La inundación golpea a los sectores productivos del norte de esta provincia. Miles de cabeza de ganado bovino y caballar, y cerca de 1.000.000 de hectáreas de los departamentos de 9 de Julio, Vera y General Obligado, limítrofes con las provincias de Chaco y Santiago del Estero, comenzaron a visibilizar el impacto de los anegamientos que generaron la última semana, las intensas precipitaciones en esa región, con registros extremos cercanos a los 300 milímetros, según medio el medio argentino La Nación.
“El panorama es alarmante” sintetizó un comunicado de la Sociedad Rural de Vera, en el cual se describió un “escenario de alta gravedad” en ese departamento, donde las lluvias de martes a jueves pasados, superaron ampliamente los promedios históricos, lo que se verifica en suelos saturados y caminos intransitables.
En tanto, Andrés Lemos, un veterinario con actuación en toda esa región y en establecimientos chaqueños, confirmó que “todo es hoy muy complicado por la gran cantidad de agua caída y la gran zona que afectó. En los tres departamentos del extremo norte de la provincia hay amplias zonas inundadas. En el caso de Vera, el extremo norte pasa por una situación de extrema gravedad, con muchos caminos cortados donde solo se puede pasar utilizando caballos”, comentó el profesional en diálogo con La Nación.
“Los mayores inconvenientes se verifican en la ruta provincial 77 (extremo noroeste del departamento 9 de Julio) y la provincial 31, que conecta Intiyaco con Tartagal (Departamento Vera), ambas intransitables por estar anegadas. Después de Intiyaco solo se puede circular a caballo y estimo que si se registran nuevas precipitaciones este cuadro de situación puede empeorar”, agregó Lemos.
Pero en la misma jurisdicción se observa una gran acumulación de agua al este de la Laguna La Loca y en los llamados Bajos Submeridionales, un extenso sistema de humedales de más de 5 millones de hectáreas en los departamentos Vera y 9 de Julio (Santa Fe), sur de Chaco y sudeste de Santiago del Estero, una zona que, por su escasa pendiente, alterna inundaciones y sequías, lo cual limita la actividad productiva, especialmente la cría de ganado.
Ante una consulta, Lemos se refirió a la situación de la ganadería. “Está muy complicada porque no queda loma dormideros para los animales. Se va a perder un número importante de hacienda. Los [chacareros] que hicieron presas o dormideros se pueden salvar”, aclaró.
Admitió que ya hay pérdidas de animales de las categorías chicas y alertó que este cuadro de situación se mantendrá unos días porque “viene ingresando agua acumulada en el sur de las provincias vecinas”.
Por su parte, la Sociedad Rural de Vera señaló que “esto ha provocado cortes en accesos a establecimientos ganaderos, aislamiento de parajes rurales y la imposibilidad de circular para transporte de hacienda, alimentos e insumos. La situación impacta de lleno en la cadena productiva, especialmente en un departamento con fuerte perfil ganadero, que cuenta con unas 700.000 cabezas bovinas.
Además, entre los efectos directos se destacan la pérdida de la condición corporal del rodeo, dificultades en la alimentación, problemas sanitarios y restricciones en el manejo del ganado. A esto se suman complicaciones logísticas, interrupciones en campañas sanitarias y un aumento significativo de los costos operativos.
Ante este escenario, el presidente de la rural verense, Carlos Chamorro, confirmó que se solicitó la intervención de Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (Carsfe) para gestionar formalmente la declaración de Emergencia y/o Desastre Hídrico y Agropecuario.
El planteo se fundamenta en la magnitud del evento climático, su extensión territorial, el colapso de la infraestructura vial y el impacto directo sobre la producción. Entre las medidas solicitadas se incluyen apoyo financiero e impositivo, líneas de crédito, recursos para la recuperación de caminos rurales y acciones para garantizar la estabilidad del servicio eléctrico.
[Foto: Inundación en Argentina / Imagen sacada del sitio web de la Sociedad Rural de Vera]


