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Agricultura

Precipitaciones llevan un poco de alivio al este del país

Joel Roncato, productor y director de Estancia Roncato, unidad productiva ubicada en San Cristóbal, Alto Paraná, mencionó a Productiva que en las últimas horas llegaron algunas precipitaciones que llevaron alivio, ya que las plantas mostraban mucho signo de estrés. Añadió que es primordial que el productor pueda realizar una buena cosecha porque el precio de la soja no está acompañando la campaña, por lo que agregó que calcula un punto de equilibrio de 2000 kg por hectárea en campo propio y hasta 3000 kg por hectárea en parcelas alquiladas.   El productor comentó que las precipitaciones llegaron luego de 15 días, periodo en el cual hubo viento sur y mucho calor, situación que le estaba afectando al cultivo y les generaba estrés a las plantas.   «Ahora por suerte tuvimos algunas lluvias puntuales, no fue general. En algunas partes llegó a 120 mm, en otras partes 20 mm y en otros lugares hasta menos. Pero acá en nuestra parcela un promedio de 60 mm, y eso ayudó muchísimo, hoy mismo (refiriéndose a este jueves) volvió a llover 15 a 20 mm», aclaró.   Señaló que después de las lluvias los campos están recuperados y enfatizó que es de suma importancia tener buenas precipitaciones y realizar los trabajos correspondientes, porque el productor este año necesita buena cosecha, debido a las condiciones del mercado.   Enfatizó que la campaña 2024/25, en lo que respecta al mercado, no está bien y la perspectiva tampoco es buena, por lo que es fundamental cosechar bien para estar más tranquilos en el sector de la producción primaria.   Roncato precisó que el productor invierte mucho en tecnología, en aplicaciones de fungicidas y corrección de suelo. En ese sentido, añadió que el punto de equilibrio sería de 2000 kg por hectárea en campo propio y puede llegar hasta 3000 kg por hectárea en parcelas alquiladas con el precio actual, que no es bueno, puntualizó.   En cuanto a plagas y enfermedades, dijo que hasta el momento no se registraron incidencias mayores. «Ahora está tranquilo, no hay mucho ataque de plagas. Ahora empieza un poquitito de chinches, pero no es tanto. En cuanto a enfermedades estamos bien, hay reporte de roya en la zona, pero la mayoría está controlada», aseguró.   Señaló que la gente está consciente, realiza a tiempo las aplicaciones y que actualmente las parcelas están muy sanas.   Como mensaje final dijo que espera que las lluvias lleguen a tiempo en todas las zonas productivas del país y que todos los agricultores tengan una buena zafra.   [Foto icon-camera : Joel Roncato, productor de San Cristóbal, Alto Paraná / Productiva C&M]    

Entrevista

«Nadie puede sacar mi raíz y con mucho orgullo digo que soy paraguayo»

