Etiqueta: Chaco paraguayo

Agricultura

Clima, precios y competencia con la soja explican la caída del 50 % del área de algodón

Luego de superar las 50.000 hectáreas de superficie de algodón en el 2023, el cultivo que se concentra principalmente en el Chaco, retrocedió por sequía, exceso de lluvias y márgenes negativos, donde la soja se presentó como una opción más rentable, mencionó a Productiva, Fabrizzio Ferrari, trader de StoneX. Destacó que el valor del producto mejoró alrededor de 15 % en comparación con la ultima campaña, pero el repunte del área va a depender de la decisión financiera del productor. El algodón paraguayo perdió casi la mitad de su superficie en la última campaña. De las 50.000 hectáreas que se sembraron en 2023, este año se implantaron entre 34.000 y 35.000 hectáreas, según datos de mercado citado por el trader de StoneX. El retroceso responde a tres factores que se combinaron en los últimos dos años, clima adverso, precios bajos y la competencia directa con la soja. «Seguido a eso tuvimos dos años complicados, más que nada, uno por el lado productivo y otro por el precio», explicó Ferrari. En la campaña antepasada, una sequía muy fuerte en el Chaco «arrasó prácticamente todos los cultivos, soja, maíz, etcétera. Y eso le incluye también a lo que es el algodón y se tuvieron rendimientos por debajo de lo esperado», recordó. Mientras que, el año pasado, el problema fue el exceso de agua. «Tuvimos muchas lluvias durante los meses de abril y mayo principalmente, se inundaron varios campos productivos», acotó y explicó que los primeros capullos, ubicados cerca de la raíz, se pudrieron. A eso se sumaron este año nuevos episodios de lluvias acumuladas y falta de sol en algunos lotes, lo que todavía mantiene en suspenso el rinde promedio de la campaña. Pero el clima no explica todo. Ferrari señaló que la principal razón de la caída de área fue financiera. Cuando el productor chaqueño decidió qué sembrar a fines del año pasado e inicios de este, los precios del algodón no daban para cubrir costos ni recuperar las dos malas campañas anteriores. «Cuando el productor chaqueño decidió plantar este año el algodón, tenía unos precios donde probablemente no iba a poder estar haciendo margen positivo para poder recuperarla. Y por ende, no iba a poder recuperarse de una o dos malas campañas anteriores que venía teniendo, entonces, es totalmente razonable que la mayoría de los productores haya reducido y se haya volcado a otro cultivo», remarcó. Ese otro cultivo fue la soja. «El mayor competidor del algodón hoy día es la soja. La soja tiene ciclo financiero más corto en comparación con el algodón, o sea, desde que yo decido qué cultivo hago hasta qué yo cobro por ese cultivo». Esa diferencia de caja pesó fuerte en la decisión de rotar. Para esta campaña, el precio del algodón mejoró, tuvo picos de 85 y 90 centavos por libra, para luego volver a bajar, que finalmente significa una mejora de entre 15 % y 20 % en comparación con la zafra pasada, por lo que se ubicó en torno a 78-80 centavos por libra. «Los precios más o menos se calmaron», indicó Ferrari. De mantenerse esos valores hacia fin de año, el analista cree que el área debería mantenerse o incrementar el área de siembra. «Es una decisión financiera por parte del productor. Si para cuando llegue la época tenemos unos precios similares a los que estamos viendo ahora, yo creería que el área debería mantenerse o demostrar un incremento. Y dependiendo también de la situación financiera de cada productor, básicamente». La cosecha 2025 ya está en marcha y las desmotadoras se encuentran activas. Aunque se espera una producción mejor que la del año pasado, aún es «muy prematuro» estimar rendimientos por hectárea hasta conocer los primeros resultados de parcela, concluyó. [Foto: Algodón / Archivo / Productiva C&M]

