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Avanza la cosecha de soja en Itapúa, con rindes promedios por encima de los años anteriores

La cosecha de soja en la zona de Natalio, Itapúa, avanza en un 75 % con rendimientos que van desde 3000 a 5000 kg/ha. El productor Gabriel De Souza destacó en Nación Productiva, que los promedios generales son buenos, que superan los años anteriores, en su caso particular, por encima de los 4000 kg/ha, aunque las siembras tardías registrarán merma. Comentó que la campaña presentó condiciones climáticas adversas, con días nublados y lluvia al inicio, seguidos de calor y sequía. Agregó que las plagas y enfermedades no tuvieron mucha incidencia gracias a manejos preventivos. De Souza mencionó que dentro de su unidad productiva y en la zona de Natalio, la cosecha avanza en torno al 75 %. “Creo que la región acá, al menos en Natalio, está similar. El sur del departamento está más complicado, porque es una región netamente triguera. Las parcelas donde había canola también están más atrasadas”, señaló. Agregó que, hasta el momento, los rendimientos están por encima de los 4000 kilos por hectárea. “Iniciamos la cosecha con 4500 kilos por hectárea y la soja que se sembró el 10, 12 de septiembre tuvimos un aumento y ahora está disminuyendo justamente por la seca”, acotó. Aclaró que en la región se están registrando rendimientos bastante variados que van desde los 3000 hasta 5000 kilos. Agregó que picos de producción ya se habían registrado en algunas parcelas en campañas anteriores, pero la diferencia de esta campaña es que se está sosteniendo un buen promedio general. “Lo que yo veo que está cambiando ahora es el promedio general de los lotes. Estamos teniendo promedios que no teníamos en años anteriores. No son rindes explosivos, pero son muy buenos promedios”, subrayó. No obstante, aclaró que las siembras más tardías que quedan levantar registrarían merma de 1000 a 1500 kilos por hectárea. “Conste que yo no sembré tan tarde, mi última siembra fue el 9 de octubre, entonces me imagino que los que sembraron más tarde, ya a mediados de octubre, va a ser peor”, expresó. El productor señaló que la campaña presentó condiciones particulares ya que arrancó con muchos días nublados y lluvia, y posteriormente con bastante calor durante el desarrollo del cultivo, inclusive un poco de sequía entre noviembre y diciembre. “Entonces, a pesar de ser un buen año para la soja más tempranera, tuvimos complicaciones al inicio, que queriendo o no, esos factores limitan también la producción”, manifestó. Enfatizó que, en su caso particular, la fecha de siembra es sumamente importante y desde hace varios años vienen tratando de sembrar la mayor cantidad posible en el mes de diciembre. “Hace ocho o nueve años que estamos con este plan de trabajo, que apenas se habilita el vacío sanitario y entramos con todo con las máquinas”, remarcó. Dijo que la soja tardía últimamente sufre mucho con el clima, condición que en esta campaña se volvió a presentar con los cultivos que entraron después del trigo. “Le agarró la seca y vamos a tener bastantes pérdidas de rendimiento”, acotó. La estrategia es implantar el 100% del área en septiembre, con un 25% de avance en cada semana, inclusive con tareas de noche para lograr el objetivo. “Este año no pudimos hacer eso, justamente porque teníamos trigo, volvimos a sembrar después de ocho años”, mencionó. Comentó que, si bien en diciembre se registraron altas temperaturas y alguna sequía, el principal problema fue la falta de lluvia de enero. “Las mayores pérdidas se van a dar en áreas que fueron sembradas en octubre, mediados de octubre. Las que fueron sembradas en septiembre creo que casi en la totalidad se salvaron”, subrayó. En cuanto a plagas y enfermedades, el productor mencionó que, si bien se reportaron algunas apariciones, no tuvieron mucha incidencia sobre la producción, debido a los manejos preventivos. “Tuvimos un gran ataque de lo que sería el complejo de bacterias, xanthomonas, pseudomonas, cosas que por lo que estoy notando está apareciendo más seguido, pero el factor clima es muy determinante. Después en el desarrollo del cultivo tuvimos aparición de roya, hubo un poco de chinches, pero nada muy grave en lo que sea siembra temprana”, explicó. Agregó que sobre la siembra un poco más tardía hubo apariciones de cercospora y de roya, pero también pudo ser controlado con aplicaciones preventivas. [Foto: Cosecha de soja / Archivo / Productiva C&M]

La cosecha de soja en la zona de Natalio, Itapúa, avanza en un 75 % con rendimientos que van desde 3000 a 5000 kg/ha. El productor Gabriel De Souza destacó en Nación Productiva, que los promedios generales son buenos, que superan los años anteriores, en su caso particular, por encima de los 4000 kg/ha, aunque las siembras tardías registrarán merma. Comentó que la campaña presentó condiciones climáticas adversas, con días nublados y lluvia al inicio, seguidos de calor y sequía. Agregó que las plagas y enfermedades no tuvieron mucha incidencia gracias a manejos preventivos.

