La Dra. Carolina Deuner, fitopatóloga e investigadora brasileña de referencia, advirtió en Nación Productiva, que el manejo de enfermedades en soja atraviesa un punto crítico por la reducción de mecanismos de acción disponibles y el avance de la resistencia. Destacó que el productor enfrenta cuatro grandes grupos de patógenos, y que la estrategia para controlarlos debe comenzar antes de que la enfermedad se instale. Agregó que, la aplicación temprana, aunque no es obligatoria, mostró beneficios concretos de hasta 300 kg/ha más en algunos casos.
Durante la gira Vicroya Ora de la firma Corteva, en su primera parada en Santa Rita, desde donde se trasmitió el programa Nación Productiva, la especialista brasileña dejó conceptos muy importantes sobre la dinámica poblacional de las enfermedades.
“Hoy tenemos pocos grupos químicos y pocos mecanismos de acción de fungicidas, entonces el productor acaba repitiendo los mismos productos. Eso genera una selección natural y aparecen las mutaciones”, explicó Deuner. Como consecuencia, productos que antes funcionaban bien pierden eficiencia a la misma dosis.
Para mitigar el problema, la especialista recomendó alternar mecanismos de acción y utilizar multisitios como mancozeb, clorotalonil y oxicloruro de cobre. Sin embargo, subrayó que el uso extensivo de las pocas moléculas disponibles sigue erosionando la efectividad de los tratamientos.
Aunque la mayoría de los productores señala a la roya como la enfermedad de mayor impacto por su velocidad de evolución, Deuner señaló que lo más complejo hoy es el control de las manchas foliares. “Cuando le preguntás al productor cuál es la enfermedad que más le pega, te va a decir roya. Pero sabemos que lo más difícil de controlar hoy son las manchas foliares: antracnosis, mancha blanca y cercospora”, afirmó.
La profesional explicó que el productor recuerda más a la roya porque es su “dolor de cabeza”, pero el manejo debe cubrir dos momentos, las manchas foliares al inicio del ciclo y la roya desde la mitad hacia el final. Factores como la época de siembra y soja sobre rastrojo de soja influyen directamente en esta dinámica y obligan a ajustar las estrategias.
Deuner recomendó iniciar el manejo con aplicaciones robustas a partir de V6, usando productos premium que combinen carboxamidas, triazoles como proticonazol y tebuconazol, y alternar con nuevas moléculas. En ese punto destacó el ingreso de Vicroya Ora en Paraguay como una herramienta para la rotación de mecanismos de acción.
“Todo lo que el productor hace al inicio impacta en el control de la enfermedad de la mitad para el final”, sostuvo. Según explicó, existen dos ventanas de inicio: una aplicación “falsa” en V3-V4 y la aplicación obligatoria en V6, conocida como precierre anticipado.
La aplicación temprana, aunque no es obligatoria, mostró beneficios concretos de hasta 300 kg/ha más en algunos casos. “Siembra soja sobre soja y hemos obtenido impactos de tres sacos (bolsas de 60 kilos) por hectárea en promedio cuando se hace la aplicación falsa, y hasta cinco sacos en algunos casos. Depende del año y del clima”, detalló.
Deuner fue enfática en que no existe un producto para “apagar incendios”. Si se pierde una aplicación, la estrategia es acortar el intervalo y reforzar las mezclas, pero no hay herramienta que compense un atraso grande. También advirtió que los multisitios no deben sustituirse por inductores de resistencia ni biológicos, ya que son estrategias complementarias, no reemplazantes.
Según la experta, los cuatro grupos de enfermedades que marcan la campaña de soja son: Patógenos de fase inicial: incluyen pudriciones radiculares causadas por Fusarium y Macrophomina, y manchas foliares como antracnosis, cercospora, mancha blanca y septoria; Roya asiática: una enfermedad de evolución rápida, que requiere control oportuno y preventivo; Nematodos: tres especies afectan al cultivo y representan una problemática creciente que el productor debe priorizar y, Complejo de final de ciclo: agrupa moho blanco, antracnosis y el complejo Diaporthe, responsable, a su vez, de cuatro enfermedades importantes en el cultivo.
[Foto: Dra. Carolina Deuner / Productiva C&M]