Ganadería

Agua Dulce se consolida como polo ganadero y agrícola

La zona de Agua Dulce, en el Chaco paraguayo, continúa registrando un importante crecimiento tanto en la producción ganadera como agrícola, consolidándose como uno de los principales motores de desarrollo de la región. Así lo destacó el Dr. Egon Neufeld, productor y presidente de la Expo Rodeo Trébol, durante una entrevista con Productiva. Neufeld señaló que Agua Dulce se convirtió en el distrito con mayor densidad ganadera del país, concentrando actualmente cerca de un millón de cabezas de ganado. Según explicó, el dinamismo productivo de la zona se impulsa tanto por la expansión de la ganadería como por el avance de la agricultura, actividades que incrementaron significativamente el tránsito y el movimiento económico a lo largo de la ruta norte-sur. “El crecimiento agrícola y ganadero está transformando a Agua Dulce en un gran polo de desarrollo para el futuro”, afirmó. En ese sentido, destacó la importancia de los proyectos de integración vial y logística que buscan fortalecer la conexión entre el estado brasileño de Mato Grosso, el departamento boliviano de Santa Cruz y el Chaco paraguayo, enlazando finalmente con la Ruta Bioceánica. De acuerdo con el productor, esta interconexión geopolítica genera interés tanto en Bolivia como en Brasil debido a las oportunidades comerciales y logísticas que ofrece. Para el sector productivo paraguayo, uno de los principales beneficios será garantizar una salida más eficiente de la producción hacia los mercados. “Hoy, uno de los grandes desafíos son las lluvias, que limitan la transitabilidad y el crecimiento. Contar con rutas de todo tiempo permitirá asegurar que nuestra producción llegue a destino”, explicó. Además de mejorar la logística para los productores, Neufeld indicó que la infraestructura vial favorecerá un intercambio económico más intenso entre los países de la región. También mencionó el interés boliviano en acceder a Bahía Negra, considerada un punto estratégico por sus condiciones de navegabilidad, para el transporte de combustibles, gas y otros productos. Finalmente, sostuvo que todo el norte del Chaco presenta un enorme potencial de crecimiento y que la concreción de estas obras de conectividad podría convertirse en un factor determinante para acelerar el desarrollo económico, productivo y comercial de la región en los próximos años. [Foto: Rotonda – entrada a Agua Dulce / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

El cártamo se posiciona como cultivo de renta invernal en el Chaco

En la zona de Mcal. Estigarribia, la firma Kurepa Kue refuerza su estrategia de cobertura invernal con la incorporación del cártamo como cultivo de renta. Dentro de las 900 hectáreas de cobertura donde van principalmente gramíneas para generar materia orgánica y estructurar el suelo, se sumaron 198 hectáreas de cártamo. El Ing. Agr. Eduardo Agüero explicó que, aunque no aporta mucha cobertura aérea, su raíz pivotante y agresiva ayuda a estructurar el suelo y mejorar la infiltración, siendo clave para superar los periodos de estrés hídrico. Con punto de equilibrio en 600 kg/ha y baja exigencia de agua, el cártamo debuta este año como cultivo de renta invernal dentro la unidad productiva. La cobertura de invierno es un sumamente importante para seguir consolidando la agricultura en el Chaco paraguayo, donde cultivos como trigo, centeno y avena cumplen ese papel para producir materia orgánica e ir estructurando el suelo. A estos cultivos de estación que se utilizan principalmente como cobertura, este año se sumó el cártamo, un cultivo con raíz pivotante, y con la posibilidad de poder sumar como cultivo de renta. “Con los cultivos de invierno pudimos avanzar en la medida que nos dio la humedad postcosecha de soja. También de los lotes que salieron de poroto mung más temprano, pudimos hacer algo de cobertura. No bastante, pero pudimos avanzar”, acotó el profesional encargado de la parte productiva de la empresa. Agregó que en total la superficie cubierta por cultivos de invierno alcanza 900 hectáreas de las cuales unas 198 hectáreas corresponden a cártamo, como opción de renta. “Vamos a poder cosechar algo, y sembramos 198 hectáreas de cártamo, y en total fueron 900 hectáreas entre avena, centeno y trigo”, acotó. Explicó que en total fueron sembradas 300 hectáreas de trigo, de las cuales se van a elegir algún lote para cosecha y producción de semillas. “Para volver a tener semillas el año que viene, pero la idea es sacar todo antes de empezar a producir granos”, expresó. Subrayó que sumamente importante cuidar el perfil del suelo. “En esta campaña realmente se sintió eso, el tema del recorte de agua. Por semanas tuvimos un corte de lluvia y altas temperaturas, y eso nos fue mal”, manifestó. Remarcó que estas gramíneas ayudan tanto para cobertura externa como para estructuración del suelo. Po su parte, si bien el cártamo no deja mucha cobertura arriba, destacó el crecimiento radicular agresivo y pivotante, lo cual también ayuda a estructurar el suelo y después y la infiltración de la humedad. Resaltó que es el primer año de apuesta por el cártamo, y viene como una opción interesante. “Es un cultivo no muy exigente en agua porque tiene una raíz muy agresiva, entonces va bien a profundidad y puede extraer del perfil los nutrientes que necesita para su desarrollo”, recalcó. Señaló que el cultivo fue implantado recientemente y que actualmente se encuentra en el inicio de emergencia. Destacó que con los números analizados antes de sembrar el punto de equilibrio del cultivo se ubica alrededor de 600 kilos por hectárea. [Foto: Cosecha de cártamo / Archivo / Productiva C&M]

