La demanda de Brasil por la soja paraguaya ha venido crecimiento en los últimos años y para esta temporada se prevé que la exportación de la oleaginosa a este destino llegue a un millón de toneladas, manifestó Hugo Pastore, director ejecutivo de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), durante el programa Nación Productiva.

 

Actualmente, el volumen de compras de soja por parte de Brasil viene aumentando de forma significativa y hoy esa creciente demanda permite a Paraguay exportar una mayor cantidad del producto a ese destino.

 

En el programa Nación Productiva, una producción periodística de Productiva Comunicación & Marketing, emitido los domingos a las 20:00 en canal PRO, Hugo Pastore, director ejecutivo de la Capeco, habló sobre las limitaciones que atraviesa el agro por la situación crítica de navegabilidad de los ríos Paraguay y Paraná, y, especialmente, este último.

 

En ese sentido, destacó que Brasil se ha vuelto un destino muy importante para los envíos de soja nacional, por lo que representa una alternativa para la salida vía terrestre del producto.

 

Al respecto, Pastore mencionó que Brasil compraría un millón de toneladas de granos de soja paraguaya, lo que representa un mejor escenario, considerando que en el 2020 se llegó a una exportación de 700 000 toneladas.

 

Explicó que Brasil hace tres o cuatro temporadas era un comprador marginal de la soja, pero el gran salto se dio el año pasado cuando pasó a ocupar el segundo lugar de importancia como destino de las exportaciones del producto nacional. “Esa posición se consolida este año y queda Rusia como el tercer principal destino de nuestras exportaciones de soja”, precisó el director del gremio.

 

Pastore acotó que históricamente Brasil es reconocido por ser el principal destino de las exportaciones de maíz y trigo, y en estos momentos, también viene siendo un mercado importante para la soja.

 

Por otro lado, sostuvo que, en la actualidad, se está operando a plena capacidad en lo que respecta a la posibilidad de entrada de mercaderías al Brasil, en los pasos de frontera con Ciudad del Este-Foz de Iguazú, Salto del Guairá-Guaíra y Puerto Indio con Santa Helena. Una de las limitaciones que existe, en ese sentido, es la infraestructura física, agregó.