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Agricultura

Cultivo de canola creció más de 10 mil hectáreas en el 2025

El cultivo de la canola, en el 2025, ocupó 74.244 hectáreas, alrededor de 10.885 hectáreas más que el año anterior, cuando el área había sido de 63.359 hectáreas de superficie sembrada, según el informe de superficie sembrada durante la campaña agrícola de invierno 2025, del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO). Si bien en el año anterior, el cultivo de canola tuvo su segunda gran caída de los últimos años, se puede observar que el interés en el cultivo se está estabilizando, destaca el reporte de INBIO. El informe revela que en el 2025 se sembraron 74.244 hectáreas, aproximadamente 10.885 hectáreas más que el año anterior, cuando el área llegó a 63.359 hectáreas de superficie de la canola. De acuerdo con el registro de INBIO de los últimos ocho años, en el 2018, la cantidad de superficie alcanzó 79.242 hectáreas, en el 2019 registró una caída importante, 36.648 hectáreas, para 2020 subió a 38.722 hectáreas, en el 2021 bajó a 34.631 hectáreas, en el 2022 anotó una suba importante a 78.189 hectáreas, para luego escalar a 91.993 hectáreas en el 2023; el 2024 fue un año de merma importante, quedando en 63.359 hectáreas y en este 2025 volvió crecer el área cultivada a 74.244 hectáreas. El informe del INBIO destaca también que el área de cultivos de cobertura verde, que el último invierno fue de 1.088.246 hectáreas, que representa un crecimiento de 181.668 hectáreas con relación al año anterior (2024), cuando su superficie había sido de 906.578 hectáreas. En el registro se pudo observar que, en el 2023, el área alcanzó 1.293.647 hectáreas, mientras que en el 2022 fue de 1.528.038 hectáreas. En cuanto a la cobertura seca durante el invierno 2025, el reporte indica que la superficie fue de 954.290 hectáreas, 51.385 hectáreas menos que el año anterior, cuando alcanzó 1.005.675 hectáreas. Mientras que, en el 2023, su superficie había sido de 1.324.713 hectáreas, lo que denota un mayor interés de aprovechamiento del suelo en la producción paraguaya para cultivar o trabajar en suelo para prepararlo para la zafra siguiente. [Foto:  Canola / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

En 2025, el cultivo de trigo avanzó en área de siembra

La última campaña de trigo registró una superficie de 392890 hectáreas, unas 14687 hectáreas más que la campaña anterior (invierno 2024), cuando se había alcanzado 378203 hectáreas del cultivo, según el informe de superficie sembrada durante la campaña agrícola de invierno 2025 del Instituto de Biotecnología Agrícola (INBIO). El informe de la institución destaca un leve repunte en la superficie destinada al cultivo de trigo en la última campaña, luego de que en el 2024 haya sufrido una disminución de área. En la última zafra triguera, en el invierno 2025, la superficie alcanzó 392890 hectáreas, alrededor de 14687 hectáreas más que el año anterior, cuando se alcanzó 378203 hectáreas sembradas. Este es el segundo repunte en 8 años en el área destinada al trigo, el anterior fue en el 2022, cuando la superficie alcanzó 451430 hectáreas, superando la del año anterior, que completó tres años seguidos de disminución. Según el registro de INBIO, en el 2018, se sembraron 485574 hectáreas; en el 2019 bajó a 477164 hectáreas; en el 2020, que también disminuyó el área destinada a este cultivo, llegó a 442887 hectáreas; en el 2021 volvió a registrar un descenso y alcanzó 422563 hectáreas; en el 2022 subió a 451430 hectáreas, para luego bajar nuevamente a 416951 hectáreas, en el 2023; la menor superficie cultivada se registró en el 2024, con 378203 hectáreas y finalmente, en la última campaña registró un leve ascenso, posicionándose en 392890 hectáreas. [Foto: Trigo / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Con una inversión de USD 4.5 millones, INBIOTEC se alista para operar plenamente en 2026

