Etiqueta: CampoFé

Ganadería

“Hoy el productor aprovecha el contexto para recuperar potreros y aumentar el forraje”

Con la llegada del otoño y las condiciones climáticas favorables, comienzan a tomar protagonismo los proyectos de limpieza de campo, que se perfilan como uno de los principales ejes de trabajo de cara al periodo otoño-invierno en la ganadería paraguaya. Según explicó Emilio Núñez, este tipo de intervenciones responde a un cambio en la estrategia del productor, impulsado por mejores precios del ganado y la necesidad de optimizar la base forrajera. “Muchos productores están volviendo a trabajar áreas que estaban en desuso, enfocándose en su limpieza y recuperación para incrementar la oferta de pasto”, indicó. En paralelo a estas labores, la empresa continúa con trabajos de fumigación foliar en pasturas en etapa de formación, apoyándose en aplicaciones aéreas con drones y avión, especialmente en la región del Chaco. Desde Campofé también destacan el avance en la siembra de pasturas, acompañada por programas de mezcla de especies forrajeras ajustadas a cada ambiente, así como aplicaciones específicas para el control de malezas y plagas, con el objetivo de asegurar la implantación. “El pasto sigue siendo el principal componente de la nutrición animal en Paraguay, por lo que invertir en su calidad impacta directamente en los resultados productivos”, agregó Núñez. Para responder a esta demanda, la empresa impulsa soluciones integrales que combinan provisión de insumos, ejecución de labores y asesoramiento técnico, con seguimiento en campo para garantizar la eficiencia de cada intervención. En este contexto, la limpieza de campo no solo aparece como una tarea estacional, sino como una herramienta estratégica para recuperar productividad y sostener la competitividad de los sistemas ganaderos basados en pasturas. [Foto: Emilio Núñez / Productiva C&M]

Ganadería

Consorcio de semillas para diferentes ambientes ganaderos

El Ing. Agr. Jorge Martínez, asesor externo de Campofé, mencionó en Nación Productiva que un mix o consorcio de semillas permite cubrir todo tipo de ambientes, ya que dentro de un mismo establecimiento se puede encontrar un mosaico de suelos, por lo que el objetivo con esta estrategia es lograr una pastura de alta productividad y que se pueda mejorar el control de malezas. Agregó que actualmente existe mucha tecnología tanto en semillas como en el método de siembra, lo que permite realizar el trabajo en el momento adecuado y con el material correcto para cada ambiente.   Durante el agroclásico de los domingos, ocasión en la que hablamos sobre “Gerenciamiento y reforma de campos ganaderos”, Martínez señaló que actualmente se está trabajando bastante con la mezcla del género Panicum, ya sean zuri, mombaza, miyagui o paredao, con grama rhodes callide y grama rhodes katambora, principalmente en ambientes que presentan un suelo con relieve particular que tienen pequeñas depresiones donde el Panicum se establece en las zonas más altas, y si no se realiza el consorcio con otras especies, esos ambientes bajos o encharcados son ocupados por pastos nativos de baja calidad. En ese sentido, el objetivo de realizar el mix de especies es lograr como producto final una pastura de alta productividad y que se pueda mejorar el control de malezas.   “Consorciando la grama con los Panicum en esos ambientes lo que buscamos es colonizar el mayor porcentaje del área de la parte alta con los Panicum y la parte baja con la grama, y así logramos muy buenos resultados en estos años con esa consorciación en ese tipo de ambiente, un ambiente bastante común en la zona de Alto Paraguay, también en las formaciones de monte de Presidente Hayes, creemos que hay una gran superficie de ambiente donde la grama puede ayudar a aumentar la productividad de esos campos”, aseguró.   Otro material que están desarrollando con bastante éxito es el dicantio para los suelos bajos que tienen un encharcamiento relativamente prolongado. “No hay muchos materiales que vengan por semilla que se puedan establecer para esos ambientes, son normalmente ambientes de pangola o estrella, pastos muy buenos, pero que vienen en mudas, muchas veces complican la operativa y la posibilidad de expandir el área con esas especies, entonces para ambientes de esas condiciones el dicantio por semilla nos permite incorporar a los circuitos de pastoreo más área con operativa más sencilla”, explicó.   Resaltó que tanto la tecnología de semillas como el método de siembra avanzan de forma muy rápida, lo que permite tener herramientas para entrar en el momento adecuado con la semilla correcta para cada ambiente.   En este sentido, el profesional explicó que la reforma se aplica en una situación de degradación extrema, normalmente se interviene de forma mecánica y se incorpora de nuevo semillas para recuperar el porcentaje de cobertura, es decir, el tapiz en el área de potrero. Mientras que la resiembra o la intersiembra puede ser una herramienta estratégica para introducir nuevas especies a una pastura que no está a un nivel pronunciado de degradación o inclusive sin ningún nivel de degradación, pero donde se quiere incorporar una especie nueva que permita hacer el mix con lo que ya se tiene, con el objetivo de aumentar la productividad.   Entre las variables para reformar campos, consideró al tapiz, la cantidad de cobertura del área, así como la presencia de malezas, leñosas o herbáceas, y la disminución de productividad. Estos son indicadores de degradación de pasturas y para cada nivel de degradación existen medidas que deben ser tomadas, subrayó.   Martínez, en la ocasión, habló de la importancia de establecer un buen diagnóstico y levantar la información relevante de cada potrero y de acuerdo con cada situación existente en cada pastura para hacer recomendaciones indicadas.   Por su parte, el Ing. Agr. Pascual Rodríguez, director comercial de Campofé, resaltó que es importante observar el ambiente donde será introducida la especie de gramínea, ya que en el Chaco dentro de un mismo establecimiento se puede encontrar un mosaico de suelos y ambientes, por lo que es importante avaluar el terreno donde se va a introducir la reforma y la semilla. “En ese sentido, tenemos para el Chaco especies bastantes productivas y que se adaptan bastante bien a los diferentes tipos de ambiente”, remarcó.   Enfatizó que desde Campofé trabajan para acompañarles a los productores con profesionalismo, desde el análisis del terreno, la elección de especie y con tecnología de vanguardia como los drones agrícolas para realizar una siembra eficiente, tratando de minimizar los riesgos con un acompañamiento técnico integral, ya que el Chaco requiere de una dinámica importante para aprovechar el corto periodo de tiempo que tienen los productores para las labores de reforma de campo.   [Foto icon-camera : Ing. Agr. Jorge Martínez, asesor externo de Campofé / Productiva C&M]    

