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Una mejor distribución de pariciones en el año permite producir leche con mayor estabilidad

Si bien históricamente muchos productores concentraron los nacimientos en los meses climáticamente más favorables, hoy esa práctica también presenta importantes desafíos de manejo, y es ahí donde la distribución de las pariciones aparece cada vez con mayor fuerza dentro de las estrategias para mejorar la eficiencia de los tambos paraguayos. En conversación con Productiva, Willian Miola, gerente general de Pryme, explicó que cuando todas las vacas paren prácticamente en un mismo período también se concentran los terneros, el trabajo reproductivo, la producción de leche y gran parte de las tareas operativas del establecimiento. «Es como poner todos los huevos en una sola canasta. Si ocurre algún inconveniente en ese momento, el impacto alcanza prácticamente a todo el sistema», advirtió. El especialista señaló que una mejor distribución de las pariciones permite repartir la carga de trabajo, facilitar el manejo diario del rodeo, estabilizar la producción de leche y generar un flujo de caja más equilibrado durante todo el año. Aclaró, sin embargo, que el objetivo no es repartir exactamente el 50 % de los partos en cada semestre, sino mantener una mayor concentración en la época climáticamente más favorable sin dejar de distribuir parte de los nacimientos en el resto del calendario. «Se puede concentrar entre el 50 % y el 60 % de las pariciones, en el momento más conveniente, pero el resto conviene distribuirlo para darle mayor estabilidad al sistema productivo», explicó. Miola recordó además que el fuerte estrés térmico que caracteriza al verano paraguayo continúa siendo uno de los principales condicionantes para la reproducción y la producción lechera. Incluso citó establecimientos donde las vacas alcanzan picos de 45 litros diarios durante el invierno, pero descienden hasta 25 o 30 litros cuando llegan los meses de mayor calor. En ese contexto, sostuvo que combinar infraestructura adecuada, confort animal y una mejor planificación reproductiva representa uno de los caminos más efectivos para aumentar la eficiencia de los tambos y reducir la variabilidad productiva a lo largo del año. [Foto: Producción lechera / Imagen ilustrativa]

Si bien históricamente muchos productores concentraron los nacimientos en los meses climáticamente más favorables, hoy esa práctica también presenta importantes desafíos de manejo, y es ahí donde la distribución de las pariciones aparece cada vez con mayor fuerza dentro de las estrategias para mejorar la eficiencia de los tambos paraguayos.

En conversación con Productiva, Willian Miola, gerente general de Pryme, explicó que cuando todas las vacas paren prácticamente en un mismo período también se concentran los terneros, el trabajo reproductivo, la producción de leche y gran parte de las tareas operativas del establecimiento. «Es como poner todos los huevos en una sola canasta. Si ocurre algún inconveniente en ese momento, el impacto alcanza prácticamente a todo el sistema», advirtió.

El especialista señaló que una mejor distribución de las pariciones permite repartir la carga de trabajo, facilitar el manejo diario del rodeo, estabilizar la producción de leche y generar un flujo de caja más equilibrado durante todo el año.

Aclaró, sin embargo, que el objetivo no es repartir exactamente el 50 % de los partos en cada semestre, sino mantener una mayor concentración en la época climáticamente más favorable sin dejar de distribuir parte de los nacimientos en el resto del calendario. «Se puede concentrar entre el 50 % y el 60 % de las pariciones, en el momento más conveniente, pero el resto conviene distribuirlo para darle mayor estabilidad al sistema productivo», explicó.

Miola recordó además que el fuerte estrés térmico que caracteriza al verano paraguayo continúa siendo uno de los principales condicionantes para la reproducción y la producción lechera. Incluso citó establecimientos donde las vacas alcanzan picos de 45 litros diarios durante el invierno, pero descienden hasta 25 o 30 litros cuando llegan los meses de mayor calor.

En ese contexto, sostuvo que combinar infraestructura adecuada, confort animal y una mejor planificación reproductiva representa uno de los caminos más efectivos para aumentar la eficiencia de los tambos y reducir la variabilidad productiva a lo largo del año.

[Foto: Producción lechera / Imagen ilustrativa]

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