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Agricultura

Sistema de riego en el Chaco permite realizar 2,5 cultivos por zafra

La tecnología es un aliado clave para el avance y la intensificación de la actividad agrícola en el Chaco. El sistema de riego con pivots permite realizar una rotación de dos o incluso hasta tres cultivos por zafra, mencionó a Productiva, el Ing. Agr. Osvaldo Cubecino, gerente general y director de Gestión Agrícola S.A. (GASA). La rotación incluye trigo en invierno, soja zafra en primavera y maíz en verano, además de otras combinaciones. Cubecino explicó que la tecnología de riego o el sistema de pivots permite realizar una rotación de dos o inclusive hasta tres cultivos por zafra, con un trigo en el invierno, soja zafra en primavera y un maíz en enero. “Esa es nuestra rotación base y ahí entran los dos o tres cultivos, va un trigo en invierno, una soja de zafra sembrada en septiembre u octubre y, un maíz sembrado en enero o principios de febrero”, señaló. Otra rotación que se va implementando en algunas parcelas es el trigo en el invierno, para posteriormente entrar con la zafra de soja, seguida de la zafriña de soja y un girasol sembrado en agosto. “En enero, el girasol se cosecha y se siembra maíz en zafra y ahí tenés los tres cultivos al año o los dos cultivos con girasol y maíz”, explicó. El profesional explicó que después de la soja zafra o de primavera que se cosecha en el mes de enero da lugar para la siembra de maíz, lo que en el Oriental sería maíz zafriña o maíz de época. “Toda la soja que se cosecha temprano o más temprano, entre mediados hasta finales de enero, se siembra maíz de zafriña o maíz de época, como lo llamamos nosotros o maíz tardío en el Chaco, un maíz que apuntamos a 6500, 7000, 7500 kilos de producción de base, maíz que está fertilizado con mucho nitrógeno sobre todo y un manejo exhaustivo para el control de cigarrita o chicharrita”, enfatizó. Mientras que las parcelas que salen de la soja más tardía son destinadas a una soja de zafriña para la producción de semillas. “Con lo cual tenemos convenios de producción con múltiples semilleros”, expresó. En ese sentido, Cubecino señaló que se liberan a mediados de febrero, pasan directamente a un trigo de abril o mayo. “Nosotros sembramos trigo en abril y mayo, son trigos que estamos apuntando y que venimos cosechando entre 4000 y 4500 kilos por hectárea con calidad excelente, con determinado manejo y mucha fertilización con nitrógeno al igual que el maíz”, remarcó. El profesional indicó que la firma viene desarrollando la actividad agrícola desde hace cuatro años con la tecnología de riego en la zona de Infante Rivarola y La Patria, en el departamento de Boquerón y que el suelo chaqueño es bastante fértil. Acotó que, si bien las parcelas no requieren de fertilizaciones adicionales, se realizan algunos ajustes necesarios para que los cultivos puedan mostrar su máximo potencial. [Foto: Sistema de riego – cultivos de soja / Gentileza GASA]

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Tecnología de riego permite adelantar la siembra de algodón en el Chaco

