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Ganadería

Se mantiene la tendencia alcista en los valores del ganado y ya promedia USD 4,83 por kilo al gancho

La cotización del ganado sigue al alza en un escenario donde la baja oferta encuentra equilibrio en una menor demanda, con los frigoríficos operando aún por debajo de su capacidad instalada. En algunas categorías, como la del novillo apto para la UE, ya se acerca a los USD 5 dólares por kilo al gancho, según el último informe de la Comisión de la Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP). El reporte señala que los novillos y vaquillas destinados a la Unión Europea (UE) alcanzaron esta semana USD 4,95 por kilo al gancho, mostrando un crecimiento significativo respecto a los USD 4,67 registrados hace seis meses y USD 3,73 de hace un año. En tanto, los novillos, vaquillas y toros destinados a otros mercados y a Chile se cotizaron en USD 4,90 por kilo al gancho, un aumento frente a los USD 4,62 de seis meses atrás y los USD 3,68 de hace un año. Por su parte, las vacas para otros mercados registraron USD 4,53 por kilo al gancho, superando los USD 4,22 de seis meses atrás y los USD 3,40 del año pasado. Estos valores incluyen bonificaciones del 5 % para novillos, toros jóvenes y vaquillas y del 3 % para vacas, aplicables a producciones en confinamiento, a pasto y con mayor volumen de venta. Al realizar una evaluación general de los valores cotizados, se puede determinar que los precios de las principales categorías de ganado bovino en Paraguay muestran una mejora sostenida, con un precio promedio de USD 4,82 por kilo al gancho. Según el reporte de la ARP, la cantidad de animales faenados hasta el 24 de febrero alcanzó las 289.418 cabezas, con los frigoríficos operando en un 47 % de su capacidad, lo que refleja una utilización aún limitada de la infraestructura industrial. En cuanto a las ferias de consumo, el monitoreo del CEA muestra que los novillos se comercializaron a 18.000 guaraníes por kilogramos, en tanto que los toros a 17.325 guaraníes, las vacas a 16.485 guaraníes y las vaquillas a 17.325 guaraníes por kilo. [Foto: Novillos / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

El algarrobo, aliado de la ganadería chaqueña

En el Chaco paraguayo, donde los suelos son relativamente pobres en materia orgánica y la fertilidad natural se agota con rapidez, los árboles podrían ser una pieza clave para sostener y mejorar la productividad ganadera, expresó el Ing. Agr. Dante Pueyo, profesional argentino que disertó en el 33º Congreso Internacional CEA. Resaltó, además, que la incorporación de especies como el algarrobo en los sistemas ganaderos no solo mejoran la calidad del forraje, sino también la persistencia y producción de las pasturas a lo largo del tiempo.   “Los suelos del Chaco no son tan ricos en materia orgánica. Cuando se desmonta y se establece una pastura como el gatton panic, inicialmente se obtiene una buena producción, pero con los años esta merma porque el suelo pierde nitrógeno. En cambio, los árboles, especialmente el algarrobo, aportan nitrógeno al suelo, lo que se traduce en más pasto y de mejor calidad”, explicó profesional argentino, quien disertó en el 33º Congreso Internacional del CEA, desarrollado los días 27 y 28 de octubre, en el Centro de Convenciones de la Conmebol, donde tuvo como tema: «Caracterizando los ambientes forrajeros para maximizar la productividad».   De acuerdo con mediciones y observaciones en campo, las pasturas que crecen alrededor de la copa de los algarrobos presentan una mayor densidad y mejor color, evidencia del aporte nutricional que estos árboles realizan al suelo. “Cuando hay árboles intercalados, la productividad se mantiene y mejora con los años. Es un beneficio tanto para el suelo como para el productor”, señaló Pueyo.   Además del impacto directo en la calidad del forraje, los árboles aportan otro beneficio clave: bienestar animal. La sombra distribuida en todo el potrero permite que el ganado se alimente de forma más cómoda, reduce el estrés térmico y aumenta su rendimiento.   El profesional recomendó a los productores aprovechar la regeneración natural del algarrobo, una especie común en la región chaqueña. “En lugar de eliminarlo, se puede manejar dejando un árbol cada 15 o 20 metros. Con el tiempo, se conforma un sistema silvopastoril a partir del manejo natural, con podas y selección”, explicó.   Finalmente, Pueyo instó a los productores a conocer bien su terreno antes de sembrar una pastura, considerando el régimen de lluvias, el relieve y la fertilidad del suelo. “Un análisis básico del suelo ayuda a determinar qué especies de pasturas serán más duraderas y productivas según las condiciones del lugar”, subrayó.   En resumen, integrar árboles al sistema productivo chaqueño no solo representa una práctica sustentable, sino también una estrategia inteligente para sostener la rentabilidad ganadera a largo plazo.   [Foto: Dante Pueyo / Productiva C&M]    

