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Atraso y días frescos frenan proyección de rinde en maíz zafriña 2026

El ciclo más largo de la soja atrasó la siembra de maíz zafriña 2026 en Santa Rita, Alto Paraná, al punto que, según el consultor Eduardo Swarovski, no se logró sembrar ni 1 % del cultivo dentro de la ventana ideal que va hasta el 15 de febrero. Si bien la oleaginosa tuvo buenos rindes, esa extensión de cosecha perjudicó al cereal. Con al menos 30 días aún para el inicio de la colecta y con jornadas frescas y nubladas que pueden afectar la productividad, el profesional señala que es difícil hacer una proyección de cosecha en este momento. Durante su participación en el programa Nación Productiva, el profesional comentó que en esta región del país en general impactó negativamente el retraso de la cosecha de la soja por el ciclo más alargado, afectando la instalación del cultivo de maíz zafriña. “Si decimos que la ventana ideal va hasta el 15 de febrero, no logramos ni un porciento en la ventana ideal este año, lastimosamente”, acotó. Si bien esto representó una mejor productividad para la oleaginosa, imposibilitó entrar con el cereal en la ventana óptima de siembra. “Fue bueno por los rindes que tuvimos. La soja tuvo muy buenos rendimientos, pero en comparación al año pasado no conseguimos lograr la siembra tempranera del maíz como queríamos. Entonces, para el maíz fue un tanto negativa esta extensión de cosecha de soja”, afirmó. Pese al atraso dijo que las condiciones de arranque y también de los primeros estadios del cultivo fueron muy buenos. Remarcó que un buena plantabilidad es sumamente importante para el establecimiento del cultivo. “Un punto importante de la buena plantabilidad sería colocar las semillas equidistantes, siempre a una distancia longitudinal adecuada, como también en una profundidad adecuada. Al cabo de las 24 horas de la emergencia de la primera aguja del maíz, sería importante que el resto o el 100 % de las plántulas emerjan”, remarcó. Dentro de este escenario el consultor señaló que es realizar una proyección sobre la cosecha esperada ya que como mínimo 30 días para el inicio de colecta y que las jornadas con temperaturas bajas y nubladas hacen que la productividad pueda ser afectada. En cuanto al plan de fertilización, considerando el atraso de la siembra, mencionó que cada productor tuvo que analizar si convenía o no invertir, pero que muchos agricultores decidieron apostar por un buen plan nutricional. “Hay agricultores que igual decidieron arriesgarse un poco más en lo que es el costo, consecuentemente una fertilidad un poco más alta, esperando un rendimiento mayor”, expresó y agregó que estos trabajos se hacen con un buen análisis de suelo previo. En ese sentido, resaltó la importancia de ser eficiente, considerando el aumento de costo de fertilizantes en comparación a la campaña pasada. “Los costos de los fertilizantes en general fueron más elevados que el año pasado y creo yo que serán más baratos que el próximo año”, afirmó. Para el control de malezas, el consultor indicó que el monitoreo es fundamental a fin de conocer los lotes, las variables y las plantas que podrían competir con el cultivo. “Para así hacer el manejo más asertivo, dos o tres servicios que sean necesarios para evitar esa competencia al inicio del cultivo”, aseguró. A lo que respecta a plagas, el maíz zafriña 2026 sufrió una fuerte presión de orugas, liderada por Spodoptera frugiperda, que se ubicó como la principal plaga por encima de chinches y cigarrita. La plaga afectó incluso a materiales con biotecnología, que mostraron baja eficiencia por factores climáticos y por pérdida de sensibilidad a insectos. Esto obligó a duplicar las aplicaciones de control, de 2 que se realizaban normalmente a 4 o 5 solo en fase vegetativa, con intervenciones diurnas y nocturnas en intervalos muy cortos para contener la presión. Frugiperda dio problemas desde el inicio del cultivo y sigue presente en fase reproductiva, representando un riesgo directo para la espiga si no se controla a tiempo, explicó el profesional. En cuanto a las enfermedades, la bipolaris se consolidó como una de las principales enfermedades del maíz zafriña en esta campaña, ganando espacio por su difícil manejo, el alto costo de control y la baja eficacia de la biotecnología disponible contra el hongo. A eso se suma el achaparramiento, aunque los nuevos híbridos traen mayor tolerancia a esta enfermedad. El consultor destaca que el control más eficiente de bipolaris se logra con carboxamidas, por lo que hoy se trabaja en ajustar cuál molécula es más compatible con cada híbrido para evitar que el costo final se dispare. En este escenario, el punto de equilibrio de la campaña se ubicará entre 4000 y 5000 kg/ha, variando según la tecnología aplicada por cada productor. [Foto: Cultivo de maíz / Archivo / Productiva C&M]