El primer lote ya fue sembrado hace 15 días y el objetivo es llegar a 240 hectáreas de algodón en esta campaña dentro de un campo diversificado con otros cultivos y 100 % bajo sistema de riego, mencionó a Productiva, el Ing. Agr. Michel Serafini, técnico encargado de campo de Gestión Agrícola S.A. (GASA), de la Estancia Yporã, unidad agrícola ubicada en la zona de Infante Rivarola, Boquerón. Agregó que el costo de producción bajo este modelo está entre USD 800 y USD 900 la hectárea y el punto de equilibrio alrededor de 1000 kg de fibra por hectárea. Los tres materiales de algodón que serán sembrados en este campo son Guaraní, Porã 3 y la DP 1238, que pertenecen a Gensus S.A. y son distribuidos por Semillería Yurumí SRL.   La unidad agrícola trabaja 100 % bajo el sistema de riego en un total 960 hectáreas, en un campo bien diversificado. Actualmente, cuenta con cultivo de girasol, soja de primavera y área de algodón, en tres lotes de 80 hectáreas.   El profesional explicó que la proyección para esta zafra es de 240 hectáreas de algodón con tres materiales diferentes: Guaraní, Porã 3 y la DP 1238. El primer lote se sembró hace 15 días en un rastrojo de trigo, que obtuvo un rendimiento por encima de 4000 kg/ha. “Anteriormente, tenía poroto mung, después trigo en el invierno y ahora algodón, después de la salida del algodón vuelve el trigo”, resaltó.   El algodón fue sembrado a 90 cm entre hileras, 15 semillas por metro, que suman 166 mil semillas por hectárea, con lo cual se trata de lograr entre 12 a 13 plantas por metro lineal bien distribuidas.   El sistema de riego permite realizar tres cultivos al año y la nutrición de estos se realiza de acuerdo con la necesidad de cada rubro. El cultivo anterior (trigo) tuvo una fertilización nitrogenada y al algodón se le va a aplicar lo mismo. “Eso se realiza con el pivot mediante fertirriego”, expresó.   Serafini resaltó que para lograr un buen stand de plantas se debe realizar una siembra correcta, además de controlar malezas y el ataque de trips al inicio del cultivo.   Agregó que, si más adelante el cultivo requiere otra fertilización, se realiza una aplicación foliar y que todos los trabajos se hacen con drones. “Lo que se suele hacer antes de la floración es acompañar un poco con potasio, si hace falta, cuando entremos con algún insecticida o fungicida; es allí cuando vemos si necesita algo, y le ponemos una fertilización foliar”, manifestó.   Subrayó que el presupuesto para cada cultivo es de hasta 400 mm. “Nosotros tenemos un presupuesto de 400 mm por cultivo, el pivot tiene una capacidad de regar 8 mm en 24 horas en 80 hectáreas”, sostuvo.   Según el profesional, el costo de producción bajo este modelo está entre USD 800 y USD 900 por hectárea, de los cuales USD 150, aproximadamente, corresponden solamente al sistema de riego. “El punto de equilibrio es de 1000 kg de fibra. El objetivo para esta campaña es poder cosechar 1500 a 2000 kg de fibra. Esa es la expectativa de producción”, enfatizó.   Subrayó que maneja las fechas de siembra para rotar de manera efectiva los cultivos en un suelo franco-limoso, con introducción de gramíneas en el invierno para estructurarlo, entre las cuales el trigo es el principal cultivo. “Con fechas diferentes para poder regar bien a todos los círculos. Tenemos soja, girasol y ahora algodón después de girasol, por ejemplo, va a ir el maíz”, explicó y acotó que hay lotes con cuatro y otros con dos años de agricultura.   En la zona se maneja un régimen pluviométrico de 400 milímetros en años normales. Este año la siembra de algodón arrancó con muy buena lluvia. “Hubo una lluvia de casi 100 mm hace 22 días, lo que nos permitió manejar bien los cultivos y en esta semana que pasó hubo temperatura alta y vientos fuertes, que fueron quitando la humedad, con lo cual se va a empezar a regar los lotes”, remarcó.   Comentó que en la campaña pasada también se sembraron de 240 hectáreas de algodón. “Arrancó muy bien con un cultivo sano, pero la zafra se presentó con mucha humedad, prácticamente en la zona llovió más de mil milímetros, el exceso de agua afectó el resultado final. El rendimiento fue de 1600 kg de algodón en bruto”, expresó.   [Foto: Ing. Agr. Michel Serafini, técnico encargado de campo de Gestión Agrícola S.A. (GASA), de la Estancia Yporã / Productiva C&M]    

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El cultivo de girasol se suma a la agricultura chaqueña

