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Agricultura

Caída del dólar reduce 20 % los ingresos del productor chaqueño

La devaluación del dólar frente al guaraní golpea el ingreso de los productores del Chaco central que sigue en cosecha. Nelson Funk, gerente de Agroindustria, de Chortitzer, estimó que la baja del tipo de cambio recorta “por lo menos un 20 %” el ingreso del sector en moneda local. Comentó que esta situación se siente en el campo, considerando que los gastos fijos, como salarios y combustible están en guaraníes. En lo productivo, dijo que la campaña fue dispar, con buena cosecha en soja, mientras que el algodón y el sésamo, sufrieron con el clima y el precio bajo, respectivamente. El profesional destacó que el Chaco central sigue en plena cosecha, con lo cual no se puede todavía cuantificar con exactitud, pero el efecto del tipo de cambio con la desvalorización del dólar frente al guaraní va a repercutir en el ingreso de divisas de la cooperativa y también en el del productor. “Estamos en plena cosecha, tanto en sésamo como en poroto mung, algodón y soja, aún no sabemos cuantificar bien, pero estimamos que con la tasa de cambio que tenemos, por lo menos un 20 % de lo que es el ingreso del sector en guaraní, es lo que va a afectar”, expresó. Es un escenario que preocupa a los productores, considerando que muchos de los gastos fijos se mantienen en moneda local, como el salario, el combustible y muchos otros costos operativos. “La verdad le cuesta bastante al productor”, subrayó. Funk comentó que todos los años traen sus propios desafíos y este no está siendo diferente, principalmente para el cultivo del algodón, que se atrasó su ventana de siembra, por lo que muchos productores no llegaron a sembrar todo lo planificado, lo que a su vez redujo la superficie implantada, “Después, el cultivo vino bien en general, estábamos muy optimistas, pero se nos cayó hace un mes, unas dos o tres semanas bastante húmedas, que sí afectó una parte del algodón en su calidad, tuvimos también presión de picudos. El algodón trae sus desafíos, por suerte el precio se recuperó algo a nivel internacional, estamos muy contentos, eso en parte por lo menos va a hacerle un poco la contra a la caída de la tasa de cambio del dólar”, añadió. Como evaluación de la campaña agrícola mencionó que al principio las lluvias se atrasaron por lo que se redujo el área sembrada de algodón y entró más soja, debido a que la ventana de soja se puede extender un poco más. “Inclusive hubo áreas donde no se llegó a sembrar la soja, entró el poroto mung, considerando que este cultivo se puede sembrar hasta casi final de marzo. Hubo mucho dinamismo, muchos cambios en el área sembrada”, explicó. En ese contexto, comentó que posteriormente se regularizaron las lluvias con abundantes precipitaciones en abril, que la soja aprovechó bastante bien, ya que le alcanzó en pleno llenado de granos. “Le llegó superbién, pero sí, afectó el algodón, afectó parte del mung, que estaba maduro, el mung, cuando llueve y ya está maduro, le afecta bastante el color, y el producto se vende por su aspecto, no es como una soja. Entonces, yo diría para soja le fue bien, pero para algodón y otros cultivos no le fue bien”, evaluó. Por último, dijo que hay ciertas preocupaciones por algunos rubros, como el sésamo, aunque registró buenos rindes en esta campaña, la cotización cayó bastante y la baja de tasa de cambio afectó al rubro. “Estamos procesando prácticamente menos de la mitad del año pasado, pero ahí más o menos entra el mung, que compensa algo en parte”, mencionó. La otra preocupación es la producción de algodón donde algunos productores ya atravesaron tres años difíciles. “Necesitamos un buen año de algodón, con buenos precios, y esperábamos tener eso en este año, el precio acompaña, pero al final se salió un poco golpeado de vuelta. Veo difícil que el algodón se recupere a corto plazo, espero que sí, pero está en una fase de moderación, necesitamos un buen año en producción”, concluyó. [Foto: Cultivo de soja / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Chortitzer gana espacio en Asia con poroto mung y granos de algodón