Con una inversión de USD 4.5 millones, la finalización de las obras del Parque Tecnológico del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), INBIOTEC, que actualmente tienen un avance del 51 %, será en junio de 2026. La estructura, ubicada en Encarnación, departamento de Itapúa, pretende ser un centro de referencia en I+D del país, a través del desarrollo de programas de mejoramiento en soja, maíz y trigo y la prestación de servicios relacionados al agro. El Parque Tecnológico, cuyas obras iniciaron en 2025, tendrá una superficie de 4083 m² de superficie construida. En la actualidad, el avance de las obras es del 51 % y se prevé su finalización en junio del 2026, con una inversión de, aproximadamente, USD 4.5 millones. Este centro contará con laboratorios de análisis de semillas, biología molecular, fitopatología y calidad industrial, además de invernaderos, depósitos de semillas, agroquímicos y maquinarias, cámaras frías, salón multiuso y área administrativa, desde donde se centrará todo el desarrollo de mejoramiento e investigaciones del Inbio. En cuanto a servicios, INBIOTEC ya se encuentra habilitado para la realización de ensayos regulados de organismos genéticamente modificados, por Resolución Nº 551 del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), del 25 de abril de 2025, por lo que el Inbio puede llevar a cabo los ensayos regulados para sí, como así también brindar servicios a terceros para la realización de evaluaciones reguladas de OGM. Por otra parte, el Inbio se encuentra habilitado por el Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave) para hacer ensayos de validación agronómica de variedades con fines de registro comercial y se encuentra gestionando ante el mismo ente la habilitación para la realización de ensayos de eficacia de productos. El Inbio pretende formar un centro de referencia en investigación y desarrollo agrícola con INBIOTEC, que, además de desarrollar tecnologías para satisfacer las necesidades de los productores, también sea un centro de formación de profesionales, motivo por el cual se encuentra generando alianzas con diferentes universidades, sector público, privado, nacionales e internacionales. En el 2023 se dio apertura al local donde se desarrollará el Parque Tecnológico del Inbio (INBIOTEC) y allí ya se vienen realizando parte de los trabajos a campo de sus diferentes programas de mejoramiento en soja, maíz y trigo. Para el 2026 se prevé unificar todas las actividades de investigación en las instalaciones de INBIOTEC, de modo a fortalecer la capacidad técnica para la generación de tecnologías agrícolas. Jornada Tecnológica Durante la Jornada Tecnológica en INBIOTEC, realizada este 18 de diciembre, los visitantes realizaron un recorrido por las obras que actualmente presentan un avance del 51 %. Se prevé que el depósito de semillas, será totalmente refrigerado, sea el primero en ser concluido en febrero del 2026, con lo cual será el primer sector que ya estará disponible para su utilización. Las demás áreas van avanzando conforme al plan de finalización y entrega de obras en junio del 2026. [Foto: Jornada Tecnológica INBIOTEC / Productiva C&M]  

Agricultura

Variedades de soja HB4 y con genes apilados de resistencia a roya saldrán al mercado en 2027