Joel Roncatto es el productor protagonista en esta edición. Su historia de vida tuvo una amplia difusión en “Productiva Life, la vida del productor como nunca te la contaron” y en esta oportunidad reproducimos la entrevista de manera escrita, en la que él resalta el enorme esfuerzo realizado por su padre para trabajar en Paraguay. Además, destacó sus raíces y su convicción para trabajar en la agricultura.   Contanos más sobre vos y tu familia Me llamo Joel Roncatto y estamos produciendo en la zona de San Cristóbal, Alto Paraná.   En 1977 mi papá vino a conocer la zona y le gustó muchísimo. Mi abuelo vino a Alto Paraná y acá era todo monte y tierra colorada. Él vino con mi abuelo y como en la época eran muchos hermanos, entonces mi papá decidió venir acá y ahí le encantó las tierras paraguayas.   En la época eran 12 hermanos, pero cuatro vinieron y mi papá era el más joven.   ¿Cómo fue para ellos ese momento de venir a vivir a Paraguay? No había camino y no había luz. Mi papá solo vino con una moto, una bicicleta y herramientas.   Era bien complicada la situación en la época y ahí se hizo un pequeño campamento. Se empezó a hacer la limpieza, plantar maíz y se cosechaba todo manualmente.   Lo cosechado se llevaba al molino en Naranjal, a unos 25 km de acá, para hacer la harina de maíz. Se faenaba el cerdo, se cocinaba la carne y se guardaba dentro de la grasa para no perder porque no había luz, ya que entonces no se podía refrigerar.   ¿En qué momento tu papá decidió formar su familia? Mi papá se casó 1984 y ya tenía una casita para vivir con mi mamá. Yo nací acá en 1986 donde mi papá se instaló en 1977.   Tengo dos hermanas, pero ellas estudiaron en la ciudad y trabajan en la ciudad. Yo le di seguimiento a lo que hace mi papá en la agricultura.   “Yo le di seguimiento a lo que hace mi papá en la agricultura” ¿Cómo fue tu infancia? Era bien diferente de lo que es el día de hoy. La cuestión de ir a la escuela en bicicleta y en un camino feo.   No estudié tanto porque tenía que trabajar. Estudié lo que era el nivel básico y desde ahí siempre ayudando a mi papá porque en la época no había condiciones de contratar personas y era mucho trabajo manual.   ¿Fue complicado producir manualmente? Antes de llegar al plantío directo era bien complicado.   Mi papá hacía la limpieza de la soja todo con arado y llevado a caballo. No aguantaba solo todo el día porque eran muchas horas caminando atrás del arado con el caballo y ahí yo entraba para ayudarle haciendo una a tres horas al día.   Era muy sufrido, pero así me gustaba hacer.   ¿Cuáles son los momentos inolvidables para vos? Algo que nunca olvido es la llegada de la luz. Yo era joven y no tenía conocimiento. Siempre me acuerdo de esa parte de la historia, después de un tiempo mi papá tuvo condiciones de traer la luz hasta la propiedad.   Cuando llegó, después vino la televisión y eso es algo que quedó muy marcado en mi infancia. Vamos a decir que era algo muy novedoso.   A los 13 años ya paré de estudiar porque quería trabajar y acompañar a mi papá. Él quería que yo siguiera con el estudio, pero a mí me gustaba mucho la agricultura y opté por darle seguimiento a la agricultura.   Hoy no me arrepiento porque siempre estoy muy actualizado, no estudié pero siempre estoy haciendo cursos. Estoy muy actualizado en lo que es la parte de administración.   “Él quería que yo siguiera con el estudio, pero a mí me gustaba mucho la agricultura y opté por darle seguimiento a la agricultura” ¿En qué momento empezaste a encargarte del trabajo en el campo? Cuando yo tenía 20 años empecé a liderar la cuestión de administración y negociación de máquinas, pero siempre con el apoyo de papá.   Lo que resalto muchísimo es la enseñanza del trabajo honesto y el respeto con todos. Eso aprendí desde muy joven porque siempre le acompañaba al trabajo y ahí aprendía a valorar las conquistas.   Hoy estamos más cómodos, pero al inicio yo sé que no fue nada fácil. El valor principal que aprendí con mis padres es la familia y que todo es posible en la vida.   ¿Cómo vivieron los años complicados en la agricultura? Una sequía muy fuerte fue en 2006. El 2012 también fue complicado y el 2021 que cerramos con el peor promedio de la historia, pero gracias a Dios y al esfuerzo conseguimos dar la vuelta.   Plantamos con fe y conseguimos superar esa peor campaña de la historia y hoy en día estamos hablando creo que de la mejor campaña de todas en promedio de producción.   Entre las situaciones más positivas, ¿qué podrías resaltar? Voy a decir la visión de siempre mejorar. Para eso estamos en comisiones vecinales para el levantamiento de caminos y todo eso es algo que me gusta porque yo sé cómo era difícil anteriormente.   Hoy en día, como hay condiciones financieras, eso es algo que creo que es positivo y busco mejorar esa gestión.   En mi caso particular, buscar nuevas tecnologías y aumentar la productividad. Eso es algo que siempre busco y a los que conviven conmigo les gusta porque les ayuda a todos.   ¿Cuál es tu sueño? El sueño sería que mi hijo o mi sobrino le den seguimiento a lo que empezó mi papá. Creo que estoy dando buen seguimiento a lo que empezó mi papá.   Acá está mi vida, yo nací, estudié y me casé acá. Muchas veces ya me pasó que me digan “brasiguayo” y es algo que me duele porque es mentira.   Nadie puede sacar de mi raíz

Agricultura

Lluvias complican ejecución de plan de siembra de trigo

Las últimas lluvias registradas en gran parte del territorio nacional fueron beneficiosas para algunos cultivos y para ciertas zonas del país, pero para otros rubros como el trigo, el exceso de agua está retrasando el inicio de su implantación en esta campaña. En ese sentido, Joel Roncatto, productor de la región de San Cristóbal, departamento de Alto Paraná, mencionó en Nación Productiva que el alto nivel pluviométrico está complicado la entrada de máquinas para el trabajo de siembra.   «Ya está perjudicando la siembra, y ya tenemos atrasos en el inicio, porque el nivel pluviométrico fue muy grande el jueves y viernes de la semana pasada, y acá en la propiedad llegamos a 180 milímetros y eso claramente no permite la entrada de máquinas para realizar la siembra«, sostuvo Roncatto.   En ese contexto, resaltó que si las condiciones de humedad persisten, más las altas temperaturas, generarían el ambiente propicio para la aparición de enfermedades. Por ello explicó que realizarán más aplicaciones de fungicidas, lo que aumentaría el costo de producción, y por ende, del punto de equilibrio.   «El punto de equilibrio está en torno a los 2000 a 2500 kg por hectárea. Así como mencionó Kohli, que el costo de producción está también relacionado con cuánto trigo va a producir el productor«, agregó.   En ese sentido, el líder del Programa Nacional de Investigación de Trigo y asesor científico de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Capeco), Dr. Mohan Kohli, resaltó que el costo podría variar entre USD 2000 a 2500 y que hasta algunos casos pueden llegar a USD 2800. Teniendo en cuenta que el costo de producción depende de la cantidad de trigo a producir.   «Un productor que está teniendo su costo de producción a 2800, fácilmente puede esperar un rendimiento de 3500 kg a 4000 kg por hectárea. Por otro lado, el que va a sembrar con un costo de producción de 2000, máximo tendrá un 3000 kg por hectárea de potencial de rendimiento», precisó Kohli.      

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