La reducción del rodeo bovino estadounidense continúa presionando al alza los precios de la carne vacuna. En mayo, los consumidores pagaron en promedio USD 7,06 por libra de carne picada, un valor 13 % superior al registrado en el mismo mes del año pasado. La escalada de precios está directamente vinculada a la escasez de ganado disponible para faena en Estados Unidos, donde el stock bovino atraviesa su nivel más bajo de los últimos 75 años.
De acuerdo con estimaciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el rodeo nacional alcanzará 86,7 millones de cabezas en 2026, reflejando una marcada reducción respecto a los niveles históricos del país.
La menor disponibilidad de animales ya se traduce en un encarecimiento de la materia prima para la industria frigorífica y, consecuentemente, en mayores precios para los consumidores.
El escenario contrasta con la realidad de Brasil, que, si bien también atraviesa una etapa de menor oferta ganadera, mantiene un rodeo superior a 178 millones de cabezas, más del doble del stock bovino estadounidense.
La situación vuelve a poner en evidencia el impacto que tienen los ciclos ganaderos sobre la oferta global de carne vacuna y sobre la formación de precios en uno de los mercados de consumo más importantes del mundo.
[Foto: Carne bovina – imagen ilustrativa / Archivo / Productiva C&M]


