Etiqueta: CampoFé

Ganadería

Apuntan a mejorar el manejo de pasturas en el Chaco

El objetivo de lograr una ganadería sustentable en el Chaco impulsa a las empresas a incorporar nuevas herramientas y manejos. Desde la firma Campofé S.A. apuntan a fortalecer la estructura de manejo de pasturas para un mejor control de las malezas.   En conversación con Nación Productiva, el Ing. Agr. Pascual Rodríguez, director de Campofé S.A., mencionó que la empresa va acompañando la evolución de la tecnología de aplicación para el control de malezas, por lo que está apuntando a incorporar en el futuro mejores herramientas y manejos en pos de una ganadería más productiva y sustentable en el Chaco.   El ingeniero aseveró que en la región Occidental aún queda mucho trabajo por hacer en cuanto al manejo y control de malezas, en comparación con la región Oriental donde la estrategia está mejor establecida.   Rodríguez señaló que a la par del avance de la tecnología será necesario incorporar nuevas herramientas para obtener una mayor eficiencia a la hora del control de malezas y mejorar el nivel de productividad.   En ese aspecto, indicó que con el manejo de la producción ganadera también se deben incorporar las tecnologías en semillas, aumentar el nivel de cobertura en los campos y tener una mejor estructura de manejo, ya que estos puntos, así como otros, involucran el futuro de una ganadería productiva y sustentable.   Por otra parte, el profesional recordó que en el Chaco las condiciones de aplicación son limitadas e incluso en un periodo de 15 días los cambios pueden ser drásticos. Por este motivo, instó a analizar todos los factores de aplicación, ya que por más que sea una aplicación aérea o tractorizada es preciso evaluar la situación del campo, la dimensión del proyecto y el desarrollo vegetativo de las malezas que impactan en la rapidez o lentitud del proceso.   “Estamos abocados a generar mayor información y ser serios en la utilización de esa información y herramientas que ponemos a disposición del productor”, concluyó el director de Campofé S.A.  

Agricultura

Tecnificación sin límites para una agricultura chaqueña pujante

La agricultura en el Chaco avanza a pasos agigantados mediante la tecnificación constante que permite la elección adecuada de variedades para cada ambiente, el correcto manejo cultural y todo lo concerniente a la mecanización para dar un soporte sustentable a esta expansión.   La 3° edición de la Jornada de Producción Sostenible de Cultivos de Verano contribuyó nuevamente con buena información y transferencia de tecnología, de la mano de técnicos y empresas de innovación y desarrollo que acercaron sus propuestas a los participantes.   Aplicación. La primera presentación estuvo a cargo de Egon Blaich, responsable de Investigación y Desarrollo de BASF Paraguaya, quien se enfocó en “Tecnologías para una correcta aplicación de fitosanitarios”. En la ocasión, mencionó que las condiciones ideales a la hora de la aplicación de cualquier producto fitosanitario son varias, pero arranca con el producto y termina con el equipo de aplicación. Acotó que dentro de ese proceso existen demasiados factores que influyen para que la aplicación tenga el resultado esperado, entre ellos las condiciones ambientales, temperatura, humedad, lluvia, el suelo y los aspectos fisiológicos de las plantas que inciden en el producto aplicado.   “Dentro de lo que vemos a campo, un punto es el volumen del caldo de aplicación, por un lado, y tenemos la presión del productor de tratar de usar menos agua, mientras que del otro lado, tratamos de que el volumen sea mayor, entonces tratamos de encontrar el medio, pero la respuesta es buscar el volumen mayor de caldo de aplicación”, añadió.   Con esto se logra que la gota sea de mayor tamaño y haya menos deriva por evaporación o por viento. Dijo que el mayor volumen de caldo permite tener más cantidad de gotas, con lo cual se asegura una mayor penetración y cobertura. Otro punto importante es la calidad del agua, por lo que se debe realizar un análisis, evaluar el pH y la dureza y ponerla en condiciones en caso de ser necesario. La recomendación es un pH menor a 6 para la aplicación de cualquier producto, con el fin de asegurar que este logre la eficiencia esperada.   