Ganadería

Manejo 360° de pasturas para alcanzar una alta rentabilidad

Considerando el déficit hídrico muy marcado de los últimos cinco años y las altas temperaturas que afectaron a los campos ganaderos del Chaco, la firma Campofé desarrolló un modelo de gestión integral o manejo 360° de pasturas, con el objetivo de aumentar la productividad y la sostenibilidad de la producción ganadera, mencionaron en Nación Productiva los ingenieros agrónomos Jorge Martínez, asesor externo de la compañía, y Pascual Rodríguez, director comercial de la empresa.   Como parte del gerenciamiento y reforma de campos ganaderos, la empresa Campofé presentó en el agroclásico de los domingos un nuevo modelo de gestión desarrollado para mejorar la productividad y la sostenibilidad de la producción ganadera.   Sobre la idea propuesta, el Ing. Agr. Jorge Martínez mencionó que en los últimos cinco años los déficits hídricos muy marcados y las altas temperaturas evidenciaron el paradigma actual de la producción ganadera en el Chaco, que desde el punto de vista de las pasturas es un proceso de reforma o habilitación, degradación y reforma, que va consumiendo en gran parte el margen que genera la actividad ganadera.   Para ello, la firma plantea realizar una evaluación o diagnóstico de los potreros para construir un macroplan de reformas donde se indiquen las intervenciones requeridas por potreros, así como sus costos de implantación.   Si bien esta inversión depende de la capacidad financiera del productor, la empresa también ofrece dividir este macroplan en planes anuales para hacer un proceso de reforma año a año hasta llegar al 100 %. “Buscamos hacer un uso inteligente de los recursos asignados a la reforma”, señaló Martínez.   Comentó que esta reforma va desde la elección correcta de especies, tasa de siembra, calidad de las semillas, equipo e intervención adecuada. “El objetivo es implementar un sistema dentro de cada establecimiento que permita mantener la productividad de las pasturas y bajar los costos de mantenimiento”, puntualizó.   Por su parte, el Ing. Agr. Pascual Rodríguez mencionó que la implementación de este modelo de gestión también depende del tipo de gerenciamiento que cada empresa ganadera maneja.   Al optar por este manejo integral el objetivo de la firma es lograr un acompañamiento en toda la gestión. Es un trabajo conjunto que requiere tiempo y profesionalismo para cuidar los recursos, sostuvo Rodríguez.   La empresa plantea tener el control del proceso de toma de decisiones dentro de las intervenciones en el campo durante los momentos oportunos y con las herramientas necesarias, acotó el director comercial de Campofé.   [Foto icon-camera : Ing. Agr. Jorge Martínez, asesor externo de Campofé, e Ing. Agr. Pascual Rodríguez, director comercial de la empresa / Productiva C&M]    

