El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) mantuvo sin cambios el panorama de oferta para el trigo estadounidense en la campaña 2025/2026, aunque ajustó levemente a la baja el consumo interno y elevó las existencias finales.
Según el informe mensual, la utilización doméstica se reduce moderadamente debido a una menor demanda para molienda de harina, conforme con los datos del reporte Flour Milling Products del NASS. Esta baja es parcialmente compensada por un leve incremento en el uso como semilla.
Con estos ajustes, los stocks finales se proyectan en 931 millones de bushels, un 9 % por encima del ciclo anterior y el nivel más alto desde la campaña 2019/2020. El precio promedio proyectado al productor se mantiene sin cambios en USD 4,90 por bushel.
En el plano internacional, el USDA prevé para 2025/2026 una ligera reducción de la oferta global, acompañada por un leve incremento en el consumo y un mayor dinamismo comercial. La producción mundial se ajusta marginalmente a la baja hasta 1101,6 millones de toneladas, debido a menores cosechas en Turquía y Mongolia, que más que compensan el récord proyectado para Argentina, estimado en 27,8 millones de toneladas.
El comercio mundial crece hasta 222 millones de toneladas, impulsado principalmente por mayores exportaciones argentinas (que alcanzarían un récord de 18 millones de toneladas gracias a precios competitivos y fuertes embarques) y por Canadá.
Las existencias finales globales se reducen levemente a 277,5 millones de toneladas, aunque se mantienen en máximos de cinco años, reflejando una holgada disponibilidad en los principales países exportadores.
[Foto: Trigo / Archivo / Productiva C&M]


