La Asociación Paraguaya de Productores de Cerdos (APPC) expresó su profunda preocupación ante la abrupta caída de hasta un 30 % en el precio del cerdo en pie en menos de un mes, una situación que contrasta con el escenario reciente de escasez de oferta y expectativas de crecimiento para el sector.
A través de un comunicado oficial, el gremio cuestionó la falta de claridad sobre el origen de una supuesta sobreoferta que hoy presiona los precios a la baja, pese a que desde el ámbito oficial se destacan avances como la apertura de mercados y la expansión de la industria porcina.
El presidente del gremio, Enzo Mannarini, explicó que hace apenas unas semanas el kilo vivo se comercializaba entre G. 13.000 y G. 13.500, mientras que actualmente los frigoríficos ofrecen de entre G. 10.000 y G. 10.500, sin brindar explicaciones consistentes más allá de una presunta sobreoferta.
“Si el precio responde a la oferta y la demanda, la gran pregunta es de dónde sale ese volumen de animales”, sostuvo, al tiempo de señalar que una de las principales sospechas del sector es el ingreso de cerdos de contrabando, especialmente desde Brasil, donde el precio del kilo vivo se ubica entre G. 7000 y G. 7500.
En este contexto, el presidente de la ACCP planteó interrogantes que considera urgentes: si los animales que hoy saturan el mercado provienen de producción formal y trazable, o si existen distorsiones derivadas de prácticas irregulares.
El gremio también apuntó a tres posibles responsables de esta situación: las autoridades, por la falta de controles efectivos; los frigoríficos, por faenar animales cuya trazabilidad no estaría garantizada; y las empresas que introducirían mercadería de forma ilegal al país.
Asimismo, instan a reforzar los controles en frontera, advirtiendo que el ingreso irregular de animales no solo genera competencia desleal y evasión fiscal, sino que también pone en riesgo el estatus sanitario de Paraguay.
Finalmente, los productores reclaman que el crecimiento del sector porcino, frecuentemente destacado en el discurso oficial, se traduzca en políticas públicas concretas que beneficien también a los pequeños y medianos productores.
“La sostenibilidad del sector no puede basarse en la falta de transparencia. El desarrollo debe ser real, equitativo y con reglas claras”, concluye el comunicado.
[Foto: Ganado porcino / Archivo / Productiva C&M]