Durante la Jornada Tecnológica INBIOTEC, el Parque Tecnológico del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), realizada este 18 de diciembre, en Encarnación, fueron expuestos los resultados de la evaluación agronómica de las variedades de soja con la tecnología HB4, tolerante a sequía, y materiales con genes apilados de resistencia a roya, que, de acuerdo con el Ing. Agr. Omar Paredes, responsable de Comercialización de Semillas de la institución, son prometedores. Ambas variedades, 100 % paraguayas, que saldrán al mercado con la marca INBIOTEC Semillas, estarán disponibles comercialmente en la campaña agrícola 2027/2028. El profesional resaltó a Productiva que Inbio está trabajando en el desarrollo de materiales con diferentes tecnologías, de las cuales dos están sobresaliendo, que son la HB4 y la 3G. Respecto a las evaluaciones agronómicas de estos materiales, expresó que, si bien los resultados que disponen son de parcelas más pequeñas, son bastante prometedores. “Los resultados vienen de parcelas más pequeñas y más controladas con un manejo más de investigación. Nosotros vemos, por ejemplo, que la soja HB4 presenta 30 % a 40 % más de rendimiento, sobre todo cuando hay estrés en estado vegetativo, en reproductivo hay diferencias, pero no es tanta con relación al estrés en vegetativo, en comparación con un material que no tiene ese gen de tolerancia a la sequía”, resaltó. Agregó que las variedades con tecnología HB4 también tienen resistencia al herbicida glufosinato de amonio. “También tenemos ensayos aquí en el campo con glufosinato de amonio con soja HB4 y glifosato en soja no HB4 y vemos mucha diferencia; cada vez hay más resistencia a glifosato, la cual podemos controlar con el glufosinato”, afirmó. Paredes mencionó que, actualmente, en el Programa de Mejoramiento de Soja se desarrollan ocho líneas avanzadas con la tecnología HB4. “Tenemos ocho candidatos con la idea de lanzarlos en la zafra 2027-28”, precisó. No obstante, acotó que el año que viene, en la zafra 2026-27, las variedades ya serán probadas en las parcelas de los productores en condiciones de campo para tener mayor información a nivel del agricultor. Explicó que la tecnología HB4 fue desarrollada en Argentina y consiste en la introducción de un gen del girasol a las plantas de trigo y soja. “Esto les confiere una cierta tolerancia al estrés hídrico, que se ve acentuada en ciertos periodos fenológicos de la planta, sobre todo en el periodo vegetativo. Aquí en el campo de exposición tenemos líneas avanzadas de soja HB4”, expresó. Con relación a la tecnología 3G, explicó que esta le confiere al cultivo una resistencia mayor a la Phakopsora pachyrhizi, que es el patógeno de la roya asiática. En el mercado hay materiales con resistencia a la roya, pero poseen un solo gen, mientras que el equipo de mejoramiento del Inbio desarrolló una soja que tiene tres tipos de resistencia a la roya, es decir, genes apilados, lo que brinda mayor resistencia a la enfermedad. “Está tecnología también vamos a tener para la zafra 2027-28. Tenemos un material que es candidato para salir al mercado, porque reúne características no solo de resistencia a la roya, sino también de productividad”, adelantó. Las variedades saldrán al mercado con la marca es INBIOTEC Semillas. Paredes precisó que las variedades aún no tienen nombres porque son líneas experimentales y recién una vez que sean registradas en el Senave se podrá hablar de este aspecto. Resaltó que el tiempo que se necesita para tener una variedad disponible en el mercado, desde el cruzamiento hasta que esté disponible comercialmente para el productor, lleva, aproximadamente, entre ocho y 10 años. “Esto incluye cruzamiento, elección y multiplicación de líneas, luego tenemos que tener líneas con uniformidad, que son características que exige le Senave para inscribir la variedad. Los ensayos de evaluación agronómica que exige el Senave son dos años y a la par también hay que ir probando el incremento de semillas para volumen comercial en parcelas productivas; todo ese proceso lleva entre ocho y 10 años”, enfatizó. Por otra parte, respecto a la producción de semillas, comentó que la idea es trabajar con cooperados y también con semilleros, ya que el foco no es solo el volumen, sino también la calidad. “Nosotros estamos pensando en volumen y de altísima calidad. Somos muy criteriosos para elegir a los productores cooperados que tengan experiencia”, recalcó. Estás dos nuevas tecnologías vienen para marcar un nuevo hito en la agricultura paraguaya. Fijarán un antes y un después una vez que estén en la mano del productor. “Yo les invito a los productores a ser abiertos a estas tecnologías, las variedades que se están desarrollando son 100 % nacionales y con estas estamos en condiciones de competir con empresas de diferentes orígenes; yo les invito a los productores a que prueben los materiales una vez que estén disponibles”, concluyó. [Foto: Omar Paredes / Productiva C&M]  

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