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Brasil cuestiona detecciones de soja HB4 en Europa y pone bajo la lupa los métodos analíticos

La detección de supuesta soja HB4 en embarques de harina con destino a Europa abrió un frente técnico entre Brasil y la Unión Europea, con cuestionamientos directos sobre la validez de los métodos utilizados y la posibilidad de resultados erróneos. El punto de partida fue una notificación emitida por Países Bajos en el sistema europeo de alerta alimentaria (RASFF), que reportó la presencia del evento HB4 en un cargamento de origen brasileño. Sin embargo, el volumen marginal de adopción de esta tecnología en Brasil (apenas unas 5000 hectáreas en la campaña 2024/2025 sobre más de 48 millones de hectáreas de soja) puso en duda la consistencia del hallazgo. Según información publicada por Bichos de Campo, la preocupación escaló cuando se sumaron nuevas alertas, incluyendo otro embarque brasileño y tres casos vinculados a harina de soja argentina, lo que amplificó el alcance del tema a nivel regional. Frente a ese escenario, el Ministerio de Agricultura de Brasil elevó un pedido formal de información a las autoridades europeas, apuntando al corazón del problema: la confiabilidad de los métodos de detección utilizados. En la comunicación oficial, el gobierno brasileño sostuvo que la identificación inequívoca del evento HB4 requiere ensayos específicos y validados, junto con el uso de materiales de referencia certificados. Bajo ese criterio, advirtió que las herramientas actualmente disponibles en la Unión Europea no cuentan con validación amplia ni reconocimiento oficial, lo que abre interrogantes sobre la robustez de los resultados. El planteo técnico va más allá. Brasil argumenta que la detección de marcadores genéricos, como la proteína PAT o el gen bar, no permite confirmar de manera concluyente la presencia del evento HB4, ya que esos mismos elementos están presentes en otros eventos transgénicos autorizados. En ese contexto, la posibilidad de falsos positivos gana peso como hipótesis. A esto se suma el factor productivo. Desde Brasil remarcan que la superficie implantada con esta tecnología es limitada y que su manejo se realiza bajo protocolos estrictos de trazabilidad, con controles a lo largo de toda la cadena. Esa combinación (baja escala y alto control) refuerza la postura de que una dispersión significativa del evento resulta poco probable. En función de estos elementos, el gobierno brasileño solicitó a la Unión Europea detalles precisos sobre los procedimientos utilizados. El requerimiento abarca desde la especificidad de los ensayos y los materiales de referencia, hasta aspectos metodológicos vinculados a sensibilidad analítica, PCR y análisis bioinformático. El episodio introduce un elemento sensible en el comercio internacional de subproductos de soja. Más allá del caso puntual, pone en discusión la armonización de criterios técnicos entre bloques y el impacto que pueden tener diferencias metodológicas sobre el flujo comercial, en un mercado donde la certificación y la trazabilidad son cada vez más determinantes. [Foto: Soja – embarque / Archivo / Productiva C&M]

La detección de supuesta soja HB4 en embarques de harina con destino a Europa abrió un frente técnico entre Brasil y la Unión Europea, con cuestionamientos directos sobre la validez de los métodos utilizados y la posibilidad de resultados erróneos.

El punto de partida fue una notificación emitida por Países Bajos en el sistema europeo de alerta alimentaria (RASFF), que reportó la presencia del evento HB4 en un cargamento de origen brasileño. Sin embargo, el volumen marginal de adopción de esta tecnología en Brasil (apenas unas 5000 hectáreas en la campaña 2024/2025 sobre más de 48 millones de hectáreas de soja) puso en duda la consistencia del hallazgo.

Según información publicada por Bichos de Campo, la preocupación escaló cuando se sumaron nuevas alertas, incluyendo otro embarque brasileño y tres casos vinculados a harina de soja argentina, lo que amplificó el alcance del tema a nivel regional.

Frente a ese escenario, el Ministerio de Agricultura de Brasil elevó un pedido formal de información a las autoridades europeas, apuntando al corazón del problema: la confiabilidad de los métodos de detección utilizados.

En la comunicación oficial, el gobierno brasileño sostuvo que la identificación inequívoca del evento HB4 requiere ensayos específicos y validados, junto con el uso de materiales de referencia certificados. Bajo ese criterio, advirtió que las herramientas actualmente disponibles en la Unión Europea no cuentan con validación amplia ni reconocimiento oficial, lo que abre interrogantes sobre la robustez de los resultados.

El planteo técnico va más allá. Brasil argumenta que la detección de marcadores genéricos, como la proteína PAT o el gen bar, no permite confirmar de manera concluyente la presencia del evento HB4, ya que esos mismos elementos están presentes en otros eventos transgénicos autorizados. En ese contexto, la posibilidad de falsos positivos gana peso como hipótesis.

A esto se suma el factor productivo. Desde Brasil remarcan que la superficie implantada con esta tecnología es limitada y que su manejo se realiza bajo protocolos estrictos de trazabilidad, con controles a lo largo de toda la cadena. Esa combinación (baja escala y alto control) refuerza la postura de que una dispersión significativa del evento resulta poco probable.

En función de estos elementos, el gobierno brasileño solicitó a la Unión Europea detalles precisos sobre los procedimientos utilizados. El requerimiento abarca desde la especificidad de los ensayos y los materiales de referencia, hasta aspectos metodológicos vinculados a sensibilidad analítica, PCR y análisis bioinformático.

El episodio introduce un elemento sensible en el comercio internacional de subproductos de soja. Más allá del caso puntual, pone en discusión la armonización de criterios técnicos entre bloques y el impacto que pueden tener diferencias metodológicas sobre el flujo comercial, en un mercado donde la certificación y la trazabilidad son cada vez más determinantes.

[Foto: Soja – embarque / Archivo / Productiva C&M]

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