El sorgo se desinfló en el norte paraguayo, mientras que el cultivo de chía creció en superficie en la presente campaña. El Ing. Agr. Pedro Viveros, de la Cooperativa Volendam, mencionó a Productiva que el año pasado hubo una alta producción del cereal, pero los precios bajaron estrepitosamente, a los cuales se suma el ataque de plagas, siendo una cultura sin biotecnología, que terminaron desanimando al productor. Por su parte la chía registró una fuerte expansión tras el buen negocio de la zafra pasada, con heladas en el sur el norte abasteció el mercado y llegó a USD 2/kg, dejando margen positivo. Actualmente, cubre unas 3000 ha en la zona de Volendam y se encuentra la etapa de floración.
El profesional resaltó que la chía se sembró bastante en esta campaña en la zona de influencia de la Cooperativa Volendam. “Nosotros en la planificación con los asociados de la cooperativa, sembramos alrededor de las 3000 hectáreas o un poquito más. Y también por el antecedente que tengo, hablando con colegas del norte, también en casi todas las partes están teniendo muchas superficies de siembra, lo cual no quiere decir que se va a cosechar mucho”, acoto.
Comentó que el cultivo está en etapa de floración en estos momentos, y otros están en fase vegetativa. “Hay mucho tiempo todavía para la cosecha, pero se sembró bastante. Llegó a ocupar una buena superficie de lo que era maíz zafriña”, expresó.
En ese sentido, señaló que el área de acción de la cooperativa, hace unos 5 años, era de alrededor de 9000 hectáreas de maíz zafriña, que ahora bajó a entre 2000 a 3000 hectáreas. La superficie que perdió el cereal fue ocupada por la soja zafriña y por la chía.
El profesional recordó que el año pasado, la zona sur del país tuvo una helada muy tempranera, la cual afectó las parcelas de chía. “Eso hizo que el norte sea la principal zona de provisión y los precios ahí llegaron USD 2 por kilo. Entonces, la gente que plantó y cosechó alrededor de 800 a 1000 kilos por hectárea con un costo bajo, llegó a hacer mucha plata con eso”, señaló.
Agregó que esta situación alentó a los productores e hizo que la expectativa de siembra de este año sea igual o mayor que el año pasado. Recordando que la cotización del producto responde a la oferta y la demanda del mercado. “Está en etapa de floración y falta mucho todavía para la cosecha, falta básicamente dos meses para la cosecha. Tenemos informaciones de que hay temperaturas bajas, esperemos que no sea tan baja que queme el grano”, manifestó.
En ese proceso de ir buscando las mejores opciones para el campo, con resultados agronómicos y económicos, este año el productor perdió el interés por el cultivo de sorgo en el norte del país, mencionó el profesional.
“El sorgo, el año pasado se sembró muchísimo y los precios eran muy bajos por la cantidad de oferta. Acá hay una industria que procesa, pero tuvieron tanta producción que bajó bastante el precio”, remarcó.
Esta situación desanimó al productor, ya que no ganó plata, en algunos casos llegó a perder por el alto costo que tiene. “Además, el cultivo le gusta mucho a la oruga y no tiene ninguna biotecnología que le proteja”, añadió.
Recordó que el año pasado competía con la chía y el maíz zafriña y este año prácticamente desapareció del área de acción de la cooperativa. “El año pasado tuvimos una buena superficie y este año ya mermó bastante”, concluyó.
[Foto: Chía / Archivo / Productiva C&M]


