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Un brote de aftosa costaría al país hasta USD 580 millones si se deja de vacunar, según estudio

Un estudio elaborado por la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), el Consorcio de Ganaderos para la Experimentación Agropecuaria (CEA) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP) concluyó que una eventual eliminación de la vacunación contra la fiebre aftosa podría abrir nuevas oportunidades comerciales para la carne paraguaya, pero también expondría al país a riesgos sanitarios y económicos de gran magnitud. En ese sentido, señala que un brote de aftosa, cinco años después de abandonar la vacunación, podría costar hasta USD 580 millones al país. El trabajo analizó las implicancias de avanzar hacia el estatus de país libre de aftosa sin vacunación, una condición que permitiría acceder a mercados actualmente restringidos para la carne bovina con hueso, considerado el principal segmento exportador al que Paraguay todavía no tiene acceso. No obstante, el informe destaca que los mercados más importantes para la carne deshuesada y las menudencias, productos que hoy constituyen una parte fundamental de las exportaciones paraguayas, ya aceptan mercaderías provenientes de países que mantienen programas de vacunación contra la enfermedad. La principal preocupación planteada por el estudio radica en el riesgo de una eventual reintroducción del virus. Bajo los escenarios evaluados, si un brote de fiebre aftosa ocurriera cinco años después de abandonar la vacunación, el impacto económico total podría alcanzar los USD 580 millones. La estimación contempla la pérdida temporal de acceso a mercados internacionales, una caída en los precios de la cadena cárnica, el sacrificio sanitario de animales para contener los focos y una reducción de ingresos, salarios y beneficios en distintos eslabones vinculados a la actividad ganadera. Además, el informe advierte que las consecuencias no se limitarían al sector pecuario. Debido al fuerte efecto multiplicador de la ganadería sobre otras actividades económicas, una crisis sanitaria tendría repercusiones sobre servicios, transporte, comercio, industrias asociadas y empleo rural. Otro de los hallazgos señala que serían necesarios más de diez años de acumulación de beneficios derivados del nuevo estatus sanitario para compensar las pérdidas ocasionadas por un evento sanitario de esa magnitud. Incluso, el análisis económico proyecta un Valor Actual Neto (VAN) negativo cercano a USD 250 millones en caso de registrarse la reintroducción de la enfermedad. Ante este escenario, los autores del estudio sostienen que Paraguay debe continuar fortaleciendo su posicionamiento internacional y avanzar en la apertura de todos los mercados relevantes para la carne deshuesada y las menudencias, respaldado por el trabajo técnico desarrollado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa). Finalmente, el documento concluye que cualquier decisión relacionada con el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa debe ser evaluada con extrema cautela, considerando no solo las potenciales ventajas comerciales, sino también los riesgos sanitarios y económicos que podrían afectar a uno de los sectores exportadores más importantes del país. [Foto: Vacunación antiaftosa / Archivo / Productiva C&M]

Un estudio elaborado por la Asociación Paraguaya de Productores y Exportadores de Carne (APPEC), el Consorcio de Ganaderos para la Experimentación Agropecuaria (CEA) y la Asociación Rural del Paraguay (ARP) concluyó que una eventual eliminación de la vacunación contra la fiebre aftosa podría abrir nuevas oportunidades comerciales para la carne paraguaya, pero también expondría al país a riesgos sanitarios y económicos de gran magnitud. En ese sentido, señala que un brote de aftosa, cinco años después de abandonar la vacunación, podría costar hasta USD 580 millones al país.

El trabajo analizó las implicancias de avanzar hacia el estatus de país libre de aftosa sin vacunación, una condición que permitiría acceder a mercados actualmente restringidos para la carne bovina con hueso, considerado el principal segmento exportador al que Paraguay todavía no tiene acceso.

No obstante, el informe destaca que los mercados más importantes para la carne deshuesada y las menudencias, productos que hoy constituyen una parte fundamental de las exportaciones paraguayas, ya aceptan mercaderías provenientes de países que mantienen programas de vacunación contra la enfermedad.

La principal preocupación planteada por el estudio radica en el riesgo de una eventual reintroducción del virus. Bajo los escenarios evaluados, si un brote de fiebre aftosa ocurriera cinco años después de abandonar la vacunación, el impacto económico total podría alcanzar los USD 580 millones.

La estimación contempla la pérdida temporal de acceso a mercados internacionales, una caída en los precios de la cadena cárnica, el sacrificio sanitario de animales para contener los focos y una reducción de ingresos, salarios y beneficios en distintos eslabones vinculados a la actividad ganadera.

Además, el informe advierte que las consecuencias no se limitarían al sector pecuario. Debido al fuerte efecto multiplicador de la ganadería sobre otras actividades económicas, una crisis sanitaria tendría repercusiones sobre servicios, transporte, comercio, industrias asociadas y empleo rural.

Otro de los hallazgos señala que serían necesarios más de diez años de acumulación de beneficios derivados del nuevo estatus sanitario para compensar las pérdidas ocasionadas por un evento sanitario de esa magnitud. Incluso, el análisis económico proyecta un Valor Actual Neto (VAN) negativo cercano a USD 250 millones en caso de registrarse la reintroducción de la enfermedad.

Ante este escenario, los autores del estudio sostienen que Paraguay debe continuar fortaleciendo su posicionamiento internacional y avanzar en la apertura de todos los mercados relevantes para la carne deshuesada y las menudencias, respaldado por el trabajo técnico desarrollado por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

Finalmente, el documento concluye que cualquier decisión relacionada con el levantamiento de la vacunación contra la fiebre aftosa debe ser evaluada con extrema cautela, considerando no solo las potenciales ventajas comerciales, sino también los riesgos sanitarios y económicos que podrían afectar a uno de los sectores exportadores más importantes del país.

[Foto: Vacunación antiaftosa / Archivo / Productiva C&M]

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