El cálculo de la cosecha de soja de la campaña 2025/26 fue reajustado al alza tras las oportunas precipitaciones de diciembre en el momento del llenado de grano y el ciclo más largo del cultivo, que aumenta la posibilidad de mejores rindes. La producción proyectada llega a 11.03 millones de toneladas, según el último informe de estimación de zafra de la consultora Stonex. El reporte enfatiza que se esperan resultados muy buenos en todas las regiones productoras, ya que incluso en San Pedro, una zona que venía muy golpeada, las expectativas apuntan a una zafra normal por primera vez en cuatro años.
La estimación de la zafra principal de la consultora pasó de 9.29 millones en diciembre de 2025 a 9.64 millones de toneladas en enero de 2026 y resalta que, si la zafriña alcanza alrededor de 1.39 millones de toneladas, Paraguay podría lograr una cosecha de 11.03 millones de toneladas de soja en la campaña agrícola 2025/2026.
Además de las precipitaciones, la consultora resalta que este verano se ha caracterizado por temperaturas más amenas, lo que provocó un alargamiento del ciclo de la oleaginosa. Este factor resultó clave, ya que las lluvias coincidieron con la etapa más crítica del cultivo: el llenado de granos. Como resultado, la productividad esperada mejoró de forma generalizada.
El reporte indica que se esperan resultados muy buenos en todas las regiones productoras, incluso en San Pedro, una zona que venía muy golpeada y en done las expectativas apuntan a una zafra normal por primera vez en cuatro años. No se trataría de una “superzafra” excepcional, pero sí de una campaña claramente mejor a la prevista inicialmente, según Stonex.
“Desde Katueté hasta Ciudad del Este los rindes proyectados serían superiores a los del año pasado, que ya había sido un buen ciclo. La misma tendencia se observa en el sur del país”, menciona el informe.
El análisis de la consultora destaca que el desarrollo del cultivo se extendió y las lluvias ocurrieron exactamente durante el llenado de granos. De este modo, dependiendo de los resultados que se obtengan en las cosechas de mediados de enero, la estimación final de la zafra principal aún podría seguir ajustándose al alza.
De esta manera, aunque se proyecta una óptima zafra principal, el balance final de producción dependerá en gran medida del desempeño de la zafriña, que podría reequilibrar el volumen total de toneladas cosechadas.
En condiciones normales, la cosecha ya estaría en marcha. Sin embargo, el retraso del ciclo hará que la recolección se realice más tarde, lo que tendrá consecuencias directas sobre la zafriña.
“El período crítico se concentra entre el 15 de enero y fines de mes. Si la cosecha de soja se extiende hasta finales de enero o comienzos de febrero, aumenta la probabilidad de una reducción del área destinada a la soja de zafriña, con una mayor priorización del maíz”, subraya el reporte.