Agricultura

Mawes consolida un sistema productivo integrado en el Chaco

Con una planificación agrícola basada en ambientes, cobertura permanente y diversificación, Mawes S.A. consolida en el Chaco un modelo productivo integral que combina agricultura, algodón, agregado de valor, ganadería intensiva e infraestructura. Jonik Wiebe, director de la empresa, repasó el trabajo que desarrollan desde hace más de 15 años y destacó el potencial de seguir cerrando circuitos dentro del sistema productivo regional. Con más de 15 años de desarrollo agrícola en el Chaco, Mawes S.A. consolida un modelo productivo basado en planificación estratégica, diversificación y agregado de valor. Desde la empresa destacan que cada decisión productiva parte del análisis del ambiente, del comportamiento histórico de los suelos y de una mirada integral que conecta agricultura, industria, ganadería e infraestructura. Jonik Wiebe, director de Mawes, explicó que actualmente trabajan con los principales cultivos agrícolas de la región —algodón, soja, maíz, sorgo, sésamo y recientemente poroto— ubicando cada uno según el ambiente más favorable para su desarrollo. La soja se destina a lotes altos, con buena cobertura y suelos francos de alto potencial; el algodón se desarrolla en ambientes más arcillosos; mientras que el sésamo y el poroto encuentran mejor adaptación en suelos más livianos o como alternativa frente a ventanas climáticas más ajustadas. Uno de los pilares del sistema es la cobertura permanente del suelo. Desde Mawes aseguran que hoy forma parte de una decisión productiva innegociable. Wiebe explicó que buscan hacer cobertura sobre cobertura dentro de los cultivos de renta. Es parte de la estabilidad del sistema y de la recuperación del suelo. El algodón sigue ocupando un lugar estratégico. En un contexto donde el área algodonera mostró retracción en varias zonas del Chaco, Mawes mantiene al cultivo dentro de su planificación con una participación sostenida que ronda entre el 15 % y el 17 % del área. El objetivo es sostener la rentabilidad del sistema y optimizar la estructura operativa vinculada al cultivo. Además, la empresa avanza en nuevos ensayos de algodón de fibra larga, buscando mejorar calidad y abrir nuevas oportunidades comerciales. “Vemos que lo que finalmente paga es la fibra. Por eso estamos evaluando alternativas que nos permitan producir una fibra de mejor calidad y mayor longitud”, indicó. Del algodón al feedlot: cerrar el círculo productivo. Uno de los rasgos más distintivos del esquema Mawes es su integración entre agricultura, procesamiento industrial y producción ganadera. Luego del desmote, la semilla de algodón se procesa para extracción de aceite. Ese aceite se comercializa, mientras que el expeller resultante se utiliza dentro de raciones balanceadas destinadas al confinamiento bovino. De esta manera, el cultivo se transforma en alimento animal y posteriormente en carne, generando agregado de valor dentro del propio sistema. “Tratamos de cerrar el círculo completo: producir, procesar y convertir finalmente ese cultivo en carne”, resumió Wiebe. A esto se suma también la disponibilidad de expeller de soja, fortaleciendo el abastecimiento de insumos para la intensificación ganadera regional. Intensificación e infraestructura para el desarrollo. Desde Mawes sostienen que la intensificación ganadera representa hoy una oportunidad concreta para agregar valor dentro del Chaco productivo. Por eso trabajan bajo una política donde los animales pasan por confinamiento antes de su comercialización a frigorífico. Paralelamente, la empresa desarrolla otra unidad estratégica vinculada a infraestructura vial. En los últimos años participó activamente en obras de caminos, empedrados y mejoras de transitabilidad en Loma Plata, Filadelfia y Neuland, además de formar parte de trabajos vinculados a la Ruta Bioceánica. Para Wiebe, ambos procesos están directamente vinculados. “La agricultura es una pasión para nosotros y sabemos que es base del desarrollo de la región. Pero también la infraestructura es clave para acompañar ese crecimiento y generar nuevas oportunidades”, concluyó. [Foto: Jonik Wiebe – entrevista en Productiva TV / Productiva C&M]

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