Etiqueta: Itapúa

Programas

Paraguay registra una brecha de productividad de 1400 kg/ha en soja

En un escenario de márgenes ajustados, Fields Crops estima que el país puede ganar 1400 kg/ha solo con mejores prácticas de manejo, afirmó el Dr. Alencar Zanon, profesor de la Universidad Federal de Santa María y líder del programa, en entrevista con Nación Productiva, previa al Soybean Summit 2026, que se realizará este sábado 11 de julio, en el predio de Agrodinámica, Itapúa, donde se presentarán los últimos resultados de un trabajo que se viene realizando desde hace 7 años en nuestro país. Paraguay deja de producir 1400 kilos de soja por hectárea. Esa es la brecha de rendimiento promedio que detectó el programa Fields Crops tras 7 años de trabajo en el país, y es la que los técnicos buscan reducir ahora que la rentabilidad del productor está al límite. «Hay una oportunidad en Paraguay de producir más, solamente con buenas prácticas de manejo, de 1400 kilos por hectárea. Esa es la pérdida o por otro lado la oportunidad», explicó el profesor de la Universidad Federal de Santa María y líder del programa, en entrevista con el agroclásico de los lunes, previa al Soybean Summit 2026. El proyecto comenzó en Brasil en 2015, inspirado en un modelo global que ya se aplicaba en Estados Unidos, Argentina, Europa y Asia. Con el propósito de estimar cuánto rinde realmente un lote, según suelo, variedad y clima. En Paraguay arrancó en 2019, por demanda de profesionales locales que querían entender por qué el sur producía más que el norte y el Chaco. «Nos reunimos con todo el sector productivo. Tuvimos la oportunidad de participar en este programa en Asunción. Y estimamos entonces cuál es el potencial de rendimiento para soja, trigo y maíz en Paraguay», recordó Zanon. El dato de 1400 kg/ha es un promedio nacional. El diagnóstico muestra que la diferencia varía lote a lote. «Hay algunas regiones que tienen techos más altos de productividad como Itapúa y Alto Paraná que tienen brechas mayores, o sea, hay más oportunidad. Mientras, en la región más norte, ya más próximo de Pedro Juan, las brechas son menores», detalló. Para Zanon, conocer el tamaño de la brecha ya no alcanza. «Más allá de determinar el tamaño de la brecha de 1400 kilos por hectárea con la variación de lote a lote necesitamos entender cuáles son los factores que están promoviendo la brecha para que los productores y los consultores puedan hacer la inversión correcta», señaló. El punto es clave en el contexto actual. «Acá en Brasil el rendimiento o el margen, la ganancia del productor está muy chica. Entonces no tenemos que pensar en invertir menos o invertir más, o poner más o menos insumos. Y sí tenemos que por los márgenes pequeños hacer la inversión correcta», sostuvo. Por eso el equipo de Fields Crops viene realizando visitas a fincas de todo Paraguay para identificar qué limita a cada lote: nutrición, suelo, plagas, manejo. Los primeros resultados del diagnóstico nacional se presentarán este sábado 11 de julio, en el auditorio de la Cooperativa Colonias Unidas, en Agrodinámica, Itapúa, durante el Soybean Summit Paraguay 2026. El evento reunirá a productores y técnicos para analizar los factores que hoy restan productividad y definir dónde conviene invertir para no «regalar» rinde en un año de márgenes ajustados. Enfatizó que el desafío ahora es traducir esos 1.400 kilos de oportunidad en ganancia real para el productor. [Foto: Dr. Alencar Zanon / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