El Ing. Agr. Osvaldo Cubecino, director de Gestión Agrícola S.A. (GASA), mencionó que la agricultura en el Chaco viene en franco crecimiento y, en ese contexto, aseguró a Productiva que el girasol se presenta como una opción, tras dos años de pruebas y desarrollo interno de la empresa, cuyo proyecto abarca 2000 hectáreas, 80 % en secano y 20 % bajo riego. Precisó que las parcelas presentan buen avance y tienen mucho potencial.   El ingeniero señaló que este año realizaron varios cultivos de invierno. Una vez que llovió sembraron el girasol entre fines de agosto y primeros días de septiembre sobre rastrojo de trigo.   El proyecto de la firma con el cultivo de girasol abarca 2000 hectáreas de superficie, que hoy ya están sembradas, 80 % en secano y 20 % bajo riego. El profesional remarcó que fue importante desarrollar el cultivo, hacer las pruebas, y después llevarlo a cabo.   Los cultivos se plantaron entre mediados y fines de agosto hacia el sur del Neuland, que hoy están en R5 y algunos en R6, con buen desarrollo, mostrando todas sus bondades y su adaptación en esta fecha de siembra en el Chaco.   Las otras parcelas fueron plantadas entre fines de agosto y principios de septiembre hasta mediados del noveno mes sobre rastrojos de trigo. En estos campos el cultivo está alrededor de R1 y R2, comentó Cubecino.   Con los números actuales, comentó que el punto de equilibrio del girasol está entre 1300 y 1400 kg/h de rendimiento, pero puede alcanzar 1500 kg/h en los campos alquilados.   El desafío más importante es encontrar momento oportuno para iniciar la siembra, por lo que consideró que es un cultivo de oportunidad. “De oportunidad, porque no siempre se dan las lluvias en invierno en el mejor momento para sembrar”, señaló.   Agregó que otra fecha de siembra podría ser entre principios y mediados de enero. “Aunque ahí corremos más el riesgo porque en la entrada del otoño tenemos más ataque de palomas y en el Chaco es mucho más intenso, dependiendo de la región”, remarcó.   Remarcó que el girasol es un cultivo de oportunidad tanto en Argentina como en el Chaco paraguayo. Explicó que cuando se trabaja en secano, aunque no todos los años, existe la posibilidad de siembra en la fecha correcta debido al tipo de ciclo que tiene, por lo que lo ideal es sembrarlo en invierno e inicio de primavera. Pero acotó que es muy difícil lograr eso, porque la recarga de agua es muy baja.   Señaló que es un cultivo poco exigente en términos de humedad para emerger y después requiere de muy poca precipitación. Pero precisó que la mayor demanda de agua está alrededor de su floración, por lo menos 20 a 30 días antes para tener un buen potencial.   Cubecino destacó que en la empresa conocen el cultivo y el principal trabajo fue buscar la mejor fecha de siembra. “Nosotros conocemos el cultivo de girasol, tenemos el know how que traemos de Argentina, de la zona norte del país, donde se hace muchísimo girasol entre 300 000 y 600 000 hectáreas, dependiendo del año”, precisó.   Explicó que el girasol tiene el mercado de commodity, que es para el aceite, principalmente, y aunque la producción local se vende a unos pocos compradores locales, agregó que el mercado está muy influenciado por el ingreso de aceite tanto de forma legal como ilegal, sobre todo de Argentina, que es un país muy competitivo en la producción del cultivo y del subproducto.   “Eso hace que la producción y las hectáreas que se siembran a nivel país vengan decreciendo en la última década. Hoy hay registros de 6000 a 10 000 hectáreas de girasoles en el país”, precisó.   Cubecino enfatizó que el Chaco está bien representado porque la firma GASA sembró bastante este año, apostando al cultivo a través de un comprador específico.   Por último, destacó que en la zona de mayor recarga y milimetraje de agua se puede hacer zafra y zafriña de girasol.   La empresa viene desarrollando varios proyectos agrícolas en el Chaco, bajo el sistema de arrendamiento y en campos propios, gran parte de la superficie en secano y una parte bajo sistema de riego, principalmente en la zona de Infante Rivarola y La Patria.   [Foto icon-camera : cultivos de girasol en el Chaco / Gentileza GASA]

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Maíz como herramienta para mejorar ambientes semiáridos

En +Maíz Congreso Nacional de la Cadena Productiva abordaremos el tema “Maíz como herramienta para mejorar ambientes en regiones semiáridas”, cuya presentación estará a cargo del Ing. Agr. Osvaldo Cubecino, director de Gestión Agrícola S.A. (GASA). El evento se realizará el próximo 31 de octubre en Ciudad del Este.   La experiencia argentina recabada en el norte del vecino país ha trascendido las fronteras y actualmente se desarrollan sistemas de producción para estructurar áreas, sobre todo del Chaco paraguayo, mediante la incorporación del maíz dentro de la rotación de cultivos. Esta dinámica será importante para seguir con el proceso de mayor estabilidad de los suelos de la región Occidental, que es la principal zona de expansión de la frontera agrícola en Paraguay.   Osvaldo Cubecino posee una larga trayectoria como profesional. Es Master en Agronegocios y Alimentos por la Universidad Católica de Córdoba (Provincia de Córdoba, 2018). Cuenta con posgrados en Alta Dirección de Empresa (Asunción, Paraguay) y Programa de Desarrollo Ejecutivo PDE Blended en la IAE Business School de la Universidad Austral de Buenos Aires, República Argentina.   Es ingeniero agrónomo egresado de la Facultad de Ciencias Agrarias (Universidad Nacional del Nordeste. En la capital de la Provincia de Corrientes, año 2009).   Desde el 2021 es director y gerente general en la Empresa Gestión Agrícola S.A. (GASA). A la vez, desde el 2022 es gerente de Producción Agrícola en la Empresa Feria Rural Ganadera S.A. (Ferusa).   Antes de trabajar en Paraguay se desempeñó como Asesor CREA en el Grupo Pampa Del Infierno Región Chaco-Santiagueño (desde año 2013-2021). También fue gerente de Producción en la Empresa Genética Sustentable S.A. (2013 – 2021).   Entre su vasta trayectoria se destaca su experiencia como jefe de Desarrollo de Genética Mandiyú, en Monsanto Argentina.   +Maíz, organizado por Productiva C&M, se desarrollará el 31 de octubre en el Hotel Gran Nobile de Ciudad del Este, Alto Paraná. Las inscripciones, que tienen una inversión de G 300 000, pueden realizarse a través del número de WhatsApp 0971332799.   [Foto icon-camera : Osvaldo Cubecino, director de GASA / Archivo / Nación Productiva]

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