Ganadería

Chaco: exceso de humedad complicaría disponibilidad y calidad de semillas de pasto

El Ing. Agr. Hernán Ríos, asesor técnico de Semillería Yurumí, mencionó a Productiva que, si bien se registró una buena producción de semillas de pasto entre diciembre y enero, preocupan las condiciones climáticas actuales, debido a la alta humedad que se genera y que complica el secado de la simiente, además de crear un ambiente propicio para la pudrición de granos y aparición de hongos. Agregó que la cosecha de abril y mayo será fundamental para garantizar la oferta y que el gatton panic sigue siendo la genética de mayor oferta forrajera para el sistema de producción animal, pues tiene un 70 % de participación en el Chaco central y alrededores.   El profesional considera que las condiciones climáticas en el Chaco se van normalizando tras varios años de sequía, que golpeó a todos los segmentos, y la producción de semillas de pasto no fue la excepción. “Nos golpearon los veranos sucesivos secos, por debajo de la media, no teníamos ni calidad ni cantidad en nuestros campos de producción de semillas, para hablar propiamente del gatton panic, no teníamos y no lográbamos la media que teníamos en años húmedos normales”, remarcó.   Enfatizó que, actualmente, la producción de semillas se encuentra ante dos escenarios. “El primer escenario de producción en nuestros campos propios y cooperados fue la cosecha de diciembre-enero, que conseguimos a consecuencia de los primeros aguaceros de primavera y tuvimos días de sol, logramos cosechar semillas y pudimos secar, tuvimos muy buena calidad de gatton panic”, resaltó.   Explicó que enero, el último mes relativamente seco, y a partir de febrero, marzo y abril se instaló un clima bastante húmedo, lo que complica no tanto la producción de semillas, sino la cosecha y el secado de esas semillas. “Está costando entrar a los campos productores de semillas, si bien se cosecha, la parte más delicada es el secado, a partir de eso afecta la calidad y ya vamos teniendo los problemas que conlleva la humedad como pudrición de granos de semillas y mucho hongo en los lotes”, añadió.   Enfatizó que la mejor semilla que históricamente se obtuvo es la de la producción de abril y mayo, cuando los días se acortan y la temperatura baja. “Creo que cuando estas lluvias que están por encima de la media bajen podemos cosechar volumen y calidad, el principal problema está en el secado, porque hoy seguramente el 90 % de las semillas se hace a campo, el gatton panic, específicamente, además del sudán negro y otros”, mencionó y agregó que, si vienen días soleados en mayo y junio, se podría tener volumen y calidad.   Señaló que, de acuerdo con el análisis de la empresa, en el primer trimestre se registró el mismo volumen que el año pasado, a consecuencia de una mayor cosecha de diciembre-enero. En cuanto a la calidad, precisó que fue un poco mejor. “Veremos qué sucede en la cosecha de abril y mayo”, expresó.   Destacó que la principal oferta forrajera para el mercado del Chaco central y muchas otras zonas productivas de la región Occidental sigue siendo el gatton panic. “Lleva más del 70 % de la oferta forrajera para el sistema de producción animal”, remarcó.   En lo que respecta a la empresa, dijo que la semillería Jurumí viene trabajando hace varios años en el rubro y está instalada en la ciudad de Neuland, Chaco central, donde realiza todo el proceso de producción y procesamiento de semillas.   “Tenemos parcelas registradas y certificadas hace muchos años con todos los requisitos del Senave, principalmente, el 40 % a 50 % de producción de nuestras semillas forrajeras está ajustado al gatton pani[;, desde 2013 tenemos parcelas en producción, la mayoría de ese gatton son de resiembra natural y otras son de nuevas áreas de siembra, recientemente intervenidas, también hace dos compañas venimos con un plan certificado de producción de cultivos de servicios o coberturas, principalmente de invierno”, enfatizó y resaltó que la empresa cuenta con semillas certificadas de centeno, de nabo forrajero, crotalaria y avena.   En cuanto a los cultivos de servicio de verano, mencionó que cuentan con semillas de milleto, sudán negro y otras especies. “También somos importadores y exportadores de semillas forrajeras; dentro de las semillas forrajeras, muchas de ellas se aplican para cultivo de servicio como la Brachiria ruziziensis que importamos de Brasil”, afirmó.   [Foto: Ing. Agr. Hernán Ríos, asesor técnico de Semillería Yurumí / Productiva C&M]  

