia de la procuradora delegada de la Procuraduría General de la República Rebecca Salemma.   De esta forma se pone fin a 11 años de alianza público-privada entre ambas instituciones para el desarrollo del Programa de Fortalecimiento de la Investigación de Soja.   El Inbio explica que producto de este trabajo son las seis variedades Sojapar que están en el mercado, además de todo el germoplasma en proceso de mejoramiento y selección, que representa más de 1800 líneas para generar futuras variedades nacionales, las cuales se encuentran en posesión y custodia del IPTA.   Debido a la finalización de este acuerdo interinstitucional, el Inbio comunicó que resolvió cederle al IPTA, sin contraprestación monetaria, la parte proporcional de la propiedad que le corresponde sobre el germoplasma en proceso de mejoramiento y selección generado durante los 11 años de investigación conjunta e, igualmente, en las mismas condiciones, transferirle la marca Sojapar inscripta en la Dirección Nacional de Propiedad Intelectual (Dinapi).   Por lo tanto, el Inbio explica que el IPTA ejercerá la exclusiva titularidad de la marca y el germoplasma. Además, el Inbio dejará de realizar, desde la zafra 2024/2025, cualquier gestión relativa a la producción y comercialización de semillas de las variedades Sojapar, de las que ambas instituciones son co-obtentoras.   [Foto icon-camera : Las autoridades del IPTA y el Inbio firmaron el acuerdo/ Gentileza IPTA]

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