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Ganadería

La retención de hacienda en los campos sigue conteniendo la actividad frigorífica

Transitando la mitad del año, la industria frigorífica paraguaya continúa mostrando señales de subutilización de su capacidad instalada, en un escenario marcado por la limitada oferta de animales para faena. De acuerdo con datos del boletín de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), el nivel de utilización de capacidad presenta una alta dispersión entre plantas, aunque en ningún caso se observan niveles cercanos al pleno uso operativo. En ese contexto, Minerva lidera en participación de faena, concentrando el 37% del total, aunque su nivel de utilización se ubica en torno al 50%, por debajo de otras industrias con menor escala operativa. Le sigue el Frigorífico Concepción, con 12% de participación, aunque con un nivel de uso considerablemente menor, en torno al 23%. Un segundo bloque de industrias muestra mejores niveles de utilización, aunque con menor peso relativo en la faena. En estos casos, se trata de frigoríficos de las cooperativas que operan con una sola planta, lo que les permite alcanzar porcentajes de uso más elevados en términos operativos. Es el caso de Coop. Chortitzer, que con 11 % de participación alcanza un 59 % de uso, y Coop. Fernheim, con 10 % de participación y 61 % de utilización. Por su parte, Coop. Neuland se destaca con el mayor nivel de uso entre las principales plantas, alcanzando el 66 %, aunque con una participación del 11 %. La mencionada dinámica contrasta con lo que ocurre en los principales jugadores del mercado, como Minerva y Frigorífico Concepción, que cuentan con varias plantas distribuidas a nivel país, lo que explica su mayor peso en la faena total, pero también una utilización más diluida de su capacidad instalada. En un rango similar se ubican otras industrias como Victoria S.A.E. y Frigorífico Guaraní, ambas con participaciones cercanas al 9 % y niveles de utilización de 54 % y 49 %, respectivamente. En el extremo inferior aparece Los Lazos S.A., con 4 % de participación y un nivel de uso del 25 %, reflejando las dificultades más marcadas para sostener el ritmo de faena. [Foto: Faena – frigorífico bovino / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

Ya se faenaron más 800 mil cabezas en lo que va del año, 26% menos a junio del 2025

De acuerdo con el Tablero de Faena de la Comisión de Carne de la Asociación Rural del Paraguay (ARP), actualizado al 16 de junio, los frigoríficos de exportación acumularon una faena de 804.636 bovinos, en lo que va del año, mientras que en el mismo periodo de 2025 ya se habían sacrificado unos 1.081.463 animales. La diferencia equivale a una reducción de 276.827 animales, lo que representa una caída interanual del 26 %. En cuanto a la utilización de la capacidad instalada, el informe data de que la industria opera, en promedio, al 44 % durante el año, lo que implica que más de la mitad de la infraestructura industrial permanece ociosa. A nivel trimestral, la tendencia también se mantiene. Entre abril y el 16 de junio se faenaron 335.270 bovinos, volumen que se ubicó 12 % por debajo del registrado en el primer trimestre del año. No obstante, los datos más recientes muestran una recuperación respecto a mayo. En los primeros 16 días de junio se procesaron 86.089 cabezas, lo que representa un incremento de 22.024 animales o 34 % en comparación con el mes anterior. En tanto, durante la semana, la faena alcanzó 13.157 bovinos, mientras que en la última jornada informada se registró el procesamiento de 7.353 cabezas, equivalente a una utilización diaria del 54 % de la capacidad instalada. Si bien la actividad muestra señales de repunte en las últimas semanas, los niveles acumulados continúan muy por debajo de los observados en 2025, un año marcado por una elevada oferta de animales impulsada por los efectos de la sequía sobre los sistemas productivos. Actualmente, con mejores condiciones forrajeras y una mayor retención de hacienda en los campos, la disponibilidad de ganado para faena sigue siendo el principal factor que limita el funcionamiento de la industria frigorífica. [Foto: Frigorífico / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

“Ya no hay apuros en vender por sequía y se retiene más”, afirma Burt sobre poca faena