Ganadería

Manejo eficiente del pasto, clave para mejorar la renta en sistemas de invernada

El Ing. Agr. Juan Elizalde, especialista en producción y nutrición bovina, y uno de los disertantes del Congreso CEA 2024, mencionó a Productiva que los sistemas ganaderos de invernada desarrollados sobre pasturas basan su rentabilidad en la producción y disposición de este recurso, por lo que recomendó no sobreutilizarlo en invierno, sino emplear estrategias nutricionales y de manejo, como suplementación y encierre a corral con alimentos obtenidos en verano, regular la carga de animales a lo largo del año y mantener la mayor cantidad de bovinos en primavera, cuando el pasto crece rápidamente debido a las lluvias, de modo a aprovechar esta disponibilidad para aumentar la generación de carne por hectárea y mejorar la renta.   El profesional con múltiples especializaciones en producción y nutrición bovina, bioestadística y gestión de proyectos, fue uno de los disertantes del 32º Congreso CEA, que se realizó los días 4 y 5 de noviembre en el Centro de Convenciones de la Conmebol. El tema de su charla fue “Estrategias para potenciar el uso de forraje en sistemas de invernada. Aspectos técnicos y económicos”.   El experto señaló que al hablar de estrategias para potenciar la utilización del pasto en los sistemas de producción se debe partir de una base fundamental, que es producir más kilos de carne a pasto de manera eficiente. Precisó que la primera estrategia consiste en producir más pasto en las hectáreas disponibles, para lo cual es necesario implementar planes de fertilización y seleccionar variedades de pasto más productivas, de acuerdo con los ensayos comparativos de forrajeras.   Luego, afirmó que es importante buscar técnicas que permitan potenciar el aprovechamiento del pasto. Para ello dijo que es crucial manejar distintas estrategias, como regular la carga de animales a lo largo del año y mantener la mayor cantidad de bovinos en primavera, cuando el pasto crece rápidamente debido a las lluvias. Durante el invierno, el especialista señaló la importancia de mantener la producción con suplementación a campo o en corrales de recría, para aprovechar la pastura posteriormente.   Mencionó que normalmente hay una sobreutilización de pasturas en invierno y una subutilización en primavera por falta de manejo de carga. Para evitar esto agregó que se debe regular la carga y utilizar suplementación o encierre de animales, en donde se les puede proveer alimentos producidos en verano.   Aseguró que el uso eficiente del pasto es fundamental para la rentabilidad de la actividad ganadera. Al aprovechar el pasto de primavera se puede aumentar la producción de carne por hectárea y mejorar la rentabilidad, sostuvo el profesional.   Destacó que con la herramienta del confinamiento se puede potenciar el uso del pasto, aprovecharlo de manera eficiente, para eso recalcó la implementación de estrategias nutricionales.   “El confinamiento vino para potenciar el uso del pasto, ya que el invierno lo tengo que pasar con suplementación o con los terneros encerrados esperando el pasto de primavera. El encierre del confinamiento final para terminar animales lo que hace es liberarme de requerimiento de pasto para los animales en terminación y entonces poder usar el poco pasto de invierno que tenemos diferido para los terneros y aprovechar para suplementarlos, ya que requieren poco suplemento por cabeza o tenerlos encerrados en un corral de recría”, explicó.   Por último, el especialista enfatizó la importancia de participar en este tipo de actividades, que reúne a expertos y profesionales del sector ganadero. “La problemática de Paraguay es similar a la que enfrentamos en el norte de Argentina, y es valioso compartir experiencias y conocimientos para mejorar la eficiencia y rentabilidad de nuestros sistemas ganaderos», concluyó.   [Foto: Juan Elizalde, especialista en producción y nutrición bovina / Productiva C&M]

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