En noviembre del año pasado, se anunció que Indonesia enviaría, en enero de 2026, una delegación oficial para auditar a las empresas certificadoras halal en Paraguay, como uno de los últimos pasos dentro del proceso de habilitación sanitaria para la exportación de carne bovina, porcina y aviar a ese mercado. No obstante, el avance del procedimiento se encuentra actualmente estancado debido a una combinación de factores de orden comercial y religioso.
En entrevista con el presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), José Carlos Martin, explicó que las autoridades indonesias solicitan que sea el organismo estatal paraguayo el que avale la certificación halal como condición para concretar la auditoría final. Sin embargo, aclaró que una institución pública como el Senacsa no está facultada para emitir certificaciones de carácter religioso, situación que hoy impide la continuidad del proceso de habilitación con el país asiático.
«Está un poco dividido lo que es la certificación halal con las instituciones del gobierno. Yo no estoy autorizado, ni el gobierno, para firmar certificaciones religiosas con los países. Eso lo hace el sector privado, pero están queriendo que el Senacsa firme el acuerdo», afirmó.
Señaló que se está buscando la vuelta para poder avanzar, ya que Indonesia definitivamente representa un mercado importante del Sudeste Asiático, con 300 millones de habitantes que tienen un consumo muy interesante de las tres carnes.
“Creemos que podemos avanzar, tenemos un muy buen embajador que siempre viene a Paraguay, que tiene base en Buenos Aires y, obviamente, tenemos que hacer una visita allá también. En nuestro caso, cuando estuvimos por Filipinas, hemos visitado tres veces antes de que se pueda habilitar, pero estamos muy confiados en que podamos avanzar», subrayó.
¿Qué es la certificación Halal? La certificación Halal, al menos en el segmento de carne bovina es una práctica que se realiza para que la carne pueda ser consumida por quienes profesan la religión musulmana, siendo Indonesia justamente uno de los países que lo exigirá obligatoriamente desde este 2026 para la importación de alimentos, bebidas, cosméticos, productos químicos y medicamentos.
El término halal designa a los alimentos que cumplen con lo prescripto por el islam en materia alimentaria. La carne halal cuenta con un sacrificio ritual especial. Durante la faena, el protocolo establece que el animal sea sometido a un método de sangrado específico, descartándose prácticas que no se encuentren contempladas dentro de la normativa islámica. Asimismo, la producción debe realizarse en instalaciones habilitadas exclusivamente para animales considerados halal, evitando cualquier tipo de contacto o cruce operativo con especies o productos clasificados como haram.
El procedimiento incluye, además, una invocación religiosa previa y una secuencia técnica precisa que contempla la sección de conductos vitales y el completo drenaje de la sangre antes de avanzar con las siguientes etapas del proceso industrial. El almacenamiento y la logística posterior también deben realizarse en espacios diferenciados y debidamente controlados.
Estas prácticas responden a lineamientos establecidos en el Corán y forman parte de un sistema normativo que combina aspectos religiosos, culturales y productivos, hoy plenamente integrados a los requisitos de acceso a mercados de alto volumen y relevancia estratégica para el comercio internacional de carne.
[Foto: José Carlos Martin / Archivo / Productiva C&M]