La utilización de apenas el 44 % de la capacidad instalada de los frigoríficos exportadores paraguayos podría interpretarse, a primera vista, como una señal de debilidad para la industria. Sin embargo, desde la Cámara Paraguaya de la Carne (CPC) consideran que detrás de este comportamiento existe una realidad diferente: el retorno de condiciones más favorables para la producción ganadera. Daniel Burt, gerente general de la CPC, explicó que la disminución de la faena observada durante este año está estrechamente vinculada al cambio de escenario climático registrado tras varios años marcados por la sequía. Según indicó, durante los períodos de déficit hídrico muchos productores se vieron obligados a enviar más animales a frigorífico debido a la falta de pasturas, generando niveles de faena excepcionalmente elevados que hoy distorsionan las comparaciones interanuales. “Los años anteriores fueron de faena extraordinaria. La sequía obligó a muchos productores a vender animales antes de tiempo porque no podían sostenerlos en el campo”, explicó. El panorama actual es diferente. Las abundantes lluvias registradas durante el primer semestre permitieron recuperar la disponibilidad de forraje y devolver margen de maniobra a los establecimientos ganaderos. En ese contexto, Burt destacó que los productores ya no tienen la necesidad de desprenderse rápidamente de sus animales y pueden optar por mantenerlos más tiempo en el campo para ganar peso o, incluso, retener vientres con fines reproductivos. A criterio del ejecutivo, este comportamiento podría convertirse en un factor clave para comenzar a revertir la reducción del hato bovino nacional observada durante los últimos años. “Hoy el productor tiene la posibilidad de retener ganado, especialmente vientres, y eso ojalá signifique una inversión para empezar a repoblar los campos”, sostuvo. Precios récord reflejan escasez de oferta. La menor disponibilidad de animales también se refleja en el mercado ganadero. Burt señaló que actualmente existe más demanda que oferta de ganado, situación que se traduce en valores históricos para distintas categorías de hacienda. Los precios del ganado terminado alcanzaron niveles sin precedentes en Paraguay, superando incluso los USD 5 por kilogramo al gancho en varias categorías. De acuerdo con el representante de la CPC, esta valorización está directamente relacionada con el comportamiento de los mercados internacionales, donde la carne paraguaya incrementó aproximadamente 20 % su valor respecto a períodos anteriores. “Estamos viendo una menor faena y menores volúmenes exportados, pero la carne paraguaya vale más y eso terminó trasladándose al productor mediante mejores precios para el ganado”, afirmó. La capacidad ociosa no es un fenómeno nuevo. Respecto a la baja utilización de la capacidad industrial, Burt aclaró que no se trata de una situación reciente. Explicó que Paraguay cuenta con frigoríficos modernos y altamente tecnificados que fueron construidos en el marco de importantes inversiones privadas realizadas durante los últimos años, lo que generó una capacidad de procesamiento superior a la disponibilidad actual de animales. No obstante, remarcó que esta situación viene registrándose desde hace tiempo y no representa necesariamente una señal de deterioro para la industria. Por el contrario, consideró que el mercado se encuentra transitando un proceso de normalización luego de varios años condicionados por factores climáticos extremos. Mientras tanto, el abastecimiento del mercado interno continúa fortaleciéndose mediante frigoríficos orientados al consumo local, importaciones de carne y una creciente diversificación de canales comerciales, que hoy ofrecen al consumidor paraguayo una amplia variedad de productos, marcas y cortes disponibles. [Foto: Daniel Burt / Gentileza CPC]

Ganadería

Tras caída en abril, la faena bovina volvió a crecer en mayo

Luego de un abril marcado por una fuerte reducción en la actividad industrial, la faena bovina recuperó dinamismo en mayo y alcanzó 143.866 cabezas, un crecimiento de 36,6 % respecto al mes anterior. El repunte estuvo impulsado principalmente por una mayor participación de vacas, toros y vaquillas, según datos del boletín de comercio exterior del Senacsa. La industria frigorífica paraguaya acumuló entre enero y mayo de 2026 un total de 718.547 bovinos faenados, de acuerdo con el reporte oficial del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Sin embargo, uno de los aspectos más destacados del periodo fue la recuperación observada en mayo, luego del descenso registrado en abril. En el cuarto mes del año, la faena había caído hasta 105.315 cabezas, mientras que en mayo volvió a crecer hasta 143.866 animales, lo que representó un incremento de 38.551 cabezas en términos absolutos. Las vacas lideraron la faena acumulada. Al analizar el comportamiento por categorías, las vacas continúan siendo el principal componente de la actividad industrial, con 383.295 cabezas faenadas entre enero y mayo, equivalentes al 53,3 % del total nacional. La mayor cantidad de vacas enviadas a frigorífico se registró en marzo, con 92.321 cabezas, mientras que abril mostró una disminución hasta 51.158 animales, recuperándose posteriormente en mayo con 73.706 cabezas. Toros. La categoría toros acumuló 126.191 animales faenados en los primeros cinco meses del año. Febrero fue el mes de mayor actividad para esta categoría con 32.701 cabezas, seguido por mayo con 27.272 animales. En abril la cifra había descendido a 20.970 cabezas, reflejando el mismo comportamiento observado en el conjunto de la faena nacional. Vaquillas y Novillos. Las vaquillas alcanzaron una faena acumulada de 128.145 cabezas durante el periodo analizado. El mayor volumen se registró en febrero con 28.345 cabezas, seguido por marzo con 27.546 y mayo con 26.603 animales. Esta categoría mostró una participación relativamente estable a lo largo de los cinco meses. Por su parte, los novillos sumaron 80.916 cabezas entre enero y mayo. Marzo lideró la actividad de esta categoría con 17.783 animales, seguido de febrero con 18.301 y mayo con 16.285 cabezas. Abril también fue el mes de menor movimiento para este segmento, con 12.631 novillos enviados a faena. La evolución mensual de la faena bovina mostró un comportamiento variable durante el periodo. Tras mantenerse por encima de las 148.000 cabezas durante el primer trimestre, la actividad industrial sufrió una marcada desaceleración en abril. No obstante, mayo permitió recuperar parte del terreno perdido, acercándose nuevamente a los niveles observados a comienzos de año. Enero: 148.627 cabezas. Febrero: 160.776 cabezas. Marzo: 159.963 cabezas. Abril: 105.315 cabezas. Mayo: 143.866 cabezas. [Foto: Frigorífico bovino / Archivo / Productiva C&M]

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