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Sequía afecta proyección de granos en zona núcleo de Argentina

El 50 % de la región núcleo de producción agrícola del vecino país ya se encuentra bajo condición de sequía, con pérdidas irreversibles de rendimiento en la soja y con una señal de alerta para el maíz, según el último relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El reporte señala que en enero llovió apenas el 35 % de lo normal, en un momento clave para la definición de los rindes de la campaña gruesa 2025/2026. La mitad de la zona núcleo de producción de granos de Argentina ya se encuentra en estado de sequía, causando pérdidas “irreversibles” en el potencial de rinde de la soja de primera y condicionando fuertemente al maíz. En enero solo se registró un tercio de las precipitaciones normales para el mes, afectando las reservas hídricas de la principal región productora de granos del país. “Mientras que en un enero normal caen entre 100 y 120 mm, según el promedio de los últimos 30 años, los acumulados promedian apenas 38 mm en región núcleo”, indicó el informe de la BCR. Con estos acumulados, “la sequía se profundiza, con la mitad del área bajo esta condición, especialmente en la franja central de la región y, el resto, con escasez hídrica. Solo en el sur regional aún persisten algunos núcleos con condiciones regulares”, señalaron desde la BCR. El principal impacto de la carencia de lluvias se registra en la soja de primera, que se encuentra atravesando el período más crítico en la definición de rendimiento. “La falta de agua en este momento comienza a traducirse en pérdidas irreversibles de potencial de rinde”, aseguraron desde la entidad bursátil. Así, la ausencia de precipitaciones durante la última semana en el noreste de Buenos Aires y el sur de Santa Fe acentuó los síntomas de estrés hídrico, y en Pergamino ya se estiman mermas de rendimiento potencial que alcanzan el 50%. En Bigand, en el sur de Santa Fe, los técnicos de la Bolsa rosarina observaron plantas con hojas flácidas, rodeos de plantas marchitas y caída de flores; y de no registrarse lluvias en los próximos días, las pérdidas podrían ubicarse en torno al 15 % y 20 % del rendimiento promedio. En Marcos Juárez, en Córdoba, pese a haber recibido algunos milímetros en la última semana, en sectores de lotes más bajos se observan plantas muertas; también hay freno en el crecimiento, lo que implicará la pérdida de nudos y, por ende, una merma en el potencial de rinde. En cuanto a la soja de segunda, todavía guarda un margen para recuperarse de darse algunas precipitaciones en los próximos días. “Si bien la demanda hídrica comienza a incrementarse, el cultivo aún conserva capacidad de recuperación ante eventuales aportes de lluvias”, dice el informe En cuanto al maíz, son 90.000 las hectáreas que están muy comprometidas por la falta de agua y las altas temperaturas en región núcleo. Aun así, un 25% se mantiene en muy buenas condiciones y un 30% en buen estado. Los lotes en mejor estado son los del noroeste bonaerense, donde el 60% de los cuadros sigue en muy buenas condiciones. Allí, las lluvias de la semana pasada llegaron “justo a tiempo” para sostener el estado general de los lotes. El reporte indica que, desde el sudeste cordobés, aunque algunos milímetros ayudaron en los últimos días, el panorama sigue siendo crítico: el maíz tardío muestra fuerte estrés hídrico, y una alta dependencia de nuevas lluvias en los próximos días. [Foto: Cultivo de soja – sequía  / Archivo / Productiva C&M]

El 50 % de la región núcleo de producción agrícola del vecino país ya se encuentra bajo condición de sequía, con pérdidas irreversibles de rendimiento en la soja y con una señal de alerta para el maíz, según el último relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El reporte señala que en enero llovió apenas el 35 % de lo normal, en un momento clave para la definición de los rindes de la campaña gruesa 2025/2026.

La mitad de la zona núcleo de producción de granos de Argentina ya se encuentra en estado de sequía, causando pérdidas “irreversibles” en el potencial de rinde de la soja de primera y condicionando fuertemente al maíz.

En enero solo se registró un tercio de las precipitaciones normales para el mes, afectando las reservas hídricas de la principal región productora de granos del país. “Mientras que en un enero normal caen entre 100 y 120 mm, según el promedio de los últimos 30 años, los acumulados promedian apenas 38 mm en región núcleo”, indicó el informe de la BCR.

Con estos acumulados, “la sequía se profundiza, con la mitad del área bajo esta condición, especialmente en la franja central de la región y, el resto, con escasez hídrica. Solo en el sur regional aún persisten algunos núcleos con condiciones regulares”, señalaron desde la BCR.

El principal impacto de la carencia de lluvias se registra en la soja de primera, que se encuentra atravesando el período más crítico en la definición de rendimiento. “La falta de agua en este momento comienza a traducirse en pérdidas irreversibles de potencial de rinde”, aseguraron desde la entidad bursátil.

Así, la ausencia de precipitaciones durante la última semana en el noreste de Buenos Aires y el sur de Santa Fe acentuó los síntomas de estrés hídrico, y en Pergamino ya se estiman mermas de rendimiento potencial que alcanzan el 50%.

En Bigand, en el sur de Santa Fe, los técnicos de la Bolsa rosarina observaron plantas con hojas flácidas, rodeos de plantas marchitas y caída de flores; y de no registrarse lluvias en los próximos días, las pérdidas podrían ubicarse en torno al 15 % y 20 % del rendimiento promedio.

En Marcos Juárez, en Córdoba, pese a haber recibido algunos milímetros en la última semana, en sectores de lotes más bajos se observan plantas muertas; también hay freno en el crecimiento, lo que implicará la pérdida de nudos y, por ende, una merma en el potencial de rinde.

En cuanto a la soja de segunda, todavía guarda un margen para recuperarse de darse algunas precipitaciones en los próximos días. “Si bien la demanda hídrica comienza a incrementarse, el cultivo aún conserva capacidad de recuperación ante eventuales aportes de lluvias”, dice el informe
En cuanto al maíz, son 90.000 las hectáreas que están muy comprometidas por la falta de agua y las altas temperaturas en región núcleo. Aun así, un 25% se mantiene en muy buenas condiciones y un 30% en buen estado.

Los lotes en mejor estado son los del noroeste bonaerense, donde el 60% de los cuadros sigue en muy buenas condiciones. Allí, las lluvias de la semana pasada llegaron “justo a tiempo” para sostener el estado general de los lotes.

El reporte indica que, desde el sudeste cordobés, aunque algunos milímetros ayudaron en los últimos días, el panorama sigue siendo crítico: el maíz tardío muestra fuerte estrés hídrico, y una alta dependencia de nuevas lluvias en los próximos días.

[Foto: Cultivo de soja – sequía  / Archivo / Productiva C&M]

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