La cooperativa del Chaco central continúa expandiendo sus exportaciones. Nelson Funk, gerente de Agroindustria, destacó a Productiva el potencial de países asiáticos por su alta población y demanda de alimentos. Comentó que la cooperativa está entrando en Asia con el poroto mung, un rubro nuevo que este año pasará de pruebas a exportar “unas cuantas toneladas”. También resaltó la colocación de granos de algodón en Omán y Qatar. La Cooperativa Chortitzer tiene varios mercados abiertos por el mundo, con sus diferentes rubros y sigue trabajando para posicionar la producción paraguaya desde el Chaco central. “Entre los años 2020-2025 llegamos en total a 55 mercados/países”, acotó. En ese sentido, Funk señaló que los países asiáticos constituyen un mercado muy interesante para vender los productos alimenticios, considerando la alta población en esa región del mundo. “El mundo está con un ordenamiento de cierta forma por la situación en el canal Ormuz, pero estamos entrando con el poroto mung, por ejemplo, al mercado asiático, estamos entrando con el grano de algodón en Omán, Qatar, en esa zona, que ahora se está reduciendo un poco, pero veo ahí bastante potencial en los países asiáticos, hay millones de personas, una gran oportunidad de hacer negocios de productos alimenticios en lo que estamos nosotros”, enfatizó. Destacó que el rubro del poroto mung es un mercado nuevo para la cooperativa. “El año pasado tuvimos las primeras pruebas, y este año ya vamos a procesar y exportar unas cuantas toneladas de mung; muchos productores apostaron por el rubro”, señaló. Explicó que con la caída del precio del sésamo bajaron las hectáreas sembradas, y parte de esa superficie fue ocupada por el poroto mung, que estaba con más expectativa de precios. Agregó que es un producto bastante demandado en el mundo y que se puede vender prácticamente todo. “Es un producto noble, es una especialidad, tiene sus lados complicados, pero es superinteresante”, remarcó. El profesional evaluó que el año presenta algunos desafíos, donde algunos rubros se destacan positivamente, mientras que otros sufren retracciones. Explicó que la ganadería atraviesa un buen momento con buenos precios y con clima favorable, con el desafío de recuperar el hato. En el segmento agrícola, fue una buena zafra para la soja, no tanto así para el algodón que viene sufriendo con el precio bajo, pese al repunte registrado, además de las complicaciones climáticas. Asimismo, el sésamo, que tuvo buenos rindes en esta campaña, atraviesa una depreciación importante. En contrapartida, el poroto mung se va posicionando entre los productores asociados; este año ya se llegó a exportar una cantidad importante, aunque con una calidad afectada en parte, ya que atravesó por un clima humedad cuando algunos granos ya estaban maduros. [Foto: Nelson Funk / Productiva C&M]

Agricultura

Tecnología de punta impulsará nuevos resultados en el Chaco, sostienen

La incorporación de una sembradora de última tecnología marca un nuevo paso para el desarrollo agrícola del Chaco, según destacó el Ing. Ariel Benítez, del área de desarrollo del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer y miembro de la Fundación Ideagro, durante una entrevista con Productiva TV, en el marco de la Expo Pioneros. El nuevo equipo permitirá realizar siembras “semilla por semilla”, mejorando la precisión en la densidad de plantas y generando información más exacta para los productores y las empresas que trabajan en la región. Benítez explicó que la nueva tecnología comenzará a utilizarse desde la próxima campaña y será clave para optimizar los ensayos que la cooperativa desarrolla en distintos puntos del Chaco. “Ahora contamos con un equipo que consideramos de última tecnología y con eso vamos a lograr mejores resultados, siempre buscando generar información útil y aplicable para el productor”, expresó. El técnico comentó que durante esta campaña se realizaron jornadas de campo enfocadas en soja, sorgo y maíz, con resultados alentadores en los tres cultivos. Los trabajos se desarrollaron a través de la Fundación Ideagro y de la Cooperativa Chortitzer, con ensayos distribuidos en varias localidades del Chaco. En soja y maíz, la cooperativa cuenta con tres sitios experimentales ubicados en el sur, centro y norte de la región, mientras que la red de Ideagro alcanzó entre seis y siete localidades. En el caso de la soja, Benítez resaltó el buen comportamiento de las nuevas variedades y tecnologías que están ingresando al mercado, las cuales permiten elevar el techo productivo de la región. Además, indicó que el manejo de la densidad de plantas sigue siendo una de las claves para enfrentar las variaciones climáticas típicas del Chaco, buscando estabilidad de producción tanto en años secos como húmedos. Sobre el sorgo, señaló que se consolida como un cultivo estratégico para los sistemas productivos chaqueños, principalmente como base de alimentación para la producción lechera y como herramienta para generar cobertura y materia orgánica en el suelo. A pesar de los desafíos sanitarios registrados este año, especialmente por ataques de orugas, destacó que los nuevos híbridos con tecnologías incorporadas vuelven al sorgo cada vez más atractivo para el productor. En cuanto al maíz, Benítez reconoció que continúa siendo uno de los cultivos más desafiantes debido a las condiciones climáticas y a la presión de plagas como la cigarrita y la oruga. Sin embargo, afirmó que los materiales modernos y el acompañamiento climático permitieron obtener resultados muy positivos en los ensayos de la campaña pasada, con promedios cercanos a 5500 y 6000 kilos por hectárea de grano seco. El profesional remarcó que el principal objetivo de los ensayos es transformar la experiencia en conocimiento práctico para el productor. “Tratamos de generar información que realmente pueda aplicarse en el campo y que ayude al desarrollo productivo del Chaco”, indicó. Finalmente, Benítez instó a los productores a apoyarse en la experiencia técnica generada en la región y seguir trabajando en conjunto para alcanzar una producción más estable y sostenible. “Tenemos que cuidar el suelo, aprovechar cada gota de agua y seguir incorporando tecnologías que permitan convertir al Chaco en una tierra cada vez más productiva”, concluyó. [Foto: Ing. Ariel Benítez, en entrevista con Productiva TV / Productiva C&M]

Agricultura

Algodón en el Chaco: superficie cayó hasta 50 % por clima adverso, pero prevén recuperación