Monitoreo. En una segunda presentación, el Ing. Agr. Lenard Dick, miembro del equipo de Asistencia Técnica de la Cooperativa Fernheim, habló del “Manejo y control de plagas y enfermedades en cultivos agrícolas”.   Él mencionó que el monitoreo consiste en identificar el cultivo, realizar un muestreo al azar en zonas representativas y ver si hay algunas plagas y en caso de que sí, se debe observar cómo evolucionan, con el fin de recomendar algunas estrategias de control. “Durante la campaña es siempre el control químico, aunque este año es bastante intensivo con muchos problemas y pocas soluciones; por lo tanto, es interesante empezar a mirar a largo plazo e involucrar a los productos biológicos o hacer rotación de cultivos en algunos casos”, añadió.   Expresó que en esta campaña sorprendió la presión del pulgón en el cultivo de sorgo que tuvo una alta intención de siembra en esta campaña, pero con el agravante que se desconocía la voracidad de esta plaga. Agregó que el efecto fue importante en Argentina y Paraguay. También mencionó que las spodópteras fueron muy insistentes al igual que los trips y la cigarrita, mientras que en el suelo arenoso el Elasmopalpus se presentó en los cultivos de maní y soja. “Como es una campaña poco seca todavía no hay muchos hongos, pero hay algunos casos de Sclerotinia en maní, que es difícil de controlar con un ambiente tan seco”, manifestó.   En cuanto a insectos chupadores, indicó que se recomendó la rotación de moléculas, incorporando los neonicotinoides en el programa de control, con lo cual se lograron buenos resultados, a pesar de la alta presión. Añadió que con las orugas se trata de rotar los piretroides con el benzoato, clorantraniliprole y clorfenapir y en el caso de que la presión sea alta, usar el Clorfos (clorpirifos) y el acefato resulta bastante bien.   “Hay que estar a la vanguardia porque uno no se puede fiar de sus conocimientos y de sus estrategias. Eso lo vimos el año pasado y este año donde la lluvia no acompañó mucho, entonces hay que buscar soluciones y estar atentos a lo que podría darse”, enfatizó.   ECOP S.A. El Ing. Agr. Ramón Gauto, gerente de Agroinsumos de ECOP en la zona norte, comentó que la compañía está trabajando en todas las regiones de las cooperativas, a pesar de que el Chaco no es una de las zonas más importantes en materia de fertilización agrícola.   Destacó que hace tres años la compañía viene desarrollando formulaciones más adaptadas al Chaco con algunos resultados sumamente positivos. Agregó que se enfocan en el uso de macronutrientes secundarios, el uso del nitrógeno en forma independiente en las mezclas y se hace énfasis en el azufre, magnesio y yeso agrícola. “Todo el conjunto de nutrientes en forma separada nos llevó a desarrollar unas mezclas no necesariamente enfocadas en el NPK y estamos utilizando el cloruro de potasio que es una fuente de nutrientes muy importante, pero en niveles adecuados a los requerimientos del cultivo del sésamo, maní y pasturas en el Chaco”, acotó.   Expresó que un productor del Chaco no utiliza más de 100 kg de fertilizantes por hectárea en una campaña; por lo tanto, se deben encontrar las dosis adecuadas para incorporarlas en una formulación, ya que no es por cantidad, sino por dosis eficiente. “Tenemos formulaciones con un porcentaje de 10 a 15 % de nitrógeno, de 10 a 15 % de potasio y con el agregado de una concentración de alrededor de 12 % de magnesio y de 20 % de calcio, además de azufre con alrededor del 11 % y todo en base a requerimientos nutricionales”, explicó.   Finalmente, dijo que es necesario trabajar más en la investigación de suelos porque el Chaco, sin dudas, tiene un potencial enorme en la parte agrícola, si bien el clima es un factor limitante muchas veces; sin embargo, precisó que hay