El trigo muestra buen desarrollo en Itapúa pese a menor superficie

Pese a la disminución de superficie que se observa en la región, el trigo presenta un buen desarrollo en este invierno 2026, según el Ing. Rodolfo Lovera, directivo de Santa Librada S.A., unidad productiva ubicada en Natalio, Itapúa. Comentó que el trigo ocupa el 15 % del área agrícola del establecimiento y que viene enfrentando los altos costos de inversión y la necesidad de liberar lotes a tiempo para la soja temprana, además del riesgo de “El Niño”, por lo que este año se redujo considerablemente la superficie en la región. Agregó que el punto de equilibrio del trigo con una baja inversión se encuentra entre 2000 a 2500 kg/ha. En conversación con Productiva, Lovera reportó el buen desarrollo de ambos cultivos de renta de invierno, tanto el trigo como la canola, pese a la humedad. Señaló que el área de trigo cayó por altos costos y por la necesidad de liberar lotes temprano para la soja, además del anuncio del fenómeno climático El Niño. Respecto al trigo, el profesional comentó que en la región ya se ven lotes espigando, por lo que el principal temor, actualmente, es la llegada de una helada que podría afectar al cultivo. En el caso de Santa Librada, el cultivo está un poco más atrasado, por lo que no corre ese riesgo. “El trigo representa solo 15 % del área del establecimiento”, indicó. Lovera explicó que la baja del área triguera responde a dos factores. El primero es el alto costo de inversión. El segundo, y más determinante, es la necesidad del productor de liberar la parcela a tiempo para la siembra temprana de soja. «El cultivo por la fecha misma, normalmente coincide o retrasa lo que sería la siembra de soja y no vale la inversión o el costo-beneficio que uno podría tener con el trigo para retrasar la siembra de soja», afirmó. A eso se sumó el pronóstico de un año con muchas lluvias, poco favorable para la calidad del grano durante llenado y cosecha, y el riesgo de enfermedades como fusarium. «No tener calidad del trigo también es una pérdida muy grande para el productor», remarcó. En cuanto a números, Lovera manifestó que, con una inversión baja, el punto de equilibrio del trigo se ubica entre 2000 y 2500 kilos por hectárea. «El productor no va a arriesgar demasiado en poner mucha tecnología, en mucho fertilizante», apuntó. El invierno 2026 muestra un escenario dispar para los cultivos de la zona. Mientras el trigo avanza sin muchas inversiones, pero sin riesgos inmediatos, la canola presenta un mejor panorama, según afirmó el profesional. El directivo concluyó que en la zona se ve «poco trigo y poca canola», ya que muchos productores se inclinaron por maíz y cultivos de cobertura. [Foto: Ing. Rodolfo Lovera / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Condiciones climáticas marcan rindes variables y la calidad del maíz en Itapúa

Según el Ing. Agr. Rodolfo Lovera, directivo del establecimiento agrícola y ganadero Santa Librada S.A., ubicado en la zona de Natalio, Itapúa, la cosecha de maíz 2026 será irregular debido al retraso en la siembra por falta de lluvias en enero y las bajas temperaturas con la alta humedad de los últimos dos meses que están demorando el secado del grano. En conversación con Productiva, estimó que la cosecha en la región no supera el 5 % y que preocupa la calidad del producto. Agregó que, con los precios actuales, el punto de equilibrio del cultivo se ubica en torno a 5000 kilos por hectárea. El productor recordó que en el mes de enero especialmente faltó agua para el arranque de la campaña, por lo que se realizó muy poca siembra en enero y las parcelas implantadas en esas fechas sufrieron un poco la falta de agua. “Mayormente, la siembra de maíz recién arrancó el 5 de febrero a 10 de febrero en adelante. Entonces, un poquito más tarde de lo que uno quisiera”, acotó y agregó que a esta situación en los últimos dos meses se sumaron las temperaturas bajas y la alta humedad lo que podrían incidir en la calidad del grano. “En realidad, el maíz ya está listo, pero esperando a bajar humedad, que está muy lento por las condiciones climáticas que tenemos. Yo creo que hubo muy poca cosecha todavía. No creo que ni 5 % se haya cosechado todavía. Hay muchos maíces que ya están, digamos, fisiológicamente, pero esperando a que baje humedad por estas condiciones climáticas que no nos favorecen”, remarcó. Mencionó que al comienzo de la campaña otro desafío que enfrentó el productor de la zona es el ataque de orugas, principalmente por el ambiente seco que favoreció la aparición y complicó un poco el control de la plaga, pero con regularización de las lluvias se fueron normalizando también el control. “Siempre cuando tenemos poca humedad relativa en el ambiente, las aplicaciones no suelen ser tan efectivas como cuando tenemos los desarrollos normales”, subrayó. Asimismo, destacó que hubo algunas apariciones de enfermedades, pero resaltó que el productor ya está consciente en realizar las aplicaciones necesarias en el maíz. “Por ahí puede haber alguna diferencia entre materiales o no, pero creo que el productor también ya está más consciente de que tiene que hacer las aplicaciones de fungicida en maíz y eso también ayudó un poco a que no sea tan grave el tema de las enfermedades”, enfatizó. Dentro de este escenario dijo que se espera una producción con resultados variables en la zona, considerando que hubo zonas que recibieron mejores lluvias durante el establecimiento del cultivo. Además, dijo que hubo zonas donde las heladas golpearon un poco más, principalmente los lugares más bajos. “No sabría decir en comparación con el año pasado en kilos, pero creo que va a haber una buena cosecha, pero va a ser variable. Unas partes mejor, otras de acuerdo al arranque y también de zona si afectó más o menos la helada”, mencionó. Enfatizó que con los valores actuales del maíz y teniendo en cuenta el costo de producción, el punto de equilibrio oscila entre los 5000 kilos por hectárea. “Así como están los precios hoy, debe tener 5000 kilos limpios y por ahí después hablar que va sobrando algo, contando con el gasto de siembra, servicios y todas esas cosas”, resaltó. El productor expresó que este año la siembra del maíz dentro de la unidad productiva alcanzó el 30 %, el restante del área agrícola fue cubierto por trigo, canola y plantas de cobertura. “La idea era hacer más, pero como comenté, esa falta de lluvia ahí en el mes de enero, principio del mes de febrero, hizo que tengamos que ubicarnos netamente por materiales de ciclo superprecoces. Para evitar las heladas aquí en el sur, entonces eso limitó un poco el área. Y después tenemos lo que sería cobertura, abonos verdes, canola y tenemos trigo también”, concluyó. [Foto: Maíz – cosecha / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Lluvias favorecen a cultivos de invierno, pero frenan colecta de zafriña

