El productor Robson Affonso destacó en Nación Productiva, las bondades del sistema Santa Fe, consorcio de maíz y pasto, que mejora la recuperación y protección del suelo, aumenta la humedad y beneficia la rotación de cultivos. Aunque puede disminuir la cosecha de maíz, aseguró que, el sistema compensa con mayor productividad de la soja con un incremento de 1000 kilos por hectárea. Agregó que este modelo productivo es clave para la agricultura moderna y de alta producción.
Affonso destacó que muchos productores ya trabajan con el sistema Santa Fe, el consorcio de maíz con el pasto. “Esto es la agricultura moderna que viene revolucionando nuestro país. Paraguay hoy está haciendo este tipo de práctica y viene sacando resultados mejores”, resaltó.
Enfatizó que este modelo de trabajo brinda muchos beneficios para el sistema productivo. “Para recuperación del suelo, protección del suelo, para que tengamos más humedad en la tierra. Trae bastante beneficio a la producción”, recalcó.
Mencionó que, si bien puede disminuir un poco la cosecha de granos de maíz bajo este modelo, el sistema de rotación se beneficia con este manejo, donde una mayor productividad se termina expresando en el siguiente cultivo, en este caso, la soja. “Por más que uno dice, voy a cosechar menos maíz con eso. Vas a cosechar 1000 kilos menos, pero vas a cosechar 1000 kilos más de soja y, con eso ya se paga lo suficiente los 1000 kilos de maíz”, añadió.
Según el productor esta es una práctica inevitable dentro de la agricultura moderna y el productor debe adecuarse si quiere apuntar a altas productividades.
“Las variedades de hoy son cada vez más productivas, pero también cada vez más sensibles al estrés hídrico, tienen alta capacidad productiva, pero baja capacidad para aguantar la falta de lluvias, con 15 a 20 días ya empiezan las pérdidas”, explicó.
Señaló que el manejo del pasto dentro del maíz es importante para encontrar el punto exacto para que no compita con el cultivo de renta. “Cuando el maíz está con el cuarto, quinto trifolio, ya viene el pasto y hay que empezar a hacer la poda química, como solemos decir, si se controla en el inicio, después, cuando vas a cosechar tu maíz ya está todo verde, muy lindo. Es algo así impresionante”, destacó.
Subrayó que la principal preocupación en el rubro del maíz es el mercado, porque normalmente cuando empieza la siembra tiene un precio atractivo que incentiva al productor y al momento de la cosecha baja la cotización.
“Creo que los productores tienen que estar muy atentos a eso, en no dejar pasar este precio que está ahora en USD 150 tonelada, un poquitito más ahí, y fijar el costo de producción para que no tengamos sorpresas al final”, recomendó.
[Foto: Cultivo de maíz con sistema Santa Fe / Archivo / Productiva C&M]