De Souza mencionó que dentro de su unidad productiva y en la zona de Natalio, la cosecha avanza en torno al 75 %. “Creo que la región acá, al menos en Natalio, está similar. El sur del departamento está más complicado, porque es una región netamente triguera. Las parcelas donde había canola también están más atrasadas”, señaló.

Agregó que, hasta el momento, los rendimientos están por encima de los 4000 kilos por hectárea. “Iniciamos la cosecha con 4500 kilos por hectárea y la soja que se sembró el 10, 12 de septiembre tuvimos un aumento y ahora está disminuyendo justamente por la seca”, acotó.

Aclaró que en la región se están registrando rendimientos bastante variados que van desde los 3000 hasta 5000 kilos. Agregó que picos de producción ya se habían registrado en algunas parcelas en campañas anteriores, pero la diferencia de esta campaña es que se está sosteniendo un buen promedio general. “Lo que yo veo que está cambiando ahora es el promedio general de los lotes. Estamos teniendo promedios que no teníamos en años anteriores. No son rindes explosivos, pero son muy buenos promedios”, subrayó.

No obstante, aclaró que las siembras más tardías que quedan levantar registrarían merma de 1000 a 1500 kilos por hectárea. “Conste que yo no sembré tan tarde, mi última siembra fue el 9 de octubre, entonces me imagino que los que sembraron más tarde, ya a mediados de octubre, va a ser peor”, expresó.

El productor señaló que la campaña presentó condiciones particulares ya que arrancó con muchos días nublados y lluvia, y posteriormente con bastante calor durante el desarrollo del cultivo, inclusive un poco de sequía entre noviembre y diciembre. “Entonces, a pesar de ser un buen año para la soja más tempranera, tuvimos complicaciones al inicio, que queriendo o no, esos factores limitan también la producción”, manifestó.

Enfatizó que, en su caso particular, la fecha de siembra es sumamente importante y desde hace varios años vienen tratando de sembrar la mayor cantidad posible en el mes de diciembre. “Hace ocho o nueve años que estamos con este plan de trabajo, que apenas se habilita el vacío sanitario y entramos con todo con las máquinas”, remarcó.

Dijo que la soja tardía últimamente sufre mucho con el clima, condición que en esta campaña se volvió a presentar con los cultivos que entraron después del trigo. “Le agarró la seca y vamos a tener bastantes pérdidas de rendimiento”, acotó.

La estrategia es implantar el 100% del área en septiembre, con un 25% de avance en cada semana, inclusive con tareas de noche para lograr el objetivo. “Este año no pudimos hacer eso, justamente porque teníamos trigo, volvimos a sembrar después de ocho años”, mencionó.

Comentó que, si bien en diciembre se registraron altas temperaturas y alguna sequía, el principal problema fue la falta de lluvia de enero. “Las mayores pérdidas se van a dar en áreas que fueron sembradas en octubre, mediados de octubre. Las que fueron sembradas en septiembre creo que casi en la totalidad se salvaron”, subrayó.

En cuanto a plagas y enfermedades, el productor mencionó que, si bien se reportaron algunas apariciones, no tuvieron mucha incidencia sobre la producción, debido a los manejos preventivos. “Tuvimos un gran ataque de lo que sería el complejo de bacterias, xanthomonas, pseudomonas, cosas que por lo que estoy notando está apareciendo más seguido, pero el factor clima es muy determinante. Después en el desarrollo del cultivo tuvimos aparición de roya, hubo un poco de chinches, pero nada muy grave en lo que sea siembra temprana”, explicó. Agregó que sobre la siembra un poco más tardía hubo apariciones de cercospora y de roya, pero también pudo ser controlado con aplicaciones preventivas.

[Foto: Cosecha de soja / Archivo / Productiva C&M]

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