Ganadería

Control de malezas leñosas, principal desafío del sistema pastoril del Chaco

El Ing. Agr. Pascual Rodríguez, director comercial de Campofé, mencionó en Nación Productiva que el trabajo de manejo de pastura que se realiza al salir del periodo estival en el Chaco es el control de malezas leñosas de forma manual o toconeo y en este aspecto enfatizó la importancia de realizar la intervención en el momento correcto y con los productos adecuados. Agregó que desde la firma están trabajando con la modalidad de “toconeo llave en mano”, una herramienta muy efectiva para el control de estas, que son el principal desafío dentro de los sistemas pastoriles del Chaco.   Durante el agroclásico de los domingos, ocasión en la que hablamos del «Gerenciamiento y reforma de campos ganaderos», Rodríguez resaltó que después de un año de una reforma de pasturas ya se puede observar una infestación baja de malezas, casi imperceptible, pero si se toma la decisión correcta en el momento adecuado, se impacta de forma positiva en la productividad, lo que da una mayor amplitud ante una siguiente intervención, que sería en el periodo de infestación media, entre 400 a 500 plantas leñosas por hectárea. Explicó que números superiores a estos, que van de 700 a 1500 plantas por hectárea, ya se consideran infestaciones altas, momento en el cual se determina si la parcela cuenta con tapiz productivo para recuperarse, o, de lo contrario, se interviene con otro tipo de implementos, como las máquinas.   El profesional explicó que en el Chaco existen tres ambientes y cada uno con sus desafíos en cuanto a malezas. En el bajo Chaco se encuentran el labón, el crotón (lorito rembi´u) y el typycha liberal, cuyo control requiere de una mayor dosificación; desde el Chaco central hasta el departamento de Alto Paraguay existen las capparis, rositas, labón y algarrobillo, las que a su vez se discriminan entre las que se pueden controlar vía foliar y las que se controlan con corte manual, mientras que en las zonas más secas del Chaco, desde Boquerón hacia Bolivia, están las capparis y calotropis.   Señaló que para el manejo de malezas en pasturas lo principal es que sean productos selectivos a las plantas dañinas de hojas anchas, para lo cual se utilizan, principalmente, el picloram, los 2,4 D, el fluroxipir y las mezclas. “Nosotros trabajamos mucho con la línea UPL que sería Browser, Artys y Triclon. De repente lo que hacemos no es llevar un enlatado, sino se mira la necesidad de acuerdo con la situación, se recomiendan las dosis con mezclas de hormonales y los herbicidas ALS (acetolactato sintetasa)”, añadió.   El profesional enfatizó que el clima es un factor importante para el trabajo de control de malezas y reforma de campo. En este sentido, destacó que el periodo estival comenzó bien, luego fue complicándose a partir de diciembre y enero, hasta inclusive febrero en algunos lugares. “En algunas zonas la situación estuvo mejor, donde fue más fluido el trabajo, y en otras zonas hubo un pequeño periodo de corte, pero luego de las lluvias comenzaron de vuelta los trabajos y vamos a decirles que estamos en 40 000 hectáreas de controles de malezas en esas regiones”, remarcó.   Señaló que cuando se va saliendo del periodo estival y empieza el periodo otoñal y preinvierno, el principal trabajo consiste en el control de leñosas de forma manual. “El famoso control de malezas al toco o toconeo, entonces se hace una evaluación de las áreas de esos proyectos y cuando empieza el periodo seco y se inicia”, acotó.   En ese contexto, dijo que la empresa ofrece una herramienta a los productores de la zona que es el “toconeo llave en mano”, que consiste en solucionar la parte más complicada de este trabajo para el productor, que sería el manejo de mano de obra. “Muchas veces este trabajo por más que parezca simple es bastante complicado porque tiene sus rasgos técnicos, ya que si se hace de forma ineficiente, sale un poco frustrado el productor que invierte”, afirmó.   Destacó que la empresa se encarga de contratar a la gente y realiza el seguimiento minucioso del trabajo, que incluye la preevaluación y el levantamiento técnico de toda el área del proyecto. “Se evalúa el consumo del producto que se va a usar, también el tipo de malezas que hay, porque muchas veces se tienen que hacer mezclas de productos para tener un mejor control”, acotó.   Una vez que culmina el trabajo se hace una evaluación en coordinación con el dueño o encargado del campo y ellos reciben los trabajos. Resaltó que el toconeo es una herramienta muy efectiva para el control de malezas leñosas, principales desafíos dentro de los sistemas pastoriles del Chaco. “La empresa ganadera compra resultados y se olvida de la operativa que implica ese trabajo”, aseguró.   [Foto icon-camera : Ing. Agr. Pascual Rodríguez, director comercial de Campofé / Nación Productiva]    

2026 | Todos los derechos reservados

error: Contenido protegido