La campaña de maíz zafriña 2026 en Santa Rita, Alto Paraná, enfrentó una fuerte presión de orugas, especialmente de Spodoptera frugiperda, que afectó incluso a materiales con biotecnología por pérdida de sensibilidad y condiciones climáticas. Según mencionó en Nación Productiva, el consultor Eduardo Swarovski, el problema obligó a duplicar las aplicaciones, de 2 que se hacían normalmente a 4 o 5 solo en fase vegetativa, con intervenciones diurnas y nocturnas para controlar la plaga. Este incremento elevó el punto de equilibrio de la campaña, que este año se ubica entre 4000 y 5000 kg/ha, dependiendo de la tecnología aplicada.
El profesional destacó que el cultivo de maíz zafriña en esta campaña recibió una fuerte presión de orugas, inclusive sobre los materiales con biotecnologías. “Demostraron baja eficiencia por cuestión climática, y otras porque están perdiendo ya su sensibilidad a los insectos”, manifestó.
Enfatizó que la oruga fue el principal problema este año, que obligó a realizar aplicaciones nocturnas, diurnas y con intervalos muy cortos para poder amenizar la presión, lo que a su vez fue elevando el costo. “Donde normalmente se hacían dos aplicaciones, este año entraron cuatro o cinco aplicaciones para orugas. Solamente la fase vegetativa, sin contar lo que estamos viviendo ahora en la fase reproductiva”, aseguró.
Subrayó que la Spodoptera Frugiperda dio muchos problemas al principio del cultivo y que ahora sigue presente, por lo que puede representar un peligro para la espiga si es que no se controla a tiempo. “Hay materiales que son tolerantes a otras orugas, que están controlando bien, pero la Frugiperda es la oruga que más está dando problemas”, aseguró.
En el ranking de las principales plagas en el cultivo de zafriña, el profesional lo puso en la punta del podio a la Frugiperda, seguido por las chinches y por último por la cigarrita.
“La cigarrita no es que no sea una plaga importante, es muy importante, pero nos acomodamos mucho con la estabilidad de los nuevos híbridos que están viniendo, que vienen con una buena tolerancia para el complejo de achaparramiento”, mencionó.
A lo que respecta a las enfermedades, resaltó que la bipolaris, es una de las principales enfermedades en el campo hoy día en el cultivo de maíz y que ha ganado un espacio muy grande. Sin dejar de lado el problema de achaparramiento, remarcando que los nuevos materiales traen tecnología para ser más tolerantes a esta enfermedad.
“Bipolaris es la enfermedad que más da dolor de cabeza al productor hoy por cuestiones de costo, de no saber manejar tanto y también, claro, la biotecnología disponible no es tan eficaz contra ello”, destacó.
En ese sentido, resaltó que como consultor trata de encontrar los mejores materiales para sembrar y recomendar a los productores para no elevar tanto el costo final. Agregando que el menor manejo de la enfermedad se consigue con las carboxamidas. “Ahora lo que nosotros intentamos ajustar es saber cuál carboxamida es más eficaz o qué es más compatible con aquel híbrido en cuestión del que el productor irá a sembrar”, sostuvo.
Explicó que el punto de equilibrio este año puede variar de acuerdo con la tecnología aplicada, pero se va a ubicar entre 4000 a 5000 kilos por hectárea. En cuanto a proyección de cosecha, dijo que difícil todavía predecir ya que falta mucho todavía para la colecta y el clima fresco con días nublados de los últimos días, principalmente en el sur puede afectar la productividad.
Por último, dijo que el maíz todavía sigue siendo uno de los cultivos más importantes para la sustentabilidad del sistema productivo.
“En esta campaña se volvió a demostrar que la diferencia no hace solamente una tecnología. Y sí, las decisiones que tomamos a lo largo del día, y principalmente las decisiones correctas, que sería una buena siembra, una buena fertilización, un monitoreo constante, tanto por parte de los productores o mismo por nuestra parte, las consultoras. La agricultura moderna exige cada vez más precisión, y quien trabaja sobre información y planificación son los que con seguridad tienen los mejores resultados”, concluyó.
[Foto: Gusano cogollero / Archivo / Productiva C&M]