La campaña algodonera en el Chaco atraviesa uno de sus momentos más desafiantes de los últimos años. Las fuertes pérdidas ocasionadas por eventos climáticos extremos durante la zafra anterior, sumadas a un escenario internacional de precios deprimidos, terminaron impactando directamente en las decisiones de siembra de los productores, reduciendo significativamente -a la mitad- el área implantada en esta campaña. No obstante, existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses. Así lo explicó Oliver Wiebe, gerente de la Planta Algodonera de la Cooperativa Chortitzer, quien señaló que el cultivo sufrió un “combo completo” de adversidades durante el ciclo pasado, situación que terminó desalentando nuevas inversiones en algodón. “Hubo una fuerte caída del área sembrada, prácticamente a la mitad de lo que se había experimentado el año pasado”, indicó a Productiva TV, durante la Expo Pioneros 2026. Explicó que muchos productores llegaron al momento de decidir la siembra con un panorama muy complejo, debido a las pérdidas registradas en la campaña anterior y a un mercado internacional que no acompañaba. El directivo comentó que durante el 2025 el precio de la fibra llegó incluso a niveles de 60 a 65 centavos de dólar por libra, valores que elevaron considerablemente la exigencia de rendimiento para cubrir costos. “Cuando el productor tuvo que decidir a qué rubro apuntar, el algodón ya representaba una barra muy alta de cosecha para ser rentable”, sostuvo. A esto se sumó otro factor clave: la falta de lluvias generales durante diciembre y enero, justamente en plena ventana ideal de siembra del cultivo. Esa situación impidió concretar parte importante del área inicialmente proyectada. En términos de superficie, Wiebe estimó que actualmente el Chaco alcanzó entre 25.000 y 30.000 hectáreas de algodón, mientras que dentro del área vinculada directamente a la cooperativa se implantaron unas 13.000 hectáreas. La intención inicial era llegar a unas 18.000 hectáreas, pero entre 5000 y 6000 hectáreas quedaron fuera debido a la falta de condiciones adecuadas de implantación. Una zafra marcada por excesos y heladas. El gerente recordó que los últimos dos años fueron particularmente complejos para el algodón chaqueño. Señaló que las abundantes lluvias registradas en cortos períodos terminaron perjudicando seriamente a un cultivo que históricamente se adapta mejor a condiciones más secas. En ese contexto, explicó que el invierno del 2025 fue especialmente adverso. Durante abril y mayo se registraron precipitaciones importantes que afectaron la cosecha y retrasaron el levantamiento del cultivo. Posteriormente llegaron heladas tardías que golpearon nuevamente tanto el rendimiento como la calidad de la fibra. “Fue prácticamente un combo completo: sequía al inicio, exceso de agua durante el desarrollo y heladas al final”, resumió. Impacto industrial y problemas de calidad. Las complicaciones climáticas no solo afectaron al productor a campo, sino también al procesamiento industrial dentro de la desmotadora de la cooperativa. Wiebe explicó que gran parte del algodón recibido presentaba elevados niveles de humedad y fibras debilitadas por las heladas, lo que dificultó considerablemente el trabajo industrial. “El procesamiento del año pasado fue bastante desafiante. Había lotes muy golpeados, con baja resistencia de fibra y mucha humedad”, comentó. Además, las demoras en la cosecha provocaron que la recepción de algodón de la campaña anterior se extendiera incluso hasta enero de este año, dificultando el cierre operativo de la zafra 2025. El deterioro de la calidad también generó inconvenientes comerciales, ya que los contratos internacionales establecen parámetros técnicos estrictos para la fibra. Cuando esos estándares no se cumplen, automáticamente se aplican descuentos sobre el producto. “Hubo algunos lotes con una calidad extremadamente baja que representaron un verdadero desafío comercial”, reconoció. Expectativas en una recuperación del mercado. Pese al escenario complejo, el gerente de la Planta Algodonera de Chortitzer afirmó que existen señales positivas para el cultivo, principalmente por la recuperación observada en el mercado internacional durante los últimos meses. Indicó que el precio del algodón llegó recientemente a niveles cercanos a 88 centavos de dólar por libra y actualmente ronda los 80 centavos, valores considerablemente superiores a los registrados el año pasado. “Esperemos que el algodón hoy esté tocando uno de sus puntos más bajos en superficie y que nuevamente pueda recuperarse”, expresó. Consideró que el principal incentivo seguirá siendo el comportamiento del precio internacional, ya que una mejora sostenida automáticamente vuelve más atractivo al cultivo para el productor. Finalmente, destacó que tanto la cooperativa como muchos productores realizaron importantes inversiones en maquinaria e infraestructura específica para algodón, especialmente en sistemas de cosecha, por lo que existe una fuerte preparación para volver a crecer en futuras campañas. “Nos estamos preparando de la mejor manera para esta zafra, buscando obtener mejores rendimientos y calidades para comercializar el producto de la forma más eficiente posible”, concluyó. [Foto: Oliver Wiebe – entrevista Productiva TV / Productiva C&M]

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