Las lluvias de los últimos días mejoraron el panorama para los cultivos de invierno y rubros en crecimiento al recargar la humedad de suelo, pero complican la cosecha de soja y maíz zafriña en etapa final, según el último boletín de la UGP. Desde San Pedro y Caaguazú reportaron labores detenidas y chía con buen desarrollo gracias a las precipitaciones, además, de buena implantación de trigo en Alto Paraná e Itapúa. Las precipitaciones registradas en los últimos días en distintas zonas productivas del país contribuyen a la recarga de humedad en los suelos y generan condiciones favorables para los cultivos de invierno y aquellos rubros que se encuentran en etapa de crecimiento, según señala el informe elaborado por el gremio. Aunque el escenario de avances es diferente a nivel país, se registraron lluvias generalizadas que benefician a los cultivos en desarrollo y a la recarga de humedad en los suelos, sin embargo, también empieza a generar dificultades para la cosecha de los cultivos en etapa final. Desde San Pedro, Colonia Barbero, Oscar Duarte comentó que las labores de cosecha se encuentran detenidas debido a las lluvias constantes. Sin embargo, destacó que existe una importante superficie de chía en crecimiento en la zona. En San Joaquín, Caaguazú, Dionicio Páez reportó acumulados de alrededor de 40 milímetros, lo que está ayudando a la chía -que viene mostrando buen desarrollo- y estimó que la cosecha se realizaría dentro de aproximadamente un mes. En Itapúa, Blanca Saiki comentó que también llegó un frente de lluvias y la campaña de soja zafriña se está desarrollando muy bien en esta última etapa. Desde Yguazú, Ishiro Fukui destacó que la recolección de soja zafriña está prácticamente finalizada. En relación con el maíz, dijo que la cosecha aún no comenzó, aunque mencionó que algunos productores ya iniciaron las labores de ensilaje de planta entera y posteriormente avanzarán con el ensilaje de grano húmedo. La cosecha de grano se prevé para fines de junio e inicios de julio. Por otra parte, agregó que los lotes de trigo sembrados presentan un buen desarrollo. Por su parte, Milton Abich, de Santa Rita, afirmó que las precipitaciones resultan beneficiosas para los cultivos. Explicó que los rendimientos de la soja zafriña son, en general, inferiores a los esperados, pero destacó la calidad obtenida, lo que permite disponer de semillas de buena calidad con miras a la campaña 2026/2027. Respecto a los cultivos de invierno, indicó que la siembra de trigo inició en mayo y avanza con una buena implantación y que, en muchos casos, la secuencia entre la cosecha de soja y la siembra del cereal se realiza prácticamente de manera inmediata. Asimismo, mencionó que algunos lotes continúan con un desarrollo más tardío y que también se trabaja con avena para abono verde. En términos generales, las lluvias registradas en las regiones agrícolas permiten recomponer la humedad del suelo y favorecen el desarrollo de los cultivos de invierno, mientras continúan las tareas de cierre de la campaña de soja zafriña y maíz zafriña, y se preparan las próximas etapas de producción. [Foto: Lluvias favorecen el cultivo de chía / Archivo / Productiva C&M]

2026 | Todos los derechos reservados

error: Contenido protegido