La incorporación de una sembradora de última tecnología marca un nuevo paso para el desarrollo agrícola del Chaco, según destacó el Ing. Ariel Benítez, del área de desarrollo del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer y miembro de la Fundación Ideagro, durante una entrevista con Productiva TV, en el marco de la Expo Pioneros. El nuevo equipo permitirá realizar siembras “semilla por semilla”, mejorando la precisión en la densidad de plantas y generando información más exacta para los productores y las empresas que trabajan en la región.
Benítez explicó que la nueva tecnología comenzará a utilizarse desde la próxima campaña y será clave para optimizar los ensayos que la cooperativa desarrolla en distintos puntos del Chaco. “Ahora contamos con un equipo que consideramos de última tecnología y con eso vamos a lograr mejores resultados, siempre buscando generar información útil y aplicable para el productor”, expresó.
El técnico comentó que durante esta campaña se realizaron jornadas de campo enfocadas en soja, sorgo y maíz, con resultados alentadores en los tres cultivos. Los trabajos se desarrollaron a través de la Fundación Ideagro y de la Cooperativa Chortitzer, con ensayos distribuidos en varias localidades del Chaco. En soja y maíz, la cooperativa cuenta con tres sitios experimentales ubicados en el sur, centro y norte de la región, mientras que la red de Ideagro alcanzó entre seis y siete localidades.
En el caso de la soja, Benítez resaltó el buen comportamiento de las nuevas variedades y tecnologías que están ingresando al mercado, las cuales permiten elevar el techo productivo de la región. Además, indicó que el manejo de la densidad de plantas sigue siendo una de las claves para enfrentar las variaciones climáticas típicas del Chaco, buscando estabilidad de producción tanto en años secos como húmedos.
Sobre el sorgo, señaló que se consolida como un cultivo estratégico para los sistemas productivos chaqueños, principalmente como base de alimentación para la producción lechera y como herramienta para generar cobertura y materia orgánica en el suelo. A pesar de los desafíos sanitarios registrados este año, especialmente por ataques de orugas, destacó que los nuevos híbridos con tecnologías incorporadas vuelven al sorgo cada vez más atractivo para el productor.
En cuanto al maíz, Benítez reconoció que continúa siendo uno de los cultivos más desafiantes debido a las condiciones climáticas y a la presión de plagas como la cigarrita y la oruga. Sin embargo, afirmó que los materiales modernos y el acompañamiento climático permitieron obtener resultados muy positivos en los ensayos de la campaña pasada, con promedios cercanos a 5500 y 6000 kilos por hectárea de grano seco.
El profesional remarcó que el principal objetivo de los ensayos es transformar la experiencia en conocimiento práctico para el productor. “Tratamos de generar información que realmente pueda aplicarse en el campo y que ayude al desarrollo productivo del Chaco”, indicó.
Finalmente, Benítez instó a los productores a apoyarse en la experiencia técnica generada en la región y seguir trabajando en conjunto para alcanzar una producción más estable y sostenible. “Tenemos que cuidar el suelo, aprovechar cada gota de agua y seguir incorporando tecnologías que permitan convertir al Chaco en una tierra cada vez más productiva”, concluyó.
[Foto: Ing. Ariel Benítez, en entrevista con Productiva TV / Productiva C&M]


