La recomposición del stock ganadero empieza a marcar decisiones concretas en los establecimientos, con productores que priorizan la retención de vientres ante la fuerte caída en los índices reproductivos registrada en los últimos años. En entrevista con Productiva, Oliver Ferreiro, productor de Ganadera Isla Alta, confirmó que en su sistema optó por retener hembras de dos campañas consecutivas para acelerar la recuperación del rodeo. “En mi caso, el carimbo 5 y el carimbo 6 voy a tener que retener esas hembras para volver a crecer, porque la pérdida fue muy grande a nivel país”, explicó.
La decisión se da en un contexto donde la oferta de vientres es prácticamente nula, producto de la misma estrategia adoptada por gran parte de los productores. El impacto de la sequía, que se extendió por varios años, redujo los porcentajes de preñez y dejó una base productiva debilitada. “Bajaron todos los índices reproductivos y eso se está sintiendo ahora. No es algo que se corrige de un año a otro”, señaló.
Más allá de la genética, que sigue siendo una herramienta central, el foco inmediato pasa por variables productivas: mejorar la preñez, aumentar la tasa de extracción y reducir la mortandad de terneros. En ese escenario, el sector entra en una etapa de ajuste, donde la recuperación del stock será gradual y dependerá tanto de las condiciones climáticas como de la disciplina productiva.
Con un clima que empezó a acompañar en los últimos meses, Ferreiro considera que la ganadería nacional “está entrando en un proceso de reacomodamiento”. La recomposición, sin embargo, llevará tiempo y exigirá sostener decisiones como la retención, que en el corto plazo limita la oferta, pero en el mediano define el crecimiento del sistema.
[Foto: Vaquillas / Archivo / Productiva C&M]


