Durante la Jornada Tecnológica INBIOTEC, el Parque Tecnológico del Instituto de Biotecnología Agrícola (Inbio), realizada este 18 de diciembre, en Encarnación, fueron expuestos los resultados de la evaluación agronómica de las variedades de soja con la tecnología HB4, tolerante a sequía, y materiales con genes apilados de resistencia a roya, que, de acuerdo con el Ing. Agr. Omar Paredes, responsable de Comercialización de Semillas de la institución, son prometedores. Ambas variedades, 100 % paraguayas, que saldrán al mercado con la marca INBIOTEC Semillas, estarán disponibles comercialmente en la campaña agrícola 2027/2028.
El profesional resaltó a Productiva que Inbio está trabajando en el desarrollo de materiales con diferentes tecnologías, de las cuales dos están sobresaliendo, que son la HB4 y la 3G.
Respecto a las evaluaciones agronómicas de estos materiales, expresó que, si bien los resultados que disponen son de parcelas más pequeñas, son bastante prometedores. “Los resultados vienen de parcelas más pequeñas y más controladas con un manejo más de investigación. Nosotros vemos, por ejemplo, que la soja HB4 presenta 30 % a 40 % más de rendimiento, sobre todo cuando hay estrés en estado vegetativo, en reproductivo hay diferencias, pero no es tanta con relación al estrés en vegetativo, en comparación con un material que no tiene ese gen de tolerancia a la sequía”, resaltó.
Agregó que las variedades con tecnología HB4 también tienen resistencia al herbicida glufosinato de amonio. “También tenemos ensayos aquí en el campo con glufosinato de amonio con soja HB4 y glifosato en soja no HB4 y vemos mucha diferencia; cada vez hay más resistencia a glifosato, la cual podemos controlar con el glufosinato”, afirmó.
Paredes mencionó que, actualmente, en el Programa de Mejoramiento de Soja se desarrollan ocho líneas avanzadas con la tecnología HB4. “Tenemos ocho candidatos con la idea de lanzarlos en la zafra 2027-28”, precisó. No obstante, acotó que el año que viene, en la zafra 2026-27, las variedades ya serán probadas en las parcelas de los productores en condiciones de campo para tener mayor información a nivel del agricultor.
Explicó que la tecnología HB4 fue desarrollada en Argentina y consiste en la introducción de un gen del girasol a las plantas de trigo y soja. “Esto les confiere una cierta tolerancia al estrés hídrico, que se ve acentuada en ciertos periodos fenológicos de la planta, sobre todo en el periodo vegetativo. Aquí en el campo de exposición tenemos líneas avanzadas de soja HB4”, expresó.
Con relación a la tecnología 3G, explicó que esta le confiere al cultivo una resistencia mayor a la Phakopsora pachyrhizi, que es el patógeno de la roya asiática. En el mercado hay materiales con resistencia a la roya, pero poseen un solo gen, mientras que el equipo de mejoramiento del Inbio desarrolló una soja que tiene tres tipos de resistencia a la roya, es decir, genes apilados, lo que brinda mayor resistencia a la enfermedad.
“Está tecnología también vamos a tener para la zafra 2027-28. Tenemos un material que es candidato para salir al mercado, porque reúne características no solo de resistencia a la roya, sino también de productividad”, adelantó.
Las variedades saldrán al mercado con la marca es INBIOTEC Semillas. Paredes precisó que las variedades aún no tienen nombres porque son líneas experimentales y recién una vez que sean registradas en el Senave se podrá hablar de este aspecto.
Resaltó que el tiempo que se necesita para tener una variedad disponible en el mercado, desde el cruzamiento hasta que esté disponible comercialmente para el productor, lleva, aproximadamente, entre ocho y 10 años.
“Esto incluye cruzamiento, elección y multiplicación de líneas, luego tenemos que tener líneas con uniformidad, que son características que exige le Senave para inscribir la variedad. Los ensayos de evaluación agronómica que exige el Senave son dos años y a la par también hay que ir probando el incremento de semillas para volumen comercial en parcelas productivas; todo ese proceso lleva entre ocho y 10 años”, enfatizó.
Por otra parte, respecto a la producción de semillas, comentó que la idea es trabajar con cooperados y también con semilleros, ya que el foco no es solo el volumen, sino también la calidad. “Nosotros estamos pensando en volumen y de altísima calidad. Somos muy criteriosos para elegir a los productores cooperados que tengan experiencia”, recalcó.
Estás dos nuevas tecnologías vienen para marcar un nuevo hito en la agricultura paraguaya. Fijarán un antes y un después una vez que estén en la mano del productor. “Yo les invito a los productores a ser abiertos a estas tecnologías, las variedades que se están desarrollando son 100 % nacionales y con estas estamos en condiciones de competir con empresas de diferentes orígenes; yo les invito a los productores a que prueben los materiales una vez que estén disponibles”, concluyó.
[Foto: Omar Paredes / Productiva C&M]


