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Algodón en el Chaco: superficie cayó hasta 50 % por clima adverso, pero prevén recuperación

La campaña algodonera en el Chaco atraviesa uno de sus momentos más desafiantes de los últimos años. Las fuertes pérdidas ocasionadas por eventos climáticos extremos durante la zafra anterior, sumadas a un escenario internacional de precios deprimidos, terminaron impactando directamente en las decisiones de siembra de los productores, reduciendo significativamente -a la mitad- el área implantada en esta campaña. No obstante, existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses. Así lo explicó Oliver Wiebe, gerente de la Planta Algodonera de la Cooperativa Chortitzer, quien señaló que el cultivo sufrió un “combo completo” de adversidades durante el ciclo pasado, situación que terminó desalentando nuevas inversiones en algodón. “Hubo una fuerte caída del área sembrada, prácticamente a la mitad de lo que se había experimentado el año pasado”, indicó a Productiva TV, durante la Expo Pioneros 2026. Explicó que muchos productores llegaron al momento de decidir la siembra con un panorama muy complejo, debido a las pérdidas registradas en la campaña anterior y a un mercado internacional que no acompañaba. El directivo comentó que durante el 2025 el precio de la fibra llegó incluso a niveles de 60 a 65 centavos de dólar por libra, valores que elevaron considerablemente la exigencia de rendimiento para cubrir costos. “Cuando el productor tuvo que decidir a qué rubro apuntar, el algodón ya representaba una barra muy alta de cosecha para ser rentable”, sostuvo. A esto se sumó otro factor clave: la falta de lluvias generales durante diciembre y enero, justamente en plena ventana ideal de siembra del cultivo. Esa situación impidió concretar parte importante del área inicialmente proyectada. En términos de superficie, Wiebe estimó que actualmente el Chaco alcanzó entre 25.000 y 30.000 hectáreas de algodón, mientras que dentro del área vinculada directamente a la cooperativa se implantaron unas 13.000 hectáreas. La intención inicial era llegar a unas 18.000 hectáreas, pero entre 5000 y 6000 hectáreas quedaron fuera debido a la falta de condiciones adecuadas de implantación. Una zafra marcada por excesos y heladas. El gerente recordó que los últimos dos años fueron particularmente complejos para el algodón chaqueño. Señaló que las abundantes lluvias registradas en cortos períodos terminaron perjudicando seriamente a un cultivo que históricamente se adapta mejor a condiciones más secas. En ese contexto, explicó que el invierno del 2025 fue especialmente adverso. Durante abril y mayo se registraron precipitaciones importantes que afectaron la cosecha y retrasaron el levantamiento del cultivo. Posteriormente llegaron heladas tardías que golpearon nuevamente tanto el rendimiento como la calidad de la fibra. “Fue prácticamente un combo completo: sequía al inicio, exceso de agua durante el desarrollo y heladas al final”, resumió. Impacto industrial y problemas de calidad. Las complicaciones climáticas no solo afectaron al productor a campo, sino también al procesamiento industrial dentro de la desmotadora de la cooperativa. Wiebe explicó que gran parte del algodón recibido presentaba elevados niveles de humedad y fibras debilitadas por las heladas, lo que dificultó considerablemente el trabajo industrial. “El procesamiento del año pasado fue bastante desafiante. Había lotes muy golpeados, con baja resistencia de fibra y mucha humedad”, comentó. Además, las demoras en la cosecha provocaron que la recepción de algodón de la campaña anterior se extendiera incluso hasta enero de este año, dificultando el cierre operativo de la zafra 2025. El deterioro de la calidad también generó inconvenientes comerciales, ya que los contratos internacionales establecen parámetros técnicos estrictos para la fibra. Cuando esos estándares no se cumplen, automáticamente se aplican descuentos sobre el producto. “Hubo algunos lotes con una calidad extremadamente baja que representaron un verdadero desafío comercial”, reconoció. Expectativas en una recuperación del mercado. Pese al escenario complejo, el gerente de la Planta Algodonera de Chortitzer afirmó que existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses. Indicó que el precio del algodón llegó recientemente a niveles cercanos a 88 centavos de dólar por libra y actualmente ronda los 80 centavos, valores considerablemente superiores a los registrados el año pasado. “Esperemos que el algodón hoy esté tocando uno de sus puntos más bajos en superficie y que nuevamente pueda recuperarse”, expresó. Consideró que el principal incentivo seguirá siendo el comportamiento del precio internacional, ya que una mejora sostenida automáticamente vuelve más atractivo al cultivo para el productor. Finalmente, destacó que tanto la cooperativa como muchos productores realizaron importantes inversiones en maquinaria e infraestructura específica para algodón, especialmente en sistemas de cosecha, por lo que existe una fuerte preparación para volver a crecer en futuras campañas. “Nos estamos preparando de la mejor manera para esta zafra, buscando obtener mejores rendimientos y calidades para comercializar el producto de la forma más eficiente posible”, concluyó. [Foto: Oliver Wiebe – entrevista Productiva TV / Productiva C&M]

La campaña algodonera en el Chaco atraviesa uno de sus momentos más desafiantes de los últimos años. Las fuertes pérdidas ocasionadas por eventos climáticos extremos durante la zafra anterior, sumadas a un escenario internacional de precios deprimidos, terminaron impactando directamente en las decisiones de siembra de los productores, reduciendo significativamente -a la mitad- el área implantada en esta campaña. No obstante, existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses.

