La industria frigorífica exportadora continúa trabajando muy por debajo de su potencial. Entre enero y el 1 de junio de 2026, los establecimientos habilitados para exportación procesaron 724.474 bovinos, lo que representa una disminución de 256.017 cabezas (-26 %) respecto al mismo periodo de 2025, cuando la faena había alcanzado 980.491 animales, según datos del tablero de faena de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP).
Estos datos del informe reflejan que, pese al buen momento de los precios internacionales de la carne bovina, la menor disponibilidad de hacienda sigue limitando la actividad industrial. La utilización promedio de la capacidad instalada se ubicó en apenas 44 % durante el año, reflejando una importante ociosidad en las plantas frigoríficas.
Los números trimestrales mantienen la misma tendencia. Entre abril y el inicio de junio se faenaron 255.108 cabezas, equivalente al 39 % de la capacidad instalada de la industria. En comparación con el mismo trimestre de 2025, la actividad cayó en 54.295 animales, lo que representa una reducción del 18 %.
Por otra parte, al tratarse del inicio de junio, la faena acumulada del mes coincide con el resultado semanal, totalizando también 5927 cabezas, sin variaciones respecto al cierre de mayo.
Menor oferta, principal condicionante. Los datos ratifican un escenario que viene preocupando tanto a productores como a la industria, y es que la limitada disponibilidad de ganado terminado continúa restringiendo la actividad de los frigoríficos exportadores.
Aunque los mercados internacionales mantienen una firme demanda por la carne paraguaya y los precios del ganado alcanzan niveles históricamente elevados, la menor cantidad de animales disponibles impide que las plantas aumenten significativamente sus niveles de ocupación, manteniendo la utilización de capacidad en torno al 44 % y muy lejos de su potencial operativo.
[Foto: Frigorífico bovino /Archivo / Productiva C&M]