Agricultura

Sistema de rotación de agricultura-pasto y su impacto en suelo chaqueño

El suelo chaqueño comienza a presentar nuevos desafíos a medida que crece la expectativa de los ganaderos de mejorar los índices productivos de la mano, principalmente, de la incorporación de la agricultura, además de pasturas que puedan posicionarse según el ambiente, con el fin de estabilizar la producción de carne durante cada temporada.   El día de campo “Pasturas para el Chaco”, organizado por la Fundación de Investigación y Desarrollo Agropecuario (Ideagro), se desarrolló el pasado 19 de marzo, con una importante participación de productores. En varias estaciones, los profesionales de Ideagro, constituida por las tres cooperativas más importantes del Chaco Central, compartieron conocimientos técnicos y la experiencia a campo de los nuevos conceptos que requieren ser difundidos en suelo chaqueño.   En la actividad, que apuntó a la búsqueda de soluciones para los productores, el Ing. Agr. Maiko Doerksen, director del Servicio Agropecuario (SAP) de la Cooperativa Chortitzer, durante la primera parada realizada en la Estación Experimental “El Cambisol” del Chaco Central, ubicada en las inmediaciones de las ciudades de Filadelfia y Loma Plata, explicó que la idea inicial tuvo el interés de transmitir el concepto de la diversificación de pasturas que se está llevando a cabo en el Chaco Central.   El profesional dijo que el objetivo de esta estación y jardín de introducción de pasturas, por un lado, es probar nuevos cultivares, sembrarlos, observarlos, hacer algunas mediciones y también seleccionar de estas pasturas las que parecen adecuadas para la zona, para posteriormente ubicarlas en los campos de los productores.   El proceso consta de un total de tres etapas. Primeramente, es el jardín de introducción, luego se llevan las mejores pasturas al campo de un productor haciendo una parcela de validación y si persiste en el tiempo, ya se puede usar esa información para recomendar la siembra en mayor escala de esas pasturas. “Si podemos hacer la validación durante dos años ya es suficiente, pero, normalmente, lo mejor sería tener una validación de más tiempo porque tarda más probar y evaluar si un pasto persiste o no persiste; sin embargo, ya que estábamos en una situación crítica por un problema grande que tuvieron los productores con el gatton panic debido a la sequía, y la producción primaria realmente estaba en una situación compleja, se decidió adelantar el uso de otras pasturas”, explicó.   Por ese motivo, el proceso fue acelerado y las recomendaciones técnicas se realizaron en un periodo de prueba menor; no obstante, se observa que en algunos casos la recomendación es distinta a la vigente, considerando la textura del suelo, el ambiente y el uso de la pastura.   Diversidad de pasturas. En general, la base de la pastura en el Chaco es el gatton panic, un Panicum maximum introducido en la década de los 90. Agregó que gracias a este pasto la ganadería tuvo un crecimiento exponencial, ya que produce buena cantidad de materia, su calidad es muy buena en cierto periodo y, por otro lado, tiene persistencia debido a su adaptación a las condiciones climáticas y la abundante producción de semilla que posee.   Doerksen dijo que también están trabajando con los Panicum híbridos tamani y quenia, además de aruana, zuri y mombaza, que son algunos cultivares que se han posicionado bastante bien. A la par de eso, mencionó que para los suelos arenosos consiguieron resultados muy buenos con la Bachiaria brizantha y los cultivares marandú y piatá. También con los híbridos, que con una fertilización adecuada se puede apuntar a una producción con buena calidad.   Sabiendo también que la frontera agrícola va avanzando, la ganadería va trasladándose cada vez más a ambientes marginales. Por eso, acotó que están buscando especies que se adapten a las condiciones adversas, por lo que están trabajando con buffelgrass (Cenchrus ciliaris), grama rhodes (Chloris gayana kunth) y otras especies como el Cynodon, hablando del pasto vaquero y estrella.   El objetivo es encontrar una especie forrajera adecuada para cada ambiente y necesidad y dejar de lado el monocultivo del gatton panic, además de diversificar las pasturas para que estén adaptadas a los distintos ambientes y en cuanto al sistema de pastoreo y conservación de forrajes, para que el productor tenga la opción de elegir una especie adecuada acorde a su necesidad y producción de forraje.   Es la segunda jornada organizada por la Fundación Ideagro, aunque las parcelas fueron preparadas individualmente por los servicios agropecuarios. Sin embargo, para próximas actividades la idea es presentar algo en conjunto para dar vida a la Fundación. “A largo plazo también vamos a tener proyectos con la academia, entre las cooperativas, y con empresas que ofrecen semillas, con el objetivo de generar información y buscar soluciones para nuestros productores en el área de pasturas, calidad de forrajes, el área de producción de forraje”, añadió.   Mencionó que será un pilar fundamental porque si bien la frontera agrícola avanzó de manera importante en los últimos años, el cultivo principal del Chaco sigue siendo la pastura.   Calicata. El Ing. Agr. Yenny Dueck, miembro del Servicio Agropecuario de la Cooperativa Chortitzer, comentó que la calicata observada en una parcela de agricultura en integración con pastura permitió ver que las raíces van a una mayor profundidad del suelo. “Cuando se seca la pastura estas raíces son canales para infiltrar el agua. Es de suma importancia que la infiltración sea como tiene que ser en los campos agrícolas”, explicó.   Comentó que si existe una cobertura en el suelo, hay menos escurrimiento y, además, las raíces facilitan la penetración hacia mayores profundidades. “En la agricultura necesitamos 1,5 m de agua acumulada de perfil cargado en el suelo para asegurar la agricultura y con la calicata pudimos demostrar que la raíces llegan a más de dos metros de profundidad y también con las pasturas podemos sacar el exceso de agua para evitar que se suban las napas y se salinicen”, destacó.   Dueck dijo que, por ejemplo, la Ruziziensis se combina muy bien con el maíz y se aprovecha por uno o dos años

Ganadería

Campofé: “evaluamos proyectos a distancia”

Durante esta cuarentena sanitaria establecida en el país por causa del coronavirus, la empresa paraguaya Campofé evalúa con sus técnicos especialistas en el control de malezas en pasturas las consultas que los clientes envían a través de llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp o correos electrónicos, de modo a determinar la mejor estrategia a utilizar en futuros proyectos, informó a Productiva el Ing. Agr. Pascual Rodríguez, gerente comercial de Campofé.   “Nosotros estamos atendiendo normalmente las llamadas de nuestros clientes. Inclusive, tenemos pedidos que entregar, pero vamos a esperar qué determinación toma el Gobierno, porque lo más importante en este momento es salvaguardar la vida de todos”, expresó.   Expresó que esta situación sin lugar a dudas generará un impacto negativo en toda la cadena ganadera; sin embargo, mediante el esfuerzo de todos en forma mancomunada se puede luchar para que el efecto no sea tan drástico, aseguró.   Manifestó que ante este escenario de retracción de la actividad ganadera, sumado a la caída de los precios, los productores deben buscar ser más eficientes en el desarrollo de las pasturas para minimizar las pérdidas registradas en el transcurso del año.   Campofé es una empresa nacional recientemente incorporada al mercado local, comprometida con el desarrollo de la producción pecuaria. Desarrolla proyectos y establece estrategias para control de malezas en pasturas, utilizando tecnología de Corteva Agriscience, líder en herbicidas para control de hierbas indeseadas.  

2026 | Todos los derechos reservados

error: Contenido protegido