Etiqueta: eventos biotecnológicos

Programas

El maíz registra la presión más fuerte del gusano cogollero de los últimos 15 años

El gusano cogollero (Spodoptera Frugiperda) azota el cultivo de maíz con una presión excepcionalmente alta en esta campaña, la más fuerte de los últimos 15 años, comparable a la situación previa a la adopción de la biotecnología, advirtió el Ing. Agr. Paulo Grau, responsable de investigación y desarrollo de UPL Cono Sur. La plaga se está adaptando a las herramientas biotecnológicas y se observan todos los estadios larvales en el mismo lote. Para controlarla, Grau recomienda anticiparse y utilizar productos específicos, reconociendo que el gusano cogollero volvió a ser una plaga primaria.  Según el profesional, el cultivo de maíz enfrenta una presión del gusano cogollero, excepcionalmente alta, en esta campaña. “Hablo por experiencia propia, me tocó en las últimas tres semanas estar enfocado en el campo, acompañando la nueva tecnología y ante un escenario, digamos, hasta fortuito para un lanzamiento y lo que vi es realmente la presión más fuerte de los últimos 15 años”, remarcó. Recordó que hace algunos años, la spodoptera era la plaga que definía del mix de productos que se aplicaba al inicio de la campaña y hoy esa población se observa en el campo. “Estamos viendo en campo la existencia de todos los estadios larvales en el mismo lote, con mucha presencia activa de mariposas, reinfestación muy rápida, muy activa, y eso indica realmente una dinámica poblacional continua, digamos superpuesta, que cambia completamente la complejidad del control y el manejo”, aseguró. Agregó que este escenario actual prácticamente nos posiciona en una situación que se vivía inclusive antes de la adopción de la biotecnología en la agricultura paraguaya. En ese sentido, remarcó que hubo factores que incidieron para que esta plaga pueda adaptarse a alguna herramienta biotecnológica. “Porque quizás hubo ciertos factores que de alguna manera desnudaron un poquito la situación de ciertos eventos biotecnológicos. O digamos que desarmaron el poder de la planta para sintetizar esta proteína de una mejor manera”, acotó. Subrayó que no hubo un solo factor que explique esta agresividad. “Se puede decir que se ha alineado la estrella desde la temperatura, las plagas, de repente cultivos alternativos nuevos en crecimiento, el sorgo también afectó en esta dinámica. Creo que hubo una fuerte interacción con el sistema productivo. Venimos saliendo tarde de la soja, siembra ajustada de maíz y quizás con humedades no adecuadas, y se generaron escenarios no tan alentadores”, expresó. Todos estos factores también derivaron, desde el punto de vista fisiológico, que las plantas sean más débiles, mucho más susceptibles a diferentes tipos de estrés. “Reduce la presión de proteína Bt, menor desarrollo vegetativo, cogollo pequeño, más cerrado, mucha limitación para el control”, manifestó. Recalcó que la aparición de la spodoptera fue un factor sorpresa, ya que el productor estaba acostumbrado a un manejo calendarizado para chinches y cigarritas. “Cuando nos dimos cuenta, este “viejo-nuevo” visitante ya fue tarde. Estaba dentro el maíz con deficiencias de desarrollo, físicamente fue imposible tener un buen control inicial, y ahí empezamos el círculo vicioso y a perseguir y a hacer lo mejor posible”, explicó. Como estrategia resaltó que la clave es anticiparse y que un manejo preventivo general no alcanza para resguardarse de los posibles daños del gusano cogollero. “Hay que trabajar con monitoreo frecuente y aceptar realmente, que la spodoptera frugiperda o el gusano cogollero, vuelva a ser una plaga primaria. Eso es el primer punto”, mencionó. Remarcó que el productor sabe muy bien manejar esta plaga, pero en esta campaña fue un factor sorpresa, debido a varios factores que coincidieron e hicieron que la plaga se presente con una presión muy alta. “La planta está ocupada de sintetizar proteínas enfocadas en pelear contra el estrés, y al mismo tiempo, también está sintetizando estas proteínas. Realmente hay una competencia hasta fisiológica dentro de la planta, y esto realmente muestra cuál es la actualidad del performance de las diferentes moléculas que tenemos en el mercado también”. Recalcó que la estrategia es anticiparse y reconocer que el gusano cogollero volvió a ser una plaga primaria nuevamente. “Empezar a usar al principio productos más específicos en ese mix que hacemos para chinches y cigarritas, productos más específicos van a volver, espinosinas, clorfenapir, metaran, nombrando algunas de las mejores moléculas, y la nueva herramienta también que está trayendo UPL. Esa sería la estrategia”, concluyó. [Foto: Gusano cogollero / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Argentina flexibiliza la aprobación de OGM para acelerar el desarrollo biotecnológico

