El debate sobre la caída del hato ganadero nacional no es nada nuevo, más bien viene de hace tiempo y responde a múltiples factores que se superponen. En ese contexto, la Mesa Paraguaya de Carne Sostenible (MPCS) presentó un documento técnico, elaborado tras un taller de análisis participativo que reunió a referentes del sector productivo, industrial y comercial, con el objetivo de identificar las causas y proponer líneas de acción concretas. En ese contexto, identificó varias causas de dicha reducción.
El informe, si bien es muy amplio y aborda varios puntos, concluye que la reducción del stock bovino no obedece a un único factor, sino a la convergencia de múltiples variables. Entre ellas, se destaca la incertidumbre de mercado, marcada por la variabilidad y baja previsibilidad de precios.
Asimismo, señala las condiciones climáticas adversas, especialmente las sequías recurrentes vinculadas al cambio climático y, barreras estructurales, como las limitaciones en el acceso a financiamiento adecuado, asistencia técnica y mercados diferenciados. A ello se suma la necesidad de mejorar la capacidad técnica y elevar la productividad en todos los estratos, con especial énfasis en pequeños y medianos productores.
Como resultado del trabajo técnico, la MPCS aplicó una matriz de Impacto vs. Factibilidad para priorizar acciones estratégicas. En el eje de alto impacto y alta factibilidad, se ubican medidas de efecto estructural inmediato, centradas en la eficiencia e intensificación productiva, mejora de la nutrición animal, optimización del manejo reproductivo, fortalecimiento de registros productivos y acceso a financiamiento con plazos acordes al ciclo ganadero.
En un segundo nivel, identificado como de factibilidad media y alto impacto, se propone avanzar en una transformación de valor, mediante el desarrollo integral de la cadena, la implementación de sistemas de información comercial y el acceso sostenido a mercados de nicho, capaces de reconocer atributos diferenciados de la producción paraguaya.
Finalmente, el documento señala la necesidad de reformas de largo plazo (de baja factibilidad, pero alto impacto) que incluyen políticas públicas estructurales, incentivos económicos sostenidos, control efectivo del abigeato y fortalecimiento del marco institucional.
En ese sentido, revertir la caída del hato no solo requiere medidas coyunturales, sino una estrategia integral que combine eficiencia productiva, estabilidad financiera y políticas de Estado alineadas con la relevancia estratégica de la ganadería en la economía nacional.
[Foto: Ganado bovino / Archivo / Productiva C&M]


