El Banco Central del Paraguay (BCP) mantiene sin cambios su hoja de ruta macroeconómica para el 2026, pero con señales internas que refuerzan el peso del sector productivo en el crecimiento esperado. De acuerdo con el último Informe de Política Monetaria (IPoM), la previsión de expansión del Producto Interno Bruto se sostiene en 4,2 %, con una recomposición hacia adentro: el mayor dinamismo previsto para la agricultura -especialmente impulsado por mejores perspectivas en la producción de soja- se posiciona como uno de los principales motores de la economía.
Este ajuste no es menor para el contexto local. La mejora en las condiciones productivas del agro no solo incide directamente en el volumen, sino también en la generación de divisas y en el movimiento de otros eslabones de la economía, desde el transporte hasta los servicios financieros, que también registraron una revisión al alza en sus proyecciones.
En paralelo, el escenario inflacionario se mantiene bajo control. El BCP ratificó su estimación de inflación en 3,5 % para este año, en línea con su meta de política monetaria. Si bien los combustibles mostraron un comportamiento por encima de lo esperado, este efecto fue compensado por una menor presión inflacionaria en otros bienes durante el primer trimestre.
Hacia adelante, el organismo señala que seguirá de cerca la evolución del contexto internacional, especialmente los factores que puedan incidir sobre los precios y la estabilidad macroeconómica, en un escenario donde el desempeño del sector productivo vuelve a posicionarse como eje clave para sostener el crecimiento.
[Foto: Soja – cosecha / Archivo / Productiva C&M]