El gobierno de Argentina decidió flexibilizar los requisitos históricos para la aprobación de nuevos cultivos transgénicos u organismos genéticamente modificados (OGM) de uso agropecuario, al tiempo de establecer plazos más breves para responder a las solicitudes de empresas o instituciones interesadas en lanzar nuevos eventos biotecnológicos al mercado. Según informó el portal argentino Bichos de Campo, la medida quedó oficializada mediante la Resolución 255/2026, firmada por el ministro de Economía Luis Caputo, que establece un plazo máximo de 150 días para la evaluación y respuesta a las solicitudes vinculadas con nuevos desarrollos biotecnológicos. Desde comienzos de la década de 1990, Argentina cuenta con un sistema regulatorio para la aprobación de organismos genéticamente modificados que contempla distintas instancias de evaluación antes de su liberación comercial. Este esquema permitió que el país se posicionara entre los pioneros en la aprobación de cultivos transgénicos, con eventos como la soja Roundup Ready y el maíz Bt, aprobados desde mediados de los años noventa. En la actualidad, el proceso de evaluación involucra a tres organismos técnicos. Por un lado, la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (Conabia) analiza los aspectos vinculados a la bioseguridad y los posibles impactos sobre el agroecosistema. Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) realiza la evaluación de aptitud alimentaria de los productos derivados, mientras que la Dirección de Mercados Agrícolas analiza los posibles impactos en la producción y la comercialización. Evaluaciones. Uno de los cambios centrales introducidos por la nueva normativa es la posibilidad de considerar evaluaciones de riesgo realizadas en otros países con marcos regulatorios consolidados en materia de biotecnología. De esta manera, las autoridades argentinas podrán tomar como referencia estudios y documentación técnica presentados en otros mercados donde ya se haya evaluado un determinado evento biotecnológico. El objetivo, según la normativa, es actualizar el marco regulatorio y acompañar la expansión del uso de la biotecnología moderna en el sector agropecuario, que en los últimos años también se ha extendido hacia ámbitos agroalimentarios e industriales. Cooperación regional en bioseguridad. La simplificación del sistema también se vincula con iniciativas de cooperación regional. En ese sentido, Argentina y Brasil firmaron en 2022 un memorando de entendimiento en materia de bioseguridad de productos derivados de la biotecnología moderna. Posteriormente, el esquema de cooperación se amplió a otros socios del Mercosur, entre ellos Paraguay y Uruguay, con la intención de avanzar hacia una red internacional de bioseguridad que facilite la evaluación y aprobación de nuevos desarrollos biotecnológicos en la región. Con estos cambios, el gobierno argentino busca agilizar los procesos regulatorios y promover la incorporación de nuevas tecnologías en la producción agropecuaria, en un contexto donde la biotecnología continúa desempeñando un rol clave para mejorar la productividad y la competitividad del sector. [Foto: Cultivo de soja – imagen ilustrativa / Archivo / Productiva C&M]

2026 | Todos los derechos reservados

error: Contenido protegido