La llegada del invierno representa un desafío para gran parte de la ganadería, especialmente por la disminución de la calidad y disponibilidad de los pastos. Sin embargo, en el caso del búfalo, esta estación se convierte en una ventaja productiva gracias a su capacidad de aprovechar forrajes que el ganado vacuno utiliza con menor eficiencia. Así lo destacó a Productiva Bruno Garelli, presidente de la Asociación Paraguaya de Criadores de Búfalos (APACRIBU), quien explicó que estos animales pueden mantener e incluso ganar peso consumiendo pastos secos, maduros o afectados por las heladas, reduciendo significativamente la necesidad de suplementación.
“El búfalo tiene la capacidad de digerir pastos de muy baja calidad y seguir produciendo. En situaciones donde el vacuno pierde peso o requiere suplementación para sostener su condición corporal, el búfalo puede mantenerse solamente con el forraje disponible en el campo”, señaló.
Según el dirigente, durante el invierno, los búfalos encuentran además recursos alimenticios en zonas bajas, esteros y bañados, donde persisten especies vegetales verdes que no suelen ser afectadas por las heladas debido a la humedad del suelo.
Esta característica se traduce en una ventaja económica para los productores, ya que la suplementación solo se utiliza en casos extremos de ausencia total de pasto. En sistemas de cría, incluso puede no ser necesaria durante toda la estación invernal.
Garelli indicó que las crías tampoco enfrentan mayores inconvenientes en esta época, ya que permanecen al pie de sus madres y se alimentan principalmente de leche, reconocida por su alto valor nutritivo. Los destetes recién se realizan entre la primavera y el verano.
Otro aspecto destacado es la rusticidad sanitaria de la especie. Aunque en invierno aumenta la susceptibilidad a problemas como piojos y sarna, debido a la menor permanencia en agua o barro, la situación puede controlarse mediante protocolos antiparasitarios específicos.
Además, el búfalo presenta una notable adaptación a las bajas temperaturas. “El invierno es una época de confort para el animal. No sufre el frío y se desenvuelve muy bien en estas condiciones”, afirmó Garelli.
Gracias a estas cualidades, los criadores consideran que el búfalo ofrece una alternativa productiva eficiente para enfrentar las limitaciones forrajeras típicas del invierno paraguayo.
[Foto: Ganado bubalino / Archivo / Productiva C&M]


