“Ya no hay apuros en vender por sequía y se retiene más”, afirma Burt sobre poca faena
La utilización de apenas el 44 % de la capacidad instalada de los frigoríficos exportadores paraguayos podría interpretarse, a primera vista, como una señal de debilidad para la industria. Sin embargo, desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) consideran que detrás de este comportamiento existe una realidad diferente: el retorno de condiciones más favorables para la producción ganadera. Daniel Burt, gerente general de la CPC, explicó que la disminución de la faena observada durante este año está estrechamente vinculada al cambio de escenario climático registrado tras varios años marcados por la sequía. Según indicó, durante los períodos de déficit hídrico muchos productores se vieron obligados a enviar más animales a frigorífico debido a la falta de pasturas, generando niveles de faena excepcionalmente elevados que hoy distorsionan las comparaciones interanuales. “Los años anteriores fueron de faena extraordinaria. La sequía obligó a muchos productores a vender animales antes de tiempo porque no podían sostenerlos en el campo”, explicó. El panorama actual es diferente. Las abundantes lluvias registradas durante el primer semestre permitieron recuperar la disponibilidad de forraje y devolver margen de maniobra a los establecimientos ganaderos. En ese contexto, Burt destacó que los productores ya no tienen la necesidad de desprenderse rápidamente de sus animales y pueden optar por mantenerlos más tiempo en el campo para ganar peso o, incluso, retener vientres con fines reproductivos. A criterio del ejecutivo, este comportamiento podría convertirse en un factor clave para comenzar a revertir la reducción del hato bovino nacional observada durante los últimos años. “Hoy el productor tiene la posibilidad de retener ganado, especialmente vientres, y eso ojalá signifique una inversión para empezar a repoblar los campos”, sostuvo. Precios récord reflejan escasez de oferta. La menor disponibilidad de animales también se refleja en el mercado ganadero. Burt señaló que actualmente existe más demanda que oferta de ganado, situación que se traduce en valores históricos para distintas categorías de hacienda. Los precios del ganado terminado alcanzaron niveles sin precedentes en Paraguay, superando incluso los USD 5 por kilogramo al gancho en varias categorías. De acuerdo con el representante de la CPC, esta valorización está directamente relacionada con el comportamiento de los mercados internacionales, donde la carne paraguaya incrementó aproximadamente 20 % su valor respecto a períodos anteriores. “Estamos viendo una menor faena y menores volúmenes exportados, pero la carne paraguaya vale más y eso terminó trasladándose al productor mediante mejores precios para el ganado”, afirmó. La capacidad ociosa no es un fenómeno nuevo. Respecto a la baja utilización de la capacidad industrial, Burt aclaró que no se trata de una situación reciente. Explicó que Paraguay cuenta con frigoríficos modernos y altamente tecnificados que fueron construidos en el marco de importantes inversiones privadas realizadas durante los últimos años, lo que generó una capacidad de procesamiento superior a la disponibilidad actual de animales. No obstante, remarcó que esta situación viene registrándose desde hace tiempo y no representa necesariamente una señal de deterioro para la industria. Por el contrario, consideró que el mercado se encuentra transitando un proceso de normalización luego de varios años condicionados por factores climáticos extremos. Mientras tanto, el abastecimiento del mercado interno continúa fortaleciéndose mediante frigoríficos orientados al consumo local, importaciones de carne y una creciente diversificación de canales comerciales, que hoy ofrecen al consumidor paraguayo una amplia variedad de productos, marcas y cortes disponibles. [Foto: Daniel Burt / Gentileza CPC]





