Las proyecciones sobre la producción mundial de cereales para la campaña 2020/21 han presentado variaciones. Los cultivos de trigo y maíz se verían afectados, mientras que el arroz apuntaría al alza.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), a través del informe World Agricultural Supply and Demand Estimates (WASDE, por sus siglas en inglés), resalta que la producción mundial de trigo y maíz se reduciría en la presente campaña agrícola, en tanto, se espera un aumento en lo que respecta al cultivo del arroz, en comparación con el reporte de diciembre pasado.
TRIGO. En su primer informe del 2021 el USDA estima que la producción de trigo para la campaña 2020/21 alcanzaría 772,6 millones de toneladas, 1,1 millones de toneladas menos que el informe de diciembre de 2020, cuando se proyectaron 773,7 millones de toneladas.
Las existencias finales de trigo quedaron en 313,2 millones de toneladas, es decir, una caída de 3,3 millones de toneladas, en comparación con el reporte anterior y 2,2 millones de toneladas menos que lo previsto por los privados.
Asimismo, se observó un incremento en el uso forrajero por parte de Estados Unidos (0,6 millones de toneladas) y la disminución de las exportaciones de Rusia (1 millón de toneladas), lo cual fue motivado por la decisión del gobierno de Vladimir Putin de cobrar un arancel a los envíos de trigo entre el 15 de febrero y el 30 de junio de este año.
MAÍZ. En enero el USDA proyectó una producción mundial del maíz de 1133,9 millones de toneladas, mientras que hace un mes atrás se estimaron 1143,6 millones de toneladas, es decir, una merma de 9,7 millones de toneladas.
En cuanto a las existencias finales, se proyectan 283,8 millones de toneladas, 5,2 millones de toneladas menos que el informe previo. La causa principal de esta caída radica en las menores cifras de EE.UU., que debió impulsar un racionamiento del uso forrajero para etanol, además de reducir sus proyecciones de exportaciones.
ARROZ. Finalmente, la producción mundial de arroz para la campaña 2020/21 llegaría a 503,2 millones de toneladas (una suba de 2 millones de toneladas), y el consumo aumentaría en 1,5 millones de toneladas, llegando a 502 millones de toneladas.
Las existencias finales también se proyectaron al alza, pues subirían en 0,5 millones de toneladas ante el crecimiento observado en China, que representa un 65 % de los stocks finales mundiales.
[Fuente: Odepa]