Así lo explicó Oliver Wiebe, gerente de la Planta Algodonera de la Cooperativa Chortitzer, quien señaló que el cultivo sufrió un “combo completo” de adversidades durante el ciclo pasado, situación que terminó desalentando nuevas inversiones en algodón.

“Hubo una fuerte caída del área sembrada, prácticamente a la mitad de lo que se había experimentado el año pasado”, indicó a Productiva TV, durante la Expo Pioneros 2026. Explicó que muchos productores llegaron al momento de decidir la siembra con un panorama muy complejo, debido a las pérdidas registradas en la campaña anterior y a un mercado internacional que no acompañaba.

El directivo comentó que durante el 2025 el precio de la fibra llegó incluso a niveles de 60 a 65 centavos de dólar por libra, valores que elevaron considerablemente la exigencia de rendimiento para cubrir costos. “Cuando el productor tuvo que decidir a qué rubro apuntar, el algodón ya representaba una barra muy alta de cosecha para ser rentable”, sostuvo.

A esto se sumó otro factor clave: la falta de lluvias generales durante diciembre y enero, justamente en plena ventana ideal de siembra del cultivo. Esa situación impidió concretar parte importante del área inicialmente proyectada.

En términos de superficie, Wiebe estimó que actualmente el Chaco alcanzó entre 25.000 y 30.000 hectáreas de algodón, mientras que dentro del área vinculada directamente a la cooperativa se implantaron unas 13.000 hectáreas. La intención inicial era llegar a unas 18.000 hectáreas, pero entre 5000 y 6000 hectáreas quedaron fuera debido a la falta de condiciones adecuadas de implantación.

Una zafra marcada por excesos y heladas. El gerente recordó que los últimos dos años fueron particularmente complejos para el algodón chaqueño. Señaló que las abundantes lluvias registradas en cortos períodos terminaron perjudicando seriamente a un cultivo que históricamente se adapta mejor a condiciones más secas.

En ese contexto, explicó que el invierno del 2025 fue especialmente adverso. Durante abril y mayo se registraron precipitaciones importantes que afectaron la cosecha y retrasaron el levantamiento del cultivo. Posteriormente llegaron heladas tardías que golpearon nuevamente tanto el rendimiento como la calidad de la fibra.

“Fue prácticamente un combo completo: sequía al inicio, exceso de agua durante el desarrollo y heladas al final”, resumió.

Impacto industrial y problemas de calidad. Las complicaciones climáticas no solo afectaron al productor a campo, sino también al procesamiento industrial dentro de la desmotadora de la cooperativa.

Wiebe explicó que gran parte del algodón recibido presentaba elevados niveles de humedad y fibras debilitadas por las heladas, lo que dificultó considerablemente el trabajo industrial. “El procesamiento del año pasado fue bastante desafiante. Había lotes muy golpeados, con baja resistencia de fibra y mucha humedad”, comentó.

Además, las demoras en la cosecha provocaron que la recepción de algodón de la campaña anterior se extendiera incluso hasta enero de este año, dificultando el cierre operativo de la zafra 2025.

El deterioro de la calidad también generó inconvenientes comerciales, ya que los contratos internacionales establecen parámetros técnicos estrictos para la fibra. Cuando esos estándares no se cumplen, automáticamente se aplican descuentos sobre el producto. “Hubo algunos lotes con una calidad extremadamente baja que representaron un verdadero desafío comercial”, reconoció.

Expectativas en una recuperación del mercado. Pese al escenario complejo, el gerente de la Planta Algodonera de Chortitzer afirmó que existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses.

Indicó que el precio del algodón llegó recientemente a niveles cercanos a 88 centavos de dólar por libra y actualmente ronda los 80 centavos, valores considerablemente superiores a los registrados el año pasado. “Esperemos que el algodón hoy esté tocando uno de sus puntos más bajos en superficie y que nuevamente pueda recuperarse”, expresó.

Consideró que el principal incentivo seguirá siendo el comportamiento del precio internacional, ya que una mejora sostenida automáticamente vuelve más atractivo al cultivo para el productor.

Finalmente, destacó que tanto la cooperativa como muchos productores realizaron importantes inversiones en maquinaria e infraestructura específica para algodón, especialmente en sistemas de cosecha, por lo que existe una fuerte preparación para volver a crecer en futuras campañas.

“Nos estamos preparando de la mejor manera para esta zafra, buscando obtener mejores rendimientos y calidades para comercializar el producto de la forma más eficiente posible”, concluyó.

[Foto: Oliver Wiebe – entrevista Productiva TV / Productiva C&M]

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