Paraguay reúne las condiciones necesarias para consolidarse como un referente regional en producción forestal y reforestación, según afirmó Norbert Weichselberger, coordinador de asistencia técnica de la Cooperativa Volendam, quien destacó el potencial del país para transformar al sector forestal en uno de los motores de la economía nacional.
“Estoy plenamente convencido de que Paraguay puede convertirse en un referente regional”, expresó Weichselberger durante una entrevista con Productiva C&M. Entre las principales fortalezas mencionó la calidad de los suelos, la disponibilidad de agua, la existencia de una población joven y el creciente interés de inversionistas nacionales e internacionales por el sector.
El profesional destacó además el acompañamiento institucional que recibe la actividad forestal, tanto por parte del Gobierno como del Instituto Forestal Nacional (Infona), factores que contribuyen a generar confianza y atraer nuevos proyectos.
“Así como hoy somos referentes en ganadería y agricultura, también lo seremos en el sector forestal si todos ponemos de nuestra parte”, sostuvo.
Weichselberger señaló que el desarrollo forestal ya genera importantes impactos económicos en el país. Como ejemplo mencionó el proyecto industrial de Paracel, considerado la mayor inversión privada en la historia paraguaya, además de otras iniciativas que avanzan en distintas regiones del territorio nacional.
No obstante, remarcó que el crecimiento del sector no depende únicamente de grandes emprendimientos. Destacó que numerosas empresas establecen cientos y miles de hectáreas forestales cada año, desde el norte de la Región Oriental hasta Alto Paraná, mientras que las plantaciones de pequeña y mediana escala representan una oportunidad concreta de diversificación para productores agrícolas y ganaderos.
En cuanto a la sostenibilidad, aseguró que el desarrollo forestal debe construirse necesariamente bajo un enfoque responsable. Explicó que los productores comprenden la importancia de conservar el suelo, considerado uno de los principales activos de cualquier finca, y que las plantaciones forestales requieren manejo técnico adecuado para garantizar su productividad a largo plazo.
Además de los beneficios económicos, resaltó los aportes ambientales de la actividad, recordando que los árboles capturan dióxido de carbono (CO₂) y contribuyen a la producción de oxígeno.
El coordinador de asistencia técnica de Volendam también destacó el impacto social que genera el crecimiento forestal. Indicó que cada vez más familias encuentran oportunidades laborales en el sector y que numerosos trabajos se han formalizado y profesionalizado durante las últimas dos décadas, abriendo espacios para la capacitación y el desarrollo de mano de obra especializada.
“En Volendam venimos realizando plantaciones forestales desde 2001 y hemos comprobado que, cuando se manejan adecuadamente, los beneficios sociales, ambientales y económicos son enormes. Es un complemento ideal para la agricultura y la ganadería”, concluyó.
Según Weichselberger, si Paraguay mantiene el actual ritmo de expansión de las plantaciones y las inversiones, el sector forestal podría convertirse en un actor cada vez más relevante dentro de la economía nacional en los próximos años.
[Foto: Reforestación / Gentileza Norbert Weichselberger]


