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Caazapá: la soja gana terreno en campos arroceros por rinde, rotación y riego barato

La introducción de la soja en los campos bajos donde se venían trabajando con el arroz, ofrece muchas ventajas, destacó para Nación Productiva, Tobías Say, productor de Caazapá. Mencionó que el cultivo de la oleaginosa mostró un potencial productivo destacado en esa “tierra negra” y los rindes vienen aumentando campaña tras campaña, aportando rentabilidad en años donde el arroz no tiene respaldo de precios. Además de la rotación que permite limpiar el campo, un beneficio diferencial es el riego, aprovechando la infraestructura arrocera, se puede regar la soja en momentos de necesidad hídrica a un costo muy inferior al de sistemas tradicionales, que rondan USD 2000 a USD 3000/ha. El departamento de Caazapá atraviesa una condición particular, hace algunos años había aumentado el área de siembra de arroz, sin embargo, en este último periodo, alrededor de tres últimas campañas, suma un descenso importante en la superficie cultivada. Si bien la falta de seguridad en el recurso agua puede ser un limitante para la actividad arrocera en Caazapá, para el productor también existen otros factores importantes, como la rotación con la soja, donde este cultivo ha mostrado un potencial productivo destacado en los campos bajos que en principios eran arroceros. “Caazapá se fue transformando en los últimos años, muchas áreas que eran de arroz, hoy son soja. Gran parte se transformó a soja, porque tuvo muy buenos resultados, es una zona muy productiva. Entonces, muchos productores decidieron simplemente introducir la soja, no para limpiar el campo, no para probar, sino ya es parte de la estructura de producción. Muchos productores que antes solo hacían arroz, hoy tienen soja. Creo que de los que yo conozco no hay ninguno que no esté haciendo soja por los resultados que está dando y la diversificación”, acotó. Apostar por la diversificación es sumamente importante, en años como este, donde el mercado no respalda la producción de arroz. “Hay veces como este año que es fundamental hacer algo de soja también, teniendo en cuenta los precios del arroz. También la falta de agua, a veces suele querer tomar otras decisiones”, indicó. Agregó que la próxima zafra, va a ser una campaña desafiante para el sector arrocero, por el costo de los insumos y el bajo precio del cereal, por lo que importante mirar la diversificación es una alternativa válida. “Nosotros también estamos trabajando con soja y estamos teniendo muy buenos resultados a la hora de ver rentabilidad, que yo creo que es lo más importante. Entonces, ahí tenemos un factor para ir también por la diversificación”, subrayó. Otro factor que destacó Say a favor de los campos bajos para entrar en rotación con la soja es la posibilidad de regar el cultivo en la época de necesidad hídrica, con costos bastante bajos para el productor. “Creo que se puede considerar uno de los riegos de soja más baratos que hay, porque si vas a ver sistema de riego, sabes que están cerca de los USD 2000 a USD 3000 dólares hectárea y el campo bajo no tiene esos costos de irrigación”, aseguró. En ese sentido, resaltó que la diversificación abre muchas oportunidades y una de ellas es contar con soja en áreas irrigadas. “Lo que te da también a menor costo de combustibles, la posibilidad de limpiar el campo, hacer otro tipo de cultivos, por ejemplo, trigo, maíz, porque la tierra negra del Paraguay realmente produce, cada año se está transformando. Desde que empezamos a hacer soja hasta hoy, se va aumentando el rendimiento en soja. El productor está mirando eso y está tomando decisiones en base a la diversificación”, concluyó. Solamente en esta campaña, según reporte del INBIO, la superficie de arroz en el departamento de Caazapá, disminuyó 1724 hectáreas, quedando en 8043 hectáreas. [Foto: Tobías Say / Archivo / Productiva C&M]

La introducción de la soja en los campos bajos donde se venían trabajando con el arroz, ofrece muchas ventajas, destacó para Nación Productiva, Tobías Say, productor de Caazapá. Mencionó que el cultivo de la oleaginosa mostró un potencial productivo destacado en esa “tierra negra” y los rindes vienen aumentando campaña tras campaña, aportando rentabilidad en años donde el arroz no tiene respaldo de precios. Además de la rotación que permite limpiar el campo, un beneficio diferencial es el riego, aprovechando la infraestructura arrocera, se puede regar la soja en momentos de necesidad hídrica a un costo muy inferior al de sistemas tradicionales, que rondan USD 2000 a USD 3000/ha.

El departamento de Caazapá atraviesa una condición particular, hace algunos años había aumentado el área de siembra de arroz, sin embargo, en este último periodo, alrededor de tres últimas campañas, suma un descenso importante en la superficie cultivada.

Si bien la falta de seguridad en el recurso agua puede ser un limitante para la actividad arrocera en Caazapá, para el productor también existen otros factores importantes, como la rotación con la soja, donde este cultivo ha mostrado un potencial productivo destacado en los campos bajos que en principios eran arroceros.

“Caazapá se fue transformando en los últimos años, muchas áreas que eran de arroz, hoy son soja. Gran parte se transformó a soja, porque tuvo muy buenos resultados, es una zona muy productiva. Entonces, muchos productores decidieron simplemente introducir la soja, no para limpiar el campo, no para probar, sino ya es parte de la estructura de producción. Muchos productores que antes solo hacían arroz, hoy tienen soja. Creo que de los que yo conozco no hay ninguno que no esté haciendo soja por los resultados que está dando y la diversificación”, acotó.

Apostar por la diversificación es sumamente importante, en años como este, donde el mercado no respalda la producción de arroz. “Hay veces como este año que es fundamental hacer algo de soja también, teniendo en cuenta los precios del arroz. También la falta de agua, a veces suele querer tomar otras decisiones”, indicó.

Agregó que la próxima zafra, va a ser una campaña desafiante para el sector arrocero, por el costo de los insumos y el bajo precio del cereal, por lo que importante mirar la diversificación es una alternativa válida.

“Nosotros también estamos trabajando con soja y estamos teniendo muy buenos resultados a la hora de ver rentabilidad, que yo creo que es lo más importante. Entonces, ahí tenemos un factor para ir también por la diversificación”, subrayó.

Otro factor que destacó Say a favor de los campos bajos para entrar en rotación con la soja es la posibilidad de regar el cultivo en la época de necesidad hídrica, con costos bastante bajos para el productor.

“Creo que se puede considerar uno de los riegos de soja más baratos que hay, porque si vas a ver sistema de riego, sabes que están cerca de los USD 2000 a USD 3000 dólares hectárea y el campo bajo no tiene esos costos de irrigación”, aseguró.

En ese sentido, resaltó que la diversificación abre muchas oportunidades y una de ellas es contar con soja en áreas irrigadas.

“Lo que te da también a menor costo de combustibles, la posibilidad de limpiar el campo, hacer otro tipo de cultivos, por ejemplo, trigo, maíz, porque la tierra negra del Paraguay realmente produce, cada año se está transformando. Desde que empezamos a hacer soja hasta hoy, se va aumentando el rendimiento en soja. El productor está mirando eso y está tomando decisiones en base a la diversificación”, concluyó.

Solamente en esta campaña, según reporte del INBIO, la superficie de arroz en el departamento de Caazapá, disminuyó 1724 hectáreas, quedando en 8043 hectáreas.

[Foto: Tobías Say / Archivo / Productiva C&M]

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