Aunque la genética y la nutrición de los rodeos lecheros registraron importantes avances durante la última década, muchas vaquillas todavía llegan al primer parto sin el desarrollo corporal necesario para alcanzar altos niveles de producción. Para Willian Miola, gerente general de Pryme, mejorar la recría y lograr una rápida concepción posparto representan hoy dos de las mayores oportunidades para aumentar la rentabilidad de los tambos.
Durante una conferencia brindada en el marco de la Expo Cooprolanda, el referente presentó datos obtenidos de más de 4000 animales para demostrar cómo determinados indicadores terminan impactando directamente sobre la rentabilidad de los establecimientos.
El especialista explicó que uno de los principales puntos críticos continúa siendo la tasa de concepción al primer servicio posparto. «Cuando la vaca tarda más tiempo en volver a preñarse aumentan los días abiertos y se prolonga la lactancia, haciendo que el animal permanezca más tiempo en una etapa menos eficiente desde el punto de vista productivo», señaló.
No obstante, sostuvo que uno de los mayores desafíos estructurales se encuentra en la recría de las futuras vacas de reemplazo. «La recría siempre es el futuro de cualquier tambo. No se trata solamente de lograr un primer parto a los 24 o 26 meses, sino de que esa vaquilla llegue correctamente desarrollada», afirmó.
Según explicó, muchos animales alcanzan la edad ideal para parir, pero todavía no poseen la estructura corporal suficiente para expresar todo su potencial lechero. Como consecuencia, el pico de producción se retrasa y recién durante la segunda o tercera lactancia logran alcanzar los niveles esperados.
En ese sentido, remarcó que actualmente ya existen establecimientos donde las primerizas alcanzan picos cercanos a 55 litros diarios, una cifra que incluso supera la producción de vacas adultas en otros rodeos.
«Eso demuestra que el potencial existe. Hoy la genética avanzó muchísimo, pero también es necesario acompañarla con una recría adecuada. De nada sirve invertir en semen sexado de alto valor si la vaquilla llega al parto con un desarrollo insuficiente, porque gran parte de los nutrientes seguirán destinándose al crecimiento corporal y no a la producción de leche», explicó.
Miola agregó que la mejora de la nutrición durante el período de transición, junto con protocolos reproductivos eficientes después del parto, constituyen los principales factores para reducir los días abiertos, acelerar los ciclos productivos y mejorar la eficiencia económica de los tambos.
[Foto: Willian Miola / Gentileza Granusa]


