El sector forestal paraguayo atraviesa una etapa de fuerte expansión y consolidación, con cerca de 400.000 hectáreas de plantaciones forestales y un crecimiento anual estimado en 50.000 nuevas hectáreas reforestadas, según destacaron autoridades y referentes del rubro durante el lanzamiento de la Expo Madera Paraguay 2026.
El ministro del Ambiente y Desarrollo Sostenible, Rolando De Barros Barreto, resaltó el papel estratégico que cumple la actividad forestal en materia ambiental y energética. Indicó que la expansión de las plantaciones forestales contribuye a reducir la presión sobre los bosques nativos y provee una fuente renovable de energía utilizada por aproximadamente el 80 % de la agroindustria paraguaya.
El crecimiento sostenido de las áreas forestadas, la incorporación de nuevas tecnologías y el creciente interés de inversionistas internacionales posicionan al Paraguay como uno de los polos emergentes más atractivos de la economía verde en América Latina.
El presidente de la Federación Paraguaya de Madereros (FEPAMA), Diego Manuel Puente Yugovich, señaló que el contexto internacional presenta una oportunidad histórica para el país, impulsada por la creciente demanda de materiales renovables y productos con menor huella de carbono.
“El mundo demanda materiales renovables y Paraguay reúne condiciones excepcionales para convertir al sector forestal en uno de los ejes centrales del desarrollo nacional”, afirmó.
Puente explicó que el principal desafío de la cadena forestal ya no pasa únicamente por la producción de materia prima, sino por avanzar en su industrialización para generar mayor valor agregado dentro del país y competir en mercados cada vez más exigentes.
Actualmente, la industria forestal paraguaya ya exporta productos con mayor nivel de procesamiento a destinos como Estados Unidos, Reino Unido y Chile, mercados reconocidos por sus elevados estándares de calidad.
Por su parte, la presidenta del Instituto Forestal Nacional (Infona), Cristina Goralewski, destacó que el impacto del crecimiento forestal trasciende ampliamente los indicadores económicos.
Según explicó, el desarrollo de las plantaciones y de la industria asociada genera empleo formal en las zonas rurales, además de impulsar inversiones en infraestructura vial, educación y salud en comunidades del interior del país.
“Este sector se ha convertido en un motor de desarrollo para muchas regiones, promoviendo nuevas oportunidades económicas y mejorando la calidad de vida de las comunidades donde se instala”, sostuvo.
Con una base productiva en expansión y una mayor orientación hacia la industrialización, el sector forestal busca consolidarse como uno de los grandes motores de generación de empleo, exportaciones y desarrollo sostenible para el país en los próximos años.
[Foto: Plantaciones forestales / Archivo / Productiva C&M]


