Agricultura
La agricultura en el Chaco avanza a pasos agigantados mediante la tecnificación constante que permite la elección adecuada de variedades para cada ambiente, el correcto manejo cultural y todo lo concerniente a la mecanización para dar un soporte sustentable a esta expansión. La 3° edición de la Jornada de Producción Sostenible de Cultivos de Verano contribuyó nuevamente con buena información y transferencia de tecnología, de la mano de técnicos y empresas de innovación y desarrollo que acercaron sus propuestas a los participantes. Aplicación. La primera presentación estuvo a cargo de Egon Blaich, responsable de Investigación y Desarrollo de BASF Paraguaya, quien se enfocó en “Tecnologías para una correcta aplicación de fitosanitarios”. En la ocasión, mencionó que las condiciones ideales a la hora de la aplicación de cualquier producto fitosanitario son varias, pero arranca con el producto y termina con el equipo de aplicación. Acotó que dentro de ese proceso existen demasiados factores que influyen para que la aplicación tenga el resultado esperado, entre ellos las condiciones ambientales, temperatura, humedad, lluvia, el suelo y los aspectos fisiológicos de las plantas que inciden en el producto aplicado. “Dentro de lo que vemos a campo, un punto es el volumen del caldo de aplicación, por un lado, y tenemos la presión del productor de tratar de usar menos agua, mientras que del otro lado, tratamos de que el volumen sea mayor, entonces tratamos de encontrar el medio, pero la respuesta es buscar el volumen mayor de caldo de aplicación”, añadió. Con esto se logra que la gota sea de mayor tamaño y haya menos deriva por evaporación o por viento. Dijo que el mayor volumen de caldo permite tener más cantidad de gotas, con lo cual se asegura una mayor penetración y cobertura. Otro punto importante es la calidad del agua, por lo que se debe realizar un análisis, evaluar el pH y la dureza y ponerla en condiciones en caso de ser necesario. La recomendación es un pH menor a 6 para la aplicación de cualquier producto, con el fin de asegurar que este logre la eficiencia esperada. Monitoreo. En una segunda presentación, el Ing. Agr. Lenard Dick, miembro del equipo de Asistencia Técnica de la Cooperativa Fernheim, habló del “Manejo y control de plagas y enfermedades en cultivos agrícolas”. Él mencionó que el monitoreo consiste en identificar el cultivo, realizar un muestreo al azar en zonas representativas y ver si hay algunas plagas y en caso de que sí, se debe observar cómo evolucionan, con el fin de recomendar algunas estrategias de control. “Durante la campaña es siempre el control químico, aunque este año es bastante intensivo con muchos problemas y pocas soluciones; por lo tanto, es interesante empezar a mirar a largo plazo e involucrar a los productos biológicos o hacer rotación de cultivos en algunos casos”, añadió. Expresó que en esta campaña sorprendió la presión del pulgón en el cultivo de sorgo que tuvo una alta intención de siembra en esta campaña, pero con el agravante que se desconocía la voracidad de esta plaga. Agregó que el efecto fue importante en Argentina y Paraguay. También mencionó que las spodópteras fueron muy insistentes al igual que los trips y la cigarrita, mientras que en el suelo arenoso el Elasmopalpus se presentó en los cultivos de maní y soja. “Como es una campaña poco seca todavía no hay muchos hongos, pero hay algunos casos de Sclerotinia en maní, que es difícil de controlar con un ambiente tan seco”, manifestó. En cuanto a insectos chupadores, indicó que se recomendó la rotación de moléculas, incorporando los neonicotinoides en el programa de control, con lo cual se lograron buenos resultados, a pesar de la alta presión. Añadió que con las orugas se trata de rotar los piretroides con el benzoato, clorantraniliprole y clorfenapir y en el caso de que la presión sea alta, usar el Clorfos (clorpirifos) y el acefato resulta bastante bien. “Hay que estar a la vanguardia porque uno no se puede fiar de sus conocimientos y de sus estrategias. Eso lo vimos el año pasado y este año donde la lluvia no acompañó mucho, entonces hay que buscar soluciones y estar atentos a lo que podría darse”, enfatizó. ECOP S.A. El Ing. Agr. Ramón Gauto, gerente de Agroinsumos de ECOP en la zona norte, comentó que la compañía está trabajando en todas las regiones de las cooperativas, a pesar de que el Chaco no es una de las zonas más importantes en materia de fertilización agrícola. Destacó que hace tres años la compañía viene desarrollando formulaciones más adaptadas al Chaco con algunos resultados sumamente positivos. Agregó que se enfocan en el uso de macronutrientes secundarios, el uso del nitrógeno en forma independiente en las mezclas y se hace énfasis en el azufre, magnesio y yeso agrícola. “Todo el conjunto de nutrientes en forma separada nos llevó a desarrollar unas mezclas no necesariamente enfocadas en el NPK y estamos utilizando el cloruro de potasio que es una fuente de nutrientes muy importante, pero en niveles adecuados a los requerimientos del cultivo del sésamo, maní y pasturas en el Chaco”, acotó. Expresó que un productor del Chaco no utiliza más de 100 kg de fertilizantes por hectárea en una campaña; por lo tanto, se deben encontrar las dosis adecuadas para incorporarlas en una formulación, ya que no es por cantidad, sino por dosis eficiente. “Tenemos formulaciones con un porcentaje de 10 a 15 % de nitrógeno, de 10 a 15 % de potasio y con el agregado de una concentración de alrededor de 12 % de magnesio y de 20 % de calcio, además de azufre con alrededor del 11 % y todo en base a requerimientos nutricionales”, explicó. Finalmente, dijo que es necesario trabajar más en la investigación de suelos porque el Chaco, sin dudas, tiene un potencial enorme en la parte agrícola, si bien el clima es un factor limitante muchas veces; sin embargo, precisó que hay