Arrancó la cosecha de maíz zafriña en Canindeyú con números auspiciosos. El Ing. Agr. Laerte Kaefer, de Puente Kyha, reportó en Nación Productiva los primeros lotes con rindes de 8000 a 8500 kg/ha, similares a la zafra anterior, y proyecta un promedio final cercano a 8000 kg/ha si el clima continúa favorable. Expresó que el punto de equilibrio se ubica entre 4000 y 4500 kg/ha gracias a ventas anticipadas a USD 160/ton, precio que hoy ya no existe. Con ese costo y el rinde esperado, enfatizó que el maíz deja una ganancia líquida muy cerca de la soja, pero con la ventaja de mejorar suelo y sistema productivo mediante rotación con brachiaria.
Kaefer mencionó en el agroclásico de los lunes, Nación Productiva, que arrancó el pasado lunes con la tarea de cosecha y que, si bien los trabajos van teniendo algunas pausas por el clima cerrado y húmedo, los primeros resultados son auspiciosos, marcando números similares a la última zafra.
“Estamos prácticamente replicando la producción del año pasado. Algo entre 8000 y 8500 kilos por hectárea, son lotes buenos. El clima ayudó bastante, aumentamos un poco la inversión. Y si el clima de acá en adelante no crea ningún problema mayor, porque el maíz prácticamente ya llenó solo falta perder humedad”, acotó.
El productor estimó una producción con un promedio final cerca de los 8000 kg/ha, lo que considera un rinde muy bueno. Explicó que llegó a comercializar la producción por adelantado para cubrir los costos, por USD 160 la tonelada, lo que resultó un buen negocio, considerando que estos valores hoy ya no existen.
“Vendimos maíz para pagar los costos a USD 160 por tonelada, un precio que hoy ya no existe, pero pudimos vender de manera anticipada. Y eso nos da un punto de equilibrio entre 4000 y 4500 kilos por hectárea”, recalcó.
Destacó que un maíz de 8000 kilos con un costo de este nivel, deja una ganancia líquida muy cerca a lo que fue la soja. “El productor paraguayo esté atento y que trate el maíz con el mismo amor que trata su soja, porque hoy el maíz nos deja la misma ganancia líquida, pero nos da la posibilidad de hacer un mix, de mejorar el sistema, de mejorar el suelo”, manifestó.
Kaefer señaló que este es el sexto año consecutivo con 100 % de la superficie destinada al maíz zafriña. Agregó que el cultivo viene dentro de un consorcio con la brachiaria y con el clima acompañando existe una buena expectativa de cosecha.
“Crecimos un poco en inversión, lo que es fertilizante nitrogenado. Aumentamos las aplicaciones de fungicidas, aplicaciones más robustas, maíz de alta productividad, sumamos un poco más de tecnología”, acotó.
Expresó que la sanidad es un aspecto importante. “Hoy en el mercado, en cuanto a genética de maíz cambió mucho, hay híbridos que presentan alta caja productiva, alta precocidad. Lo que buscamos siempre cuando se trata de zafriña, y el perfil sanitario varía dentro de estos grupos de maduraciones”, destacó.
Agregó la importancia de conocer el perfil sanitario para proyectar un manejo eficiente en cuanto a enfermedades mirando el techo productivo. “No olvidar el perfil sanitario porque eso es lo que va a determinar la cantidad y también la calidad del grano”, afirmó.
El productor resaltó que el ambiente determina el hibrido a ser sembrado, según la fertilidad del suelo se realiza la inversión en nutrición y control de enfermedades. “Una sumatoria de esos detalles agronómicos en sí definen cuál híbrido va a entrar en cada lote y lo principal la ventana de siembra”, afirmó.
En ese sentido, dijo que los maíces tempraneros tienen que ser un poco más resistentes al estrés hídrico, ya que suele recibir menos lluvia y más calor. Mientras que los que cierran la ventana deben estar enfocados en calidad de grano, buscando siempre la mayor caja productiva en cada ambiente. “Sea tempranero, sea mediano o ya sea el de cierre”, concluyó.
[Foto: Cosecha de maíz / Archivo / Productiva C&M]