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Fuerte presión de orugas aumenta la cantidad de aplicaciones en maíz zafriña

La campaña de maíz zafriña 2026 en Santa Rita, Alto Paraná, enfrentó una fuerte presión de orugas, especialmente de Spodoptera frugiperda, que afectó incluso a materiales con biotecnología por pérdida de sensibilidad y condiciones climáticas. Según mencionó en Nación Productiva, el consultor Eduardo Swarovski, el problema obligó a duplicar las aplicaciones, de 2 que se hacían normalmente a 4 o 5 solo en fase vegetativa, con intervenciones diurnas y nocturnas para controlar la plaga. Este incremento elevó el punto de equilibrio de la campaña, que este año se ubica entre 4000 y 5000 kg/ha, dependiendo de la tecnología aplicada. El profesional destacó que el cultivo de maíz zafriña en esta campaña recibió una fuerte presión de orugas, inclusive sobre los materiales con biotecnologías. “Demostraron baja eficiencia por cuestión climática, y otras porque están perdiendo ya su sensibilidad a los insectos”, manifestó. Enfatizó que la oruga fue el principal problema este año, que obligó a realizar aplicaciones nocturnas, diurnas y con intervalos muy cortos para poder amenizar la presión, lo que a su vez fue elevando el costo. “Donde normalmente se hacían dos aplicaciones, este año entraron cuatro o cinco aplicaciones para orugas. Solamente la fase vegetativa, sin contar lo que estamos viviendo ahora en la fase reproductiva”, aseguró. Subrayó que la Spodoptera Frugiperda dio muchos problemas al principio del cultivo y que ahora sigue presente, por lo que puede representar un peligro para la espiga si es que no se controla a tiempo. “Hay materiales que son tolerantes a otras orugas, que están controlando bien, pero la Frugiperda es la oruga que más está dando problemas”, aseguró. En el ranking de las principales plagas en el cultivo de zafriña, el profesional lo puso en la punta del podio a la Frugiperda, seguido por las chinches y por último por la cigarrita. “La cigarrita no es que no sea una plaga importante, es muy importante, pero nos acomodamos mucho con la estabilidad de los nuevos híbridos que están viniendo, que vienen con una buena tolerancia para el complejo de achaparramiento”, mencionó. A lo que respecta a las enfermedades, resaltó que la bipolaris, es una de las principales enfermedades en el campo hoy día en el cultivo de maíz y que ha ganado un espacio muy grande. Sin dejar de lado el problema de achaparramiento, remarcando que los nuevos materiales traen tecnología para ser más tolerantes a esta enfermedad. “Bipolaris es la enfermedad que más da dolor de cabeza al productor hoy por cuestiones de costo, de no saber manejar tanto y también, claro, la biotecnología disponible no es tan eficaz contra ello”, destacó. En ese sentido, resaltó que como consultor trata de encontrar los mejores materiales para sembrar y recomendar a los productores para no elevar tanto el costo final. Agregando que el menor manejo de la enfermedad se consigue con las carboxamidas. “Ahora lo que nosotros intentamos ajustar es saber cuál carboxamida es más eficaz o qué es más compatible con aquel híbrido en cuestión del que el productor irá a sembrar”, sostuvo. Explicó que el punto de equilibrio este año puede variar de acuerdo con la tecnología aplicada, pero se va a ubicar entre 4000 a 5000 kilos por hectárea. En cuanto a proyección de cosecha, dijo que difícil todavía predecir ya que falta mucho todavía para la colecta y el clima fresco con días nublados de los últimos días, principalmente en el sur puede afectar la productividad. Por último, dijo que el maíz todavía sigue siendo uno de los cultivos más importantes para la sustentabilidad del sistema productivo. “En esta campaña se volvió a demostrar que la diferencia no hace solamente una tecnología. Y sí, las decisiones que tomamos a lo largo del día, y principalmente las decisiones correctas, que sería una buena siembra, una buena fertilización, un monitoreo constante, tanto por parte de los productores o mismo por nuestra parte, las consultoras. La agricultura moderna exige cada vez más precisión, y quien trabaja sobre información y planificación son los que con seguridad tienen los mejores resultados”, concluyó. [Foto: Gusano cogollero / Archivo / Productiva C&M]

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