El uso de inductores de defensa es crucial en un escenario de fuerte presión de enfermedades, con respuestas claras en esta campaña y debe ser parte de un plan integral de protección de cultivos, afirmó el director de Intagro, Sidinei Neuhaus, durante su participación en el programa Nación Productiva. Agregó que la combinación de esta tecnología con fungicidas puede sustentar los programas químicos, mejorando significativamente la eficacia del control de enfermedades.
El uso de los inductores de resistencia en esta campaña, dentro de un escenario de fuerte presión de enfermedades, pudo denotar un aporte importante dentro de la estrategia de protección de cultivos, principalmente, si va asociado con un robusto programa de control químico.
El profesional resaltó que las respuestas de los inductores de resistencia están cada vez más evidentes por las circunstancias del avance de las manchas foliares, como la cercospora y otras afecciones, que son enfermedades del sistema.
“Son enfermedades del sistema, porque el inóculo del cercospora está en el suelo, está en el residuo de la soja del año anterior, entonces es una enfermedad que está en el sistema”, acotó.
Neuhaus señaló que año tras año se observa el aumento del nivel de inóculo en el campo. Añadió que es una de las explicaciones de que, si bien sembraron las mismas variedades de zafras anteriores, en este año tienen mayor presión de cercospora.
En este contexto, subrayó que, para plantear un programa exitoso con buena protección química es importante el uso de inductores de defensa dentro de la estrategia.
“Esta protección química tiene un límite de control, no es 100%, no es 80%, quizás 60%, 70%, varios de los programas químicos. ¿Qué está sustentando varios de los programas químicos?, me refiero a sitios específicos y multisitios, son estrategias para ayudar a la planta y ahí entran los inductores de defensa, entran los biofungicidas, como entra la nutrición, todo un programa nutricional, que ayuda a la planta a soportar el estrés del ambiente y estrés de la presión de la enfermedad”, explicó.
Recalcó que el uso de estas tecnologías forma parte de una estrategia que viene bastante bien para ayudar a la planta a superar el estrés del ambiente. Este año ven bastante claras las respuestas de los inductores, de los productos biológicos, hay una buena respuesta química.
[Foto: Cultivos de soja / Archivo / Productiva